El Pacífico es un épica de guerra que rechaza el espectáculo fácil. Sigue a tres marines estadounidenses a través de las campañas brutales de las islas del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, desde Guadalcanal hasta Iwo Jima. La serie de miniseries para HBO, basada en el libro de James Bradley Con la vieja raza, tiene trece episodios y pide paciencia. Ofrece algo raro: una historia bélica que se siente menos como una película y más como un documental, con todo el peso que eso implica.
Trailer, por HBO.
Los tres protagonistas
James Badge Dale interpreta a John Basilone, el francotirador convertido en ametrallador que sobrevive a Guadalcanal y luego muere en Iwo Jima. Joseph Mazzello interpreta a Robert Leckie, el operador de radio cuyo humor irónico oculta su horror. James Caviezel completa el trío como el sargento Mike Strank, un líder silencioso cuya calma encubre un núcleo de acero. Juntos representan los muchos rostros de la guerra: el luchador, el pensador y la mano firme.
Las islas
La serie recorre algunas de las batallas más sangrientas del teatro del Pacífico. Guadalcanal abre la serie con una campaña de jungla castigadora, seguida por Peleliu, Saipan y finalmente la pesadilla de Iwo Jima. Cada isla se presenta con detalle sombrío: barro, calor y la constante presencia de la muerte.
La sonorización
La sonorización merece crédito. Las balas pasan silbando en estéreo, los explosiones crujen y el zumbido distante de los aviones crean una ansiedad baja constante. Es inmersiva sin ser teatral, y hace que los momentos más tranquilos golpeen más fuerte.
El ritmo
El ritmo es lento por los estándares actuales de televisión. Estretos largos de espera, de caminar, de mirar al océano. Esto es deliberado. La serie quiere hacerte sentir la gravedad de la combate, no solo la acción.
La escritura
El diálogo es escaso. Los personajes hablan en frases truncadas, exhaustos. No hay discursos grandiosos sobre libertad o democracia. Solo hombres tratando de sobrevivir.
La técnica de la obra
La cinematografía es impresionante. Planos generales del océano, angostas fosas submarinas y la belleza desértica de la arena negra de Iwo Jima contribuyen a una calidad cinematográfica que eleva el material por encima de lo habitual en la televisión.
El costo
El costo es alto. Ver The Pacific no es un escape. Es un recordatorio del terrible precio de la guerra, contado a través de personajes a los que llegas a querer profundamente.
- El viaje de John Basilone desde héroe a mártir
- El deterioro lento de Robert Leckie
- La dirección firme de Mike Strank a través del caos
La conclusión
The Pacific es una obra exigente, pero también una de las representaciones más honestas de la guerra jamás puestas en pantalla. No glorifica la violencia; la muestra tal cual es. El resultado es un monumento de la televisión, una obra que respeta tanto al público como al tema.
Calificación: 8.6 sobre 10.
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