Elecciones 2026Vea quién creemos que merece su voto, según nuestros criteriosLa guía →
ESCRITO EN ESPAÑOL CLARO.
CLAY TRIBUNE.
Publicidad

Análisis de Blue Fire: volar es lo divertido; caminar, no

Un mecha vuela por cielos azules y un vagabundo camina entre ruinas: un relato de dos modos, un alma dividida.

Por mitch·6 min de lectura
A giant mechanical warrior soars through a darkened sky above a crumbling, overgrown city.

Blue Fire pone a los jugadores en el asiento del piloto de un mech, pero el juego dedica más tiempo a caminar que a volar. Esa doble personalidad es toda la historia. El juego pide a los jugadores equilibrar dos actividades muy diferentes: una exploración lenta y deliberada a pie y un combate rápido y caótico en el aire. Ninguno de los dos modos es malo por sí solo, pero juntos dan como resultado un juego que se siente jalado en direcciones opuestas.

Tráiler, vía GOG.

Desplazamiento a pie

Blue Fire comienza a pie. Los jugadores avanzan por un paisaje denso y cubierto de vegetación, buscando pistas, escaneando el horizonte en busca de señales enemigas y hackeando sistemas de seguridad. Esta sección toma mucho de los juegos de sigilo, y se nota. El ritmo es lento, la cámara es cerrada y la curva de dificultad recompensa la paciencia por encima de la velocidad.

Publicidad

«La brecha de la cámara es real, pero la batería es lo que decidirá esto».

Esa frase resume el problema. A pie, Blue Fire lucha con la visibilidad. Los enemigos pueden ver a los jugadores desde más lejos de lo que advierte la pantalla, y el juego rara vez indica exactamente dónde acecha el peligro. El resultado son muchas muertes por sorpresa, lo que frustra más de lo que genera tensión.

Las mecánicas de sigilo están construidas en torno a mantenerse oculto y moverse despacio, y el juego espera que los jugadores se adapten a esas exigencias. Pero el paisaje denso y cubierto de vegetación y la necesidad de hackear sistemas de seguridad hacen que cada paso tome más tiempo del que debería, y la cámara cerrada dificulta saber qué viene después. Los jugadores quedan con la sensación de estar buscando algo que no pueden ver.

Combate con mech

Las secciones de vuelo lo cambian todo. Una vez que los jugadores entran en su máquina, el juego se abre. El movimiento es más rápido, el campo de visión se amplía y los enemigos dejan de esconderse en las paredes. Los jugadores vuelan por cielos abiertos, esquivan disparos entrantes y lanzan sus propias ráfagas. Es la mejor parte de Blue Fire, y es donde el juego se siente más vivo.

Los controles responden. Maniobrar por espacios cerrados mientras se esquivan ataques requiere habilidad, y el juego recompensa a los jugadores que aprenden sus ritmos. El espectáculo visual también ayuda. Blue Fire llena la pantalla de explosiones, efectos de partículas e iluminación dramática, haciendo que cada combate se sienta más grande de lo que realmente es.

Los dos modos

El problema surge del cambio entre tierra y aire. Blue Fire espera que los jugadores disfruten ambos modos por igual, pero el diseño no respalda esa suposición. Las secciones a pie se sienten como una tarea tediosa en comparación con las de vuelo. El juego se apoya en tropos de sigilo que no se traducen bien a su entorno de mechs, y los dos modos rara vez se cruzan de manera significativa.

Hay un breve período cerca de la mitad del juego donde caminar y volar se conectan más estrechamente, pero es una ventana pequeña. La mayor parte del tiempo, los jugadores pasan horas a pie y minutos en el aire, o viceversa, según la misión que elijan después. El juego no da a los jugadores muchas razones para regresar a áreas anteriores una vez que se han completado, por lo que el problema de ritmo empeora a medida que avanza la campaña.

Rendimiento en todas las plataformas

Blue Fire se lanzó en múltiples plataformas, incluidas Stadia, PS4, Android y PC. El rendimiento varía entre ellas. La versión de PC funciona con mayor fluidez, con menos problemas técnicos y una tasa de fotogramas más alta. Las versiones móviles tienen más dificultades con los tiempos de carga y la fidelidad visual, aunque la experiencia central permanece intacta.

Stadia y PS4 se sitúan en un punto intermedio. Ambas manejan mejor las secciones a pie que las de vuelo, donde la tasa de fotogramas baja durante las batallas grandes. Ninguna de las versiones logra completamente la experiencia, pero ninguna falla del todo tampoco.

Sonido y aspecto

La presentación se sostiene mejor que la jugabilidad. La dirección de arte de Blue Fire es sólida, con una mezcla de entornos industriales y orgánicos que crean una sensación de escala. La iluminación es particularmente efectiva, dando a las peleas una calidad cinematográfica que los momentos más lentos no tienen.

El diseño de sonido también es sólido. Los motores de los mechs rugen, los disparos crepitan y los gritos enemigos llenan el campo de batalla. La banda sonora cambia entre tensa y triunfal, igualando la energía de cada escena. Estos elementos sostienen el juego cuando el ritmo falla.

Donde Blue Fire se queda corto

El mayor problema es el ritmo. Blue Fire alterna entre dos modos distintos sin encontrar la manera de fusionarlos, y el juego lo resiente. Las misiones a menudo se sienten como dos tareas separadas metidas en una sola ranura, en lugar de un único viaje cohesivo. El juego también carece de un sistema de progresión claro fuera de sus misiones principales, lo que significa que hay pocas razones para volver a las áreas anteriores una vez que se completan.

La curva de dificultad aumenta la frustración. Algunas secciones a pie exigen una precisión que la cámara y los controles no apoyan del todo, lo que provoca muertes que se sienten injustas. En contraste, el combate con mechs es generoso con los puntos de control y tolerante con los errores, lo que hace que la disparidad entre ambos modos sea aún más notoria.

Palabra final

Blue Fire es un juego competente pero desigual. Su combate con mechs es una característica destacada, mientras que sus secciones a pie son una carga necesaria. El juego intenta ser dos cosas a la vez, y esa ambición no siempre da resultado. Los fanáticos de los juegos de sigilo pueden encontrar las secciones a pie familiares y satisfactorias, mientras que los jugadores que buscan acción pura pueden terminar saltándose grandes porciones del juego.

Las fortalezas del juego son reales. El combate con mechs es atractivo, los gráficos son impresionantes y el mundo tiene una sensación memorable de escala. Pero las debilidades son lo suficientemente persistentes como para impedir que Blue Fire alcance la grandeza.

Blue Fire obtiene una puntuación de 7.4 sobre 10.

El Cuaderno

Recibe El Cuaderno.

Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.

Enviamos una nota para confirmar. Cada número trae un enlace para darte de baja con un clic.

Game reviews
Publicidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Como Afiliado de Amazon, Clay Tribune obtiene ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.