«El Dictador» busca ser una sátira sobre un brutal líder africano que ama a las mujeres y odia a los judíos. Principalmente termina siendo un vehículo para que Sacha Baron Cohen se ponga una peluca y grite «Alá Akbar.» Esa es toda la broma.
Cohen interpreta al General Aladeen, dictador de Wadiya, una nación ficticia rica en petróleo. Es un hombre crudo, sexualmente agresivo que habla en inglés entrecortado y hace bromas sobre su pene. Su primo y consejero, el Almirante General Tammanahzi (interpretado por John C. Reilly), lo ayuda a escapar cuando rebeldes liderados por la hermana de Aladeen, la Princesa Tazima (Anna Faris), se alzan contra él. La película sigue el intento de Aladeen de huir del país disfrazado de un estadounidense sin hogar llamado Alan.
Trailer, vía RepublicOfWadiya.
Chistes y Límites de Aladeen
Se supone que Aladeen es gracioso porque es un déspota caricaturesco. Abusa de las mujeres, tortura a los prisioneros y mata gente sin remordimientos. La película nos pide que nos riamos de él mientras nos dice que es malvado. Esa tensión nunca se resuelve.
La película también se apoya en gran medida en la comedia física y el humor escatológico. Aladeen come animales vivos, defeca en público y hace bromas sexuales vulgares. Algunos de estos momentos funcionan. La mayoría no.
La sátira es superficial. El régimen de Aladeen es cruel, pero la película dedica más tiempo a sus hábitos personales que a sus crímenes políticos. No hay un examen real de la corrupción o la violencia que representa. En cambio, obtenemos una serie de escenificaciones donde Aladeen se comporta como un niño que está haciendo un berrinche.
Los Actores Secundarios
Reilly y Faris hacen un buen trabajo. Reilly interpreta al consejero leal que ama a Aladeen a pesar de sus defectos. Faris interpreta a la princesa que intenta salvar a su pueblo. Sus escenas juntos son los momentos más humanos de la película.
La película también cuenta con actuaciones de Megan Fox, Jessica Beebe y una breve aparición de Rihanna. Ninguna de ellas tiene mucho que hacer además de lucir atractivas y reaccionar a las payasadas de Aladeen.
Una Película que Erra su Objetivo
«El Dictador» no es un fracaso. Tiene algunas risas, y tiene momentos en los que el compromiso de Cohen con el personaje es impresionante. Pero es una sátira superficial que se basa en el impacto de la conmoción en lugar del ingenio. La película nunca se eleva por encima de su premisa, y nunca gana la indignación que parece querer provocar.
Es una película sobre un hombre que es un monstruo, disfrazado de comedia. Trata la crueldad como un chiste. Esa es una elección peligrosa, y es una que la película nunca reconoce completamente.
Datos Clave – Título: El Dictador – Director: Ben Stiller – Protagonista: Sacha Baron Cohen – Duración: 109 minutos – Puntuación crítica: 5.8/10
Actuaciones Destacadas – John C. Reilly como el Almirante General Tammanahzi – Anna Faris como la Princesa Tazima – Megan Fox, Jessica Beebe, Rihanna
Lo que Funciona – La química entre Reilly y Faris – El compromiso físico de Cohen con el papel
Lo que No Funciona – Sátira delgada – Excesiva dependencia del impacto de la conmoción – Humor burdo que se vuelve cansado
«El Dictador» es una película que está más interesada en el espectáculo que en la sustancia. Es divertida en algunos momentos, pero es una película que olvida por qué existe la sátira en primer lugar. Es una oportunidad desperdiciada, envuelta en una peluca y un acento falso.
5.8 de 10.
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