«The Northman» es un thriller de venganza disfrazado de épica vikinga, y en gran medida se gana ese disfraz. Robert Eggers dirige a partir de un guion que él y su hermano escribieron, y el resultado es una película que respeta tanto el pulp del género como su oficio. Está protagonizada por Alexander Skarsgård como Amleth, un príncipe cuyo padre es traicionado por su tío y asesinado, lo que desencadena una cadena de violencia que abarca años y continentes. La película dura 169 minutos, y no desperdicia ni un segundo de ese tiempo.
Trailer, vía Focus Features.
El Largo Camino a Casa de Amleth
La historia se abre con Amleth como niño, siendo testigo del asesinato de su padre a manos de su tío, Fjölnir, interpretado por Willem Dafoe. El niño jura venganza, pero es enviado a vivir con los enemigos de su tío, los Sajones, hasta que pueda regresar como un hombre. Años más tarde, regresa a su tierra natal como un guerrero adulto, decidido a vengar la muerte de su padre. En el camino, conoce a una bruja llamada Hela, interpretada por Anya Taylor-Joy, que le enseña las habilidades que necesitará para sobrevivir.
La trama de venganza es simple, casi arquetípica, pero Eggers se niega a facilitarla. Amleth no es un héroe de motivos puros. Está impulsado por el dolor, la ira y un sentido del deber, pero también lleva consigo una pizca de crueldad que lo mantiene alejado de ser una simple víctima. Skarsgård interpreta el papel con una fisicalidad que encaja con el material. Su Amleth es rápido, fuerte e implacable, y la película le permite moverse a través de las peleas con una gracia fluida que se siente ganada.
Fjölnir de Dafoe
Willem Dafoe le da a la película su centro moral. Su Fjölnir es un estratega, un mentiroso y un asesino, pero también es un hombre que cree que está haciendo lo mejor para su familia y su reino. La película nunca perdona sus acciones, pero sí le permite explicarlas. Ese equilibrio es raro en una película de venganza, donde el villano a menudo es un personaje animado. Aquí, Fjölnir es un personaje completamente realizado, y la interpretación de Dafoe lleva el peso de sus contradicciones.
La relación entre Amleth y Fjölnir impulsa el núcleo emocional de la película. Son tío y sobrino, pero también rivales y enemigos. Sus escenas juntos son tensas y a menudo divertidas, con la inteligencia de Fjölnir igualando la fuerza de Amleth. La película se construye hacia una confrontación que se siente inevitable, y cumple con esa promesa.
Hela de Taylor-Joy
Anya Taylor-Joy interpreta a Hela, la bruja que entrena a Amleth en las artes de la guerra y la magia. Es una figura de mentor, pero no una figura materna. Es fría, distante y a veces cruel, y su presencia obliga a Amleth a crecer más rápido de lo que quiere. Sus escenas son algunas de las mejores de la película, y Taylor-Joy aporta una inteligencia aguda a un personaje que podría haber sido un accesorio. No está ahí para ser hermosa, y la película nunca la trata de esa manera.
«La bruja no es una doncella en apuros.»
Esa línea resume la actitud de la película hacia las mujeres. Hela es una fuerza, y la película la respeta como tal. Es una sobreviviente, y su supervivencia no se presenta como una tragedia.
Sonido y Furia
Eggers ha construido su reputación en películas que son ruidosas, visceral y sin disculpas físicamente. «El Norte» continúa esa tradición. Las peleas son brutales, los paisajes son vastos y el diseño de sonido es envolvente. La película utiliza una banda sonora que mezcla instrumentos tradicionales con elementos electrónicos, y el resultado es un mundo sonoro que se siente a la vez antiguo y moderno. La mezcla de lo antiguo y lo nuevo es deliberada, y refleja el enfoque de la película hacia su material de origen.
La película se basa en la leyenda de Hamlet, y reconoce esa conexión sin pretender ser una adaptación fiel. Es un re-relato moderno, y se toma libertades con la historia original. Esa libertad permite a Eggers agregar capas que el texto original carece. La película explora temas de identidad, lealtad y la naturaleza de la venganza, y lo hace con un estilo visual que es a la vez pictórico y cinético.
El Hechizo de la Bruja
Hela le enseña a Amleth a pelear, pero también le enseña a pensar. Ella lo advierte sobre los peligros de la venganza, diciéndole que es un veneno que lo destruirá si lo deja consumirlo. Esa advertencia le da a la trama de la venganza un peso moral que carecen la mayoría de las películas en este género. Amleth no simplemente quiere matar a su tío. Él quiere probar algo, y la película muestra el costo de ese deseo.
El final de la película es ambiguo. Amleth logra su venganza, pero la victoria es hueca. La película sugiere que el acto de matar a su tío no trae cierre, y deja al público con una sensación de inquietud. Esa ambigüedad es un riesgo, y no siempre da sus frutos. Algunos espectadores encontrarán el final insatisfactorio, mientras que otros lo encontrarán estimulante. La película no está interesada en resoluciones perfectas, y eso es parte de su atractivo.
Palabra final
«The Northman» es una película exigente. Pide atención, paciencia y una disposición a conectar con sus temas. No es una película que recompensa la visualización pasiva. Es una película que recompensa la participación, y ofrece muchas recompensas para aquellos que están dispuestos a trabajar por ellas. Las actuaciones son sólidas, la dirección es segura y el guion es inteligente.
Los defectos de la película son reales, pero son pequeños en comparación con sus fortalezas. Algunas escenas se sienten hinchadas, y la sección del medio arrastra ligeramente. El ritmo es irregular, y hay momentos en los que la película pierde el enfoque. Sin embargo, estos momentos son breves, y no socavan el impacto general. La película es un éxito.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





