Resident Evil: Afterlife quiere ser el éxito de taquilla de acción que los fanáticos de los juegos esperan, y en su mayoría lo logra, pero lo hace con un guion que se siente más como un apagón que como una trama. La cuarta entrega de la serie, estrenada en 2010, coloca a Alice y sus sobrevivientes en un nuevo escenario, y la película pasa la mayor parte de su duración averiguando cómo regresar al anterior.
Tráiler, vía Sony Pictures Entertainment.
Alice llega a la instalación
Alice (Milla Jovovich) se encuentra en un campamento penitenciario en el desierto después de los eventos de las películas anteriores. Escapa y se dirige a la instalación de Umbrella Corporation, con la esperanza de encontrar respuestas sobre el virus-T y el destino de sus amigos. La premisa es simple. La ejecución no lo es.
El regreso de la Colmena
La instalación se parece a la Colmena del juego original, lo cual es un guiño inteligente para los fanáticos de larga data. El problema es que la película trata esta ubicación como un descubrimiento en lugar de un destino. Los personajes pasan demasiado tiempo deambulando por pasillos vacíos preguntándose unos a otros dónde están, lo que ralentiza el ritmo y convierte un posible momento destacado en un tramo de exposición frustrante.
El problema del Licker
Una de las mejores secuencias de la película involucra a un Licker persiguiendo a Alice por la instalación. Es tensa, está bien filmada, y la criatura luce genuinamente amenazante. También está aislada, y la película no construye a su alrededor como un director debería haberlo hecho. La secuencia termina abruptamente, y la película continúa sin darle al público la oportunidad de recuperar el aliento.
Sobrevivientes y sacrificio
El elenco secundario incluye un grupo de sobrevivientes que Alice recoge en el camino. Añaden algo de variedad a las escenas de acción, pero sus arcos de personaje son superficiales. La mayoría existe para morir de maneras cada vez más ridículas, lo cual es una lástima dada la inversión que la película intenta hacernos sentir en sus destinos.
El final
La película termina con un suspenso que promete más aventuras. Esa promesa está bien, pero la película en sí no se la gana. El final es abrupto, y deja preguntas sin responder que la película debería haber abordado antes.
Lo que funciona
La acción suele estar bien coreografiada, y el diseño de las criaturas resiste mejor de lo esperado. La película sabe cómo montar una pelea, incluso cuando la lógica detrás de ella se desmorona.
Lo que no funciona
El diálogo es torpe, y el ritmo se arrastra en la parte central. La película también es mucho más oscura que las anteriores, lo que cambia el tono de maneras que no siempre funcionan.
Datos clave
- Título: Resident Evil: Afterlife
- Año: 2010
- Director: Paul W.S. Anderson
- Duración: 98 minutos
- Puntuación: 6.1/10
Orden de emisión
| Segmento | Tiempo |
|---|---|
| Escape del desierto | 15 minutos |
| Descubrimiento de las instalaciones | 30 minutos |
| Persecución del Licker | 10 minutos |
| Caída en la cascada | 5 minutos |
| Acto final | 30 minutos |
Resident Evil: Afterlife es una propuesta irregular. Tiene algunos momentos fuertes, en particular la persecución del Licker y la escena de la cascada, pero la estructura general es débil. La película vale la pena verla para los fanáticos de la serie, pero los recién llegados quizás quieran empezar por otro lado. No es la mejor entrega de la franquicia, pero tampoco es la peor.
6,1 de 10.
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