El senador Tom Cotton (R-Ark.), presidente del Comité de Inteligencia del Senado, presionó el martes al secretario de Defensa, Pete Hegseth, para que revisara las cadenas de suministro militares después de que piezas destinadas al F-35 terminaran en China.
La indagatoria de Cotton apunta al proceso de adquisición del Departamento de Defensa. Está pidiendo a Hegseth que examine cómo el Pentágono compra piezas y si alguna de esas adquisiciones termina en China. Su solicitud se produce después de que se informara que componentes originalmente destinados al avión de combate F-35 fueron encontrados en China en lugar de llegar a su destino previsto.
La Pregunta de Cotton a Hegseth
El papel de Cotton como presidente del comité de inteligencia le da peso a su solicitud. Ahora está dirigiendo su atención a cómo el ejército adquiere los medios para la guerra. La posición del senador le da acceso a información clasificada sobre amenazas extranjeras, a la que ahora está aplicando a preguntas sobre la base industrial nacional.
Lo Que Podría Examinar la Revisión
Una revisión de la cadena de suministro de este tipo probablemente examinaría varias áreas:
- Cómo se obtienen las piezas y se rastrean hasta su origen
- Si alguno de los proveedores tiene vínculos con China
- Si las piezas son desviadas a instalaciones chinas durante la producción
- Si el ejército tiene visibilidad en cada etapa del recorrido de una pieza
La revisión de thehill.com podría examinar todo, desde las fábricas que fabrican las piezas hasta los contenedores de envío que las transportan a través de los océanos. Podría preguntar si algún proveedor a lo largo de la cadena tiene conexiones con China, o si las piezas son redirigidas a instalaciones chinas durante la producción.
La Secuencia de la Solicitud
- Cotton se entera de que piezas del F-35 terminaron en China.
- Él presiona a Hegseth para que revise las cadenas de suministro del ejército.
Cada paso se construye sobre el anterior, desde el descubrimiento del problema hasta la solicitud de acción.
¿Por qué esto importa?
La seguridad de las cadenas de suministro es una preocupación creciente para el ejército estadounidense. Las piezas que comienzan en Estados Unidos pueden viajar a través de múltiples países antes de llegar a la línea de ensamblaje final.
Cuando una pieza destinada al F-35 termina en China, la cuestión no es solo sobre esa pieza. Se trata de si el ejército sabe de dónde provienen sus piezas y quién las manipula en el camino.
En resumen
La solicitud de Cotton es un recordatorio de que las cadenas de suministro del ejército son complejas y globales. Las piezas pueden cruzar fronteras y pasar por manos que el Pentágono no ve completamente.
Un senador que lidera la supervisión de inteligencia ahora ha pedido al secretario de defensa que revise cómo el ejército compra piezas, después de que algunas piezas destinadas al F-35 terminaron en China.
La revisión podría revelar debilidades en el sistema. También podría confirmar que el enfoque actual es sólido.
De cualquier manera, la pregunta ha sido planteada.
La postura del periódico
El periódico respalda el acuerdo sobre el punto muerto, y por lo tanto no toma partido entre Cotton y Hegseth, sino que urge a ambos a favorecer la diplomacia y los canales abiertos sobre la confrontación, confiando en que el escrutinio de las cadenas de suministro puede proceder sin cerrar los caminos del comercio y la cooperación con China. El pedido del senador para una revisión del proceso de adquisición del ejército es un uso legítimo de su autoridad, y el Pentágono debería responder a él abiertamente.
La revisión en sí, si se lleva a cabo correctamente, podría fortalecer la capacidad del ejército para rastrear sus piezas desde la fábrica hasta el puente de vuelo. Pero el periódico teme que una revisión enmarcada demasiado estrechamente como una búsqueda de influencia china pueda conducir a restricciones comerciales que perjudiquen a los fabricantes estadounidenses y debiliten la relación con China.
La revisión debería ser transparente y sus hallazgos compartidos públicamente, para que el público pueda juzgar si las cadenas de suministro del Pentágono son seguras. El periódico preferiría que la revisión se centre en mejorar la visibilidad y la rendición de cuentas en lugar de cerrar rutas comerciales. Cotton y Hegseth deberían trabajar juntos para garantizar que la investigación sirva a los intereses del ejército sin dañar las relaciones económicas más amplias de Estados Unidos.
Material de origen: “Cotton presiona a Hegseth para que revise las cadenas de suministro después de que las piezas del F-35 terminaron en China”, thehill.com.
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