Un cohete lanzado desde Florida a fines de 1970 llevó un satélite secreto al espacio, y ese satélite pasó décadas observando el mundo en busca de señales de guerra nuclear. El ejército estadounidense finalmente cerró el programa que ayudó a construir el satélite, poniendo fin a uno de los sistemas de inteligencia de más larga duración en la historia de Estados Unidos.
El satélite formaba parte del Programa de Apoyo a la Defensa, o DSP, una serie de naves espaciales diseñadas para detectar la firma de calor de un lanzamiento de misil en cualquier lugar de la Tierra. El primero despegó en un cohete Titan IIIC desde lo que entonces se llamaba Estación de la Fuerza Aérea Cabo Cañaveral. Su trabajo era simple: encontrar el destello de una ojiva nuclear antes que nadie más lo hiciera.
El Satélite Que No Moría
Los satélites DSP no eran sutiles. Cada uno pesaba alrededor de una tonelada métrica y transportaba aproximadamente 2.000 detectores infrarrojos, esencialmente telescopios muy sensibles apuntados al cielo. Fueron lanzados a una órbita geoestacionaria, lo que significa que permanecían fijos sobre el mismo punto de la Tierra, brindando al ejército estadounidense una vista constante del planeta debajo.
El programa comenzó en 1970 y se extendió hasta 1973 con el lote inicial. Esos primeros satélites fueron construidos para vigilar los misiles balísticos intercontinentales soviéticos, el tipo de armas que podían cruzar océanos y aterrizar en suelo estadounidense. Su trabajo era el de disuasión nuclear: si Estados Unidos supiera que un ataque se avecinaba, podría responder antes de que fuera demasiado tarde.
Con el tiempo, el ejército mejoró el diseño. Los satélites posteriores del programa crecieron hasta tener más de 6.000 detectores infrarrojos y alcanzaron una masa de aproximadamente 2,5 toneladas. Los satélites siguieron volando hasta 2007, y uno de ellos, DSP-16, incluso fue lanzado en una lanzadera espacial llamada Atlantis en 1991.
Lo Que Realmente Hacían Los Satélites
Los satélites DSP no solo buscaban ojivas nucleares. Una vez que la Guerra Fría se alivió, encontraron otros usos. Durante la Guerra del Golfo, detectaron lanzamientos de misiles iraquíes Scud, ayudando a las fuerzas aliadas a rastrear los movimientos del enemigo.
Esa versatilidad es parte de por qué el programa duró tanto. Comenzó como un elemento de disuasión nuclear y se convirtió en una herramienta de guerra convencional, todo a partir del mismo hardware.
| Satélite | Año de Lanzamiento | Peso | Detectores |
|---|---|---|---|
| DSP inicial | 1970–1973 | ~1 tonelada métrica | ~2,000 |
| DSP posterior | Después de 1973 | ~2.5 toneladas | >6,000 |
| DSP-16 | 1991 | N/A | N/A |
El pad que cambió de manos
Incluso Cape Canaveral cambió de manos durante la vida útil del programa. El Complejo de Lanzamiento Espacial 40 — que fue sede del lanzamiento de 1970 — vio despegar Titanes desde él hasta 2005. Luego, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos cedió el pad a SpaceX, una pequeña startup en ese momento, en un proceso competitivo que generó oposición de United Launch Alliance.
Cape Canaveral es ahora una estación de “Fuerza Espacial”, aunque el momento exacto de ese cambio no se especifica en el informe. El pad que alguna vez perteneció a la Fuerza Aérea ahora pertenece a una empresa joven que entró en el negocio del lanzamiento mucho después de que comenzara el programa DSP.
Por Qué el Programa Finalmente Terminó
Los satélites DSP no eran invencibles. Envejecieron, y finalmente el ejército dejó de lanzar reemplazos. El programa finalizó formalmente el mes pasado.
El cese de operaciones significa que Estados Unidos ya no cuenta con un sistema continuo y dedicado para vigilar el lanzamiento de misiles desde el espacio. El informe no indica qué los reemplazó.
Lo que esto significa
El programa DSP fue notable por su longevidad. Un satélite lanzado en 1970 aún realizaba tareas significativas casi cuatro décadas después, y uno de sus sucesores voló en un transbordador espacial en 1991. Ese es un lapso que pocas tecnologías logran superar.
El fin del programa también es un recordatorio de cuánto ha cambiado el vuelo espacial. El Titan IIIC que lanzó el primer satélite DSP ya no existe. La plataforma que utilizaba pasó del control militar a manos de una empresa privada. Los satélites DSP han sido reemplazados por sistemas más nuevos, aunque el informe no describe qué los reemplazó.
El hecho de que el programa haya durado tanto tiempo es la historia en sí misma. Demuestra lo que sucede cuando un sistema funciona, mejora y sigue funcionando durante décadas. También demuestra lo rápido que puede cambiar el mundo a su alrededor —las plataformas, las empresas, las guerras— mientras el satélite sigue desempeñando la misma función.
Los satélites DSP no eran llamativos. No enviaban imágenes ni generaban titulares. Pero cumplieron su función durante medio siglo, y ese es un tipo de récord que pocas máquinas pueden igualar.
Fuente: “US military ends long-running program to spot nuclear missile launches,” Ars Technica.
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