Enchanted es un cuento de hadas que quiere ser una comedia, una historia de amor y un homenaje a la animación de Disney, todo a la vez. En su mayoría, lo logra. La película saca a una princesa llamada Giselle de su reino animado y la deja en medio de la ciudad de Nueva York, donde conoce a un abogado cínico llamado Robert y trata de convencerlo de que pertenece a su vida. El resultado es un revoltijo efervescente, a veces conmovedor, que sabe exactamente lo que es y lo ejecuta de forma directa.
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La llegada de Giselle
Giselle, interpretada por Amy Adams, es el tipo de personaje que entra en una habitación e ilumina el ambiente. Canta, baila y cree todo lo que ve. El problema es que todos los demás en la habitación creen que está loca. Esa tensión impulsa toda la película. Robert, interpretado por Patrick Dempsey, es el contrapunto perfecto. Está aislado, escéptico y no entiende por qué alguien querría vivir felices para siempre. Su química es el motor que mantiene la trama en movimiento.
Adams lleva la película con una calidez que se siente genuina incluso cuando el guion le pide que actúe como un personaje de dibujos animados. Dempsey iguala su energía sin perder nunca su ingenio seco. Juntos, forman una pareja que funciona mejor que la mayoría de los protagonistas de comedias románticas.
Del dibujo animado a la ciudad
La premisa es simple. Giselle es una princesa de un reino animado ficticio que está prometida con el Príncipe Eduardo, interpretado por James Marsden. En su día de boda, un villano llamado Nathaniel, interpretado por Timothy Spall, sabotea la ceremonia y envía a Giselle a caer a través de un portal mágico a la Plaza de Times. Allí conoce a Robert, que al principio la confunde con una acosadora, pero finalmente acepta ayudarla a encontrar el camino de regreso a su mundo.
La transición del dibujo animado a la ciudad se maneja con un toque ligero. La película no explica las reglas de su universo. Simplemente deja caer a Giselle y empieza a avanzar. Esa decisión da sus frutos. Mantiene la historia en movimiento sin quedar atrapada en la exposición.
El plan del villano
Nathaniel es la verdadera amenaza en la película. Él quiere a Giselle para sí mismo y no se detendrá ante nada para conseguirla. Su plan involucra secuestro, engaño y muchas burlas sobre la idea del amor verdadero. Spall lo interpreta con una malicia juguetona que lo convierte en el personaje más interesante de la película. Es la razón por la que las apuestas parecen reales incluso cuando la configuración es absurda.
La película pasa mucho tiempo en los planes de Nathaniel, y estos sigan intensificándose. Eso mantiene alta la tensión durante la segunda mitad. El plan del villano es el eje del argumento y mantiene la historia unida cuando los elementos de comedia romántica comienzan a decaer.
Música y Canción
Las canciones son una mezcla. La película se abre con una balada alegre que establece el tono, y funciona. Las baladas que siguen son menos exitosas. Son lo suficientemente agradables, pero no agregan mucho a la historia. Los números musicales son la parte más débil de la película. Ralentizan el ritmo y a veces socavan el peso emocional de las escenas que los rodean.
La mejor canción es la que presenta a Giselle. Es brillante, pegadiza y captura su personalidad a la perfección. Las demás son utilizables en el mejor de los casos. No se ganan su lugar en el tiempo de proyección.
La Fórmula de Comedia Romántica
La película sigue una estructura estándar de comedia romántica. Dos personas se conocen, discuten, se reconcilian y se enamoran. La fórmula es familiar, pero la ejecución es sólida. La película no pierde tiempo en subtramas innecesarias. Se apega a la relación central y le permite respirar.
El humor proviene del choque entre el optimismo de Giselle y el cinismo de Robert. Esa dinámica es el corazón de la película. Es la razón por la que las bromas funcionan. La película sabe cuándo contenerse y cuándo exagerar, y encuentra un equilibrio que la mayoría de las comedias no pueden lograr.
La Ciudad como Personaje
Nueva York es un personaje por derecho propio. La película utiliza la ciudad como contraste con el mundo de cuento de hadas de Giselle. Las multitudes, los edificios y el caos general proporcionan un telón de fondo que hace que la llegada de Giselle parezca real. La ciudad es tanto un escenario como un estado de ánimo.
La película también utiliza la ciudad para explorar la adaptación de Giselle al mundo real. Ella se asombra de los rascacielos, se siente confundida por el tráfico y está abrumada por la gran cantidad de personas. Estos momentos anclan los elementos de fantasía en algo relacionable. La ciudad es un personaje que ayuda al público a conectar con el viaje de Giselle.
El Final
El final es un guiño al principio. Giselle obtiene lo que quería, y Robert aprende a creer en el verdadero amor. Es un final feliz, y se siente merecido. La película no engaña al público cambiando sus reglas en el último minuto. Se apega a la lógica de cuento de hadas que estableció desde el principio.
La escena final completa la historia por completo. Es una conclusión satisfactoria que deja al público sonriendo. El final merece su sentimentalismo sin cruzar al territorio meloso.
Lo que Funciona Mejor
Esto es lo que *Enchanted* hace mejor:
- La química entre Giselle y Robert
- La interpretación de Timothy Spall como Nathaniel
- El uso de Nueva York como un personaje
- La balada de apertura que presenta a Giselle
- El ritmo de la estructura de comedia romántica
Estos elementos son las fortalezas de la película, y son lo que la hacen memorable.
Puntaje Final
Enchanted es una película imperfecta pero disfrutable. Es un homenaje a la animación de Disney que la inspiró, una comedia romántica con corazón y un cuento de hadas que se niega a tomarse demasiado en serio. Las canciones no son geniales, y el ritmo se ralentiza en algunos puntos, pero las actuaciones lo sostienen. Amy Adams y Patrick Dempsey están excelentes juntos, y la química entre ellos es la verdadera estrella del espectáculo.
La película es un placer culpable que funciona. No intenta ser una obra maestra, y no necesita serlo. Es un viaje divertido que sabe cuándo reír y cuándo dejar que el público sienta algo real.
- La química entre Giselle y Robert es el eje central de la película.
- Nathaniel proporciona la tensión necesaria.
- La ciudad funciona como un personaje por derecho propio.
- Las canciones son agradables pero olvidables.
- El final ofrece un resultado satisfactorio.
Enchanted no es un clásico, pero es un entretenimiento sólido. Se gana un 7.5 de 10.
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