Una dama se halló sin poder soportar el olor de una querida amiga, y dijo la verdad acerca de ello sin reservas; apenas fueron dichas sus palabras, el mal olor desapareció por completo, sin necesidad de aguantarlo en silencio.
Un usuario de Reddit buscó consejo del grupo antes de cancelar un evento que había planeado para su amiga. Esa amiga siempre había tenido una manera bastante libre con su propia limpieza personal, tendiendo a postergar baños y lavandería. Al principio el olor era apenas perceptible, pero con el tiempo se hizo tan fuerte que resultaba imposible pasar por alto.
«¿Es incorrecto desinvitar a alguien de una fiesta si su higiene comienza a afectar mi vida social?»
El Olor Que No Quería Detenerse
Por mucho tiempo, toleró las costumbres peculiares de su amiga sin quejarse. Baños irregulares y ropa amontonada eran simplemente parte de lo que había venido a aceptar. Finalmente, sin embargo, el olor se intensificó, y comenzó a molestar a otros que compartían viviendas con ella.
Dar por terminada la reunión enteramente cruzó su mente, pues resolvería el problema al instante. Sin embargo, consideraba esa ruta como engañosa. Así que eligió en cambio hablar cara a cara con su amiga.
Hablando Honestamente Con Su Amiga
La comunidad de Reddit se congregó a su favor. Reconocieron que sus preocupaciones eran genuinas, pero la animaron a abordar la conversación con honestidad y cuidado. Temía que la plática destruyera su amistad por completo.
Su compañera respondió con vergüenza, aunque consintió a investigar desde dónde provenía el olor. Se mantuvo en suspense durante días después de eso, preguntándose si su vínculo podría resistir el malestar.
La Causa No Era Salud
Los esfuerzos de la lavandería de su amiga quitaron el olor de su guardarropa. Una vez desvanecido el olor, la mujer encontró consuelo en sus intercambios habituales, los cuales demostraron que nada había cambiado entre ellas.
La honestidad había funcionado, incluso cuando resultaba incómoda.
Por qué cambia el olor corporal
El Cleveland Clinic enumera varias causas detrás de los cambios en el olor corporal. Las hormonas, las elecciones alimentarias, los medicamentos y ciertas condiciones de salud influyen en cómo huele una persona. Un cambio repentino no siempre apunta a un mal cuidado personal.
La fuente aclara que el olor corporal no proviene únicamente del sudor. La dieta, la ansiedad, la herencia y los problemas médicos pueden jugar un papel en su desarrollo. La lista de causas potenciales es extensa, con la diabetes, los trastornos de tiroides, los problemas hepáticos, los problemas renales y las infecciones entre las mencionadas.
Las bacterias y los límites de la ducha
Un estudio publicado en la U.S. National Library of Medicine encontró que las bacterias que viven dentro del cuerpo pueden crear sustancias con mal olor, incluyendo amoníaco, compuestos volátiles de azufre y trimetilamina. Estas sustancias se acumulan en los fluidos corporales y dan lugar a olores desagradables.
Una revisión advierte que el baño frecuente o cepillarse los dientes no siempre arreglan todos los casos de mal olor. Numerosas dificultades corporales relacionadas con el manejo o eliminación de las sustancias causantes del olor pueden estar en juego. Así que un olor extraño no necesariamente significa que alguien no está manteniendo sus hábitos de limpieza.
La historia de la higiene
El término «bohemio» originalmente nombraba a los Roma. En el siglo XV, los franceses adoptaron bohemién para describir a los Roma que llegaban desde el este, un error de interpretación de que venían de Bohemia. Con el tiempo, la palabra tomó un segundo sentido, apuntando hacia personas que se apartaban de las reglas sociales convencionales y abrazaban una vida fuera de lo ordinario.
Los hábitos que llamamos bohemios pueden parecer raros a los demás, pero nuestra forma de limpieza tiene raíces profundas, moldeada por la selección natural durante un período muy largo. Como todos los seres vivos, los humanos desarrollaron prácticas dirigidas a mantenerse alejados de parásitos y enfermedades mucho antes de que la sociedad moderna creara sus propias reglas de higiene.
El asco ha estado ligado a la higiene desde hace mucho tiempo, un sentimiento que empuja a las personas lejos de cosas vinculadas a enfermedad. Los estudios muestran que la gente a menudo encuentra difícil explicar por qué ciertos fluidos corporales, comida podrida o insectos la repelen. Lo que describen en cambio es una reacción instintiva.
Entre ciertos europeos ricos, la limpieza y el baño ganaron mayor importancia al final del siglo XVIII. Esta costumbre se extendió más durante el siglo XIX, con el baño periódico volviéndose mucho más común.
Nos despertamos cada día y pasamos por hábitos que compartimos la mayoría de nosotros: bañarnos, cepillarnos los dientes, cuidar nuestros bigotes, y aplicar artículos destinados a mantener nuestro olor agradable. El progreso de la ciencia, la tecnología, la plomería y el diseño de edificios ha hecho mucho para difundir estos usos por todo el mundo. Estos mismos cambios han venido a definir lo que ahora damos por sentado en cuanto a la limpieza personal, incluso en cómo juzgamos a quienes nos rodean.
Lo Que Sucede Después
Una conversación educada con una persona que ha desarrollado un olor distintivo le da la oportunidad de abordarlo directamente, en lugar de dejarla sin saberlo. A menudo, hablar con suavidad resulta más útil que guardar silencio.
Ella enfrentó una situación incómoda y tomó la decisión correcta. En vez de excluir a alguien, optó por la honestidad, y la amistad sobrevivió sin daño alguno.
Datos Clave
- Origen bohemio: La palabra solía referirse a los Romaní, a quienes los franceses creían que provenían de Bohemia.
- Clínica Cleveland: Explica que el olor corporal puede cambiar debido a hormonas, alimentos, medicamentos y condiciones médicas.
- Revisión de la Biblioteca Nacional de Medicina: Advierte que las duchas frecuentes no resuelven todos los casos de olores fuertes.
- Siglo XVIII: El baño se hizo cada vez más importante entre algunos europeos de alto nivel.
- Medio del siglo XIX: El baño periódico se volvió mucho más común.
Siempre que resulte embarazoso, la comunicación directa puede funcionar. En este caso, la mujer temía que hablar pudiera dañar su amistad, pero no lo hizo. Más bien, el olor desapareció, y la tensión entre ambas se fue con él.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.

