Clint Eastwood interpreta a Earl Stone, un profesor de geografía jubilado que pierde a su esposa, a su familia y a su sentido del propósito. Se dedica a conducir una furgoneta de reparto y, luego, se adentra más en el trabajo para un cartel de la droga que envía metanfetamina a través del país. The Mule es el regreso de Eastwood a la dirección en un papel protagonista, y busca ser un estudio de personaje tranquilo sobre el duelo, el envejecimiento y el lento deslizamiento hacia algo criminal. En gran medida logra ser tranquilo, con menos frecuencia logra ser mucho más.
Tráiler, vía Warner Bros..
La Caída de Earl de Profesor a Mule
Earl pierde a su esposa, luego a su familia y luego su trabajo. Toma la furgoneta para llegar a fin de mes, y el cartel nota que es confiable, cuidadoso e insignificante. Le ofrecen un sueldo fijo para trasladar envíos y él acepta sin pensar demasiado en lo que está haciendo. La película pasa su primera hora estableciendo esta caída, mostrando la soledad de Earl y su falta de sensibilidad ante el mundo que lo rodea. Eastwood interpreta el papel con una quietud cansada que tiene un peso real.
El problema es que la configuración es más convincente que el resultado. La película pasa mucho más tiempo en el duelo de Earl y sus días vacíos que en los mecanismos reales de su trabajo para el cartel. Ese desequilibrio deja la segunda mitad sintiéndose delgada, ya que el público ya ha pasado una hora viendo a Earl conducir una furgoneta y sentir lástima por sí mismo.
Laurence Fishburne y Bradley Cooper Soportan el Peso
El elenco de soporte es el activo más fuerte de la película. Laurence Fishburne interpreta al jefe del cartel que recluta a Earl, dando al personaje una inteligencia tranquila que lo hace genuinamente inquietante. Bradley Cooper interpreta a un agente de la DEA que comienza a investigar los envíos y aporta una intensidad tranquila a un papel que fácilmente podría haber sido unidimensional. Alfonso Arau interpreta a un capitán de policía mexicano que complica la investigación, agregando una capa de corrupción y caos a la mezcla.
Eastwood también incorpora una versión más joven de sí mismo, interpretada por él mismo, para representar el pasado de Earl y sus arrepentimientos. Este dispositivo se siente torpe, pero funciona mejor de lo esperado. El joven Earl es un recordatorio de lo que el hombre mayor perdió, y ver a las dos versiones juntas hace que el duelo se sienta más específico.
El Largo Trecho Intermedio ()
El corazón de *The Mule* se estanca. Una vez que Earl está en marcha, la película pasa un largo tramo siguiendo a Earl a través de entregas rutinarias, breves encuentros con extraños y momentos de pequeña amabilidad. Estas escenas están bien filmadas y ocasionalmente conmovedoras, pero se acumulan sin encaminarse a nada. La película parece insegura de si quiere ser un thriller o un drama de personajes, y se instala en un ritmo que no es particularmente emocionante ni particularmente dramático.
Hay una secuencia en la que Earl conduce a través de una tormenta de nieve, y la cinematografía es hermosa. Hay una escena en la que se detiene en una cafetería y habla con una camarera, y la escritura es buena. Pero estos momentos no suman una narrativa más amplia. Son fragmentos de una vida, no capítulos de una historia.
El Clímax de la Persecución ()
El acto final de la película finalmente ofrece algo de tensión, cuando el agente de la DEA se acerca y el jefe del cartel se da cuenta de que Earl podría ser un riesgo. Las secuencias de persecución están bien escenificadas y la tensión es real. Pero la resolución es abrupta, y se siente apresurada. La película ha dedicado tanto tiempo a establecer el aislamiento de Earl que su conexión repentina con otras personas se siente forzada. El final intenta atar todo con un lazo, pero el lazo está suelto y el hilo está deshilachado.
Eastwood dirige con mano firme, y la película se ve pulida en todo momento. La edición es limpia, las actuaciones son sólidas y el ritmo es deliberado. Pero el ritmo deliberado no es lo mismo que el ritmo eficaz. La película confía en que el público se siente durante largos tramos de silencio, y a veces esa confianza es recompensada, a veces no lo es.
Una Elaboración Sólida, una Historia Superficial ()
*The Mule* es técnicamente competente y emocionalmente sincera, pero también es ligera. Eastwood está claramente tratando de hacer una declaración sobre el envejecimiento y la pérdida, y se acerca. Pero la declaración se entierra bajo una trama que se niega a comprometerse con sus propias apuestas. La película está en su mejor momento cuando deja a Earl solo, y en su peor momento cuando lo fuerza a la acción.
La película dura un tiempo ajustado de 107 minutos, y cada minuto de ese tiempo se dedica a la decadencia de Earl y su eventual redención. Ese enfoque es admirable, incluso si la ejecución es desigual.
| Escena () | Tiempo () |
|---|---|
| Montaje de duelo inicial () | ~15 minutos |
| Entregas de furgonetas | ~25 minutos |
| Conducción durante la tormenta de nieve | ~10 minutos |
| Escena en una fonda | ~5 minutos |
| Escena final de persecución | ~10 minutos |
| Resolución final | ~5 minutos |
The Mule es una película que rinde homenaje a su actor principal y a su tema, pero nunca llega a ser del todo la película que pretende ser. Es una obra sólida y entretenida, pero también es una oportunidad desaprovechada. Eastwood ha realizado mejores películas, y probablemente volverá a hacerlas. The Mule no es un fracaso, pero es un recordatorio de que incluso un gran director puede perderse en los detalles de un estudio de personaje.
Puntuación: 5.8 de 10.
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