Jake Gyllenhaal interpreta a Joe Baylor, un policía relegado que está atado a un escritorio de 911, en el remake de Antoine Fuqua del thriller danés de 2018, The Guilty. Recibe una llamada de una mujer secuestrada y pasa la siguiente hora y media rastreando su furgoneta, su padre y un niño desaparecido mientras su propio juicio se cierne sobre un incidente anterior. La película avanza rápidamente, en gran parte a través de llamadas telefónicas, y le pide que se preocupe por un hombre cuyo carrera está en juego mientras una mujer está en peligro real.
Trailer, vía Netflix.
The Phone Game
Gyllenhaal es todo el espectáculo. Habla con una niña de seis años llamada Abby, con su padre Henry Fisher, con un sargento llamado Miller y con una furgoneta que nunca llega. La cámara se queda en su rostro y en sus manos, y lo hace funcionar. La película tiene poco más a lo que aferrarse, por lo que se apoya en gran medida en su capacidad para transmitir tensión a través de una conversación y una mirada. En gran medida, logra ganarse esa confianza.
Los otros personajes existen solo como voces al otro lado de la línea. Ethan Hawke, Riley Keough, Paul Dano, Peter Sarsgaard y el resto del elenco recitan líneas desde un camarín, no desde una escena. Ese es el punto, pero también limita la película. El miedo de Abby y la culpa de Henry se transmiten únicamente a través de palabras, y la película confía en que el público infiera el lenguaje corporal y el espacio detrás de las llamadas. Esa confianza da sus frutos a veces y falla cuando las apuestas necesitan sentirse físicas.
What Holds Up
La interpretación central lleva la película. El Joe Baylor de Gyllenhaal es un hombre que está haciendo un trabajo en el que ya no cree, y las llamadas telefónicas le permiten mostrar ese agotamiento sin nunca dejar su silla. El guion, escrito por Nic Pizzolatto, mantiene la historia en movimiento sin mucho espacio para subtramas o momentos de desarrollo del personaje fuera de las llamadas. Ese es un intercambio justo, ya que la historia depende de mantenerte en la habitación individual con él.
Las fortalezas de la película, clasificadas según su importancia para la puntuación final:
- La interpretación de Gyllenhaal, que ancla toda la película.
- El tiempo de ejecución ajustado y compacto, que evita que la historia se alargue.
- La premisa, que le da a la película una razón para existir.
- La escritura de Pizzolatto, que mantiene la tensión durante la parte central.
Las debilidades son reales. La nueva versión es inferior a la película original, y la cinta nunca llega a justificar por completo la aseveración de que sus problemas técnicos son el punto. Uno está viendo a un hombre en una silla en la oscuridad, y por momentos la película no logra que eso se sienta lo suficientemente urgente para justificar la puesta en escena.
El Veredicto
*El Culpable* es un thriller bien actuado y con ritmo que se apoya en las llamadas telefónicas de un hombre para sostener una historia sobre un hombre cuya carrera está en juego y una mujer que está en peligro real. Jake Gyllenhaal logra que funcione la mayor parte del tiempo, pero la dependencia de la película en las llamadas telefónicas impide que sea algo más que un escaparate para su rostro y su voz. Es una interpretación sólida en un recipiente delgado.
Puntuación: 6.3/10. Una obra sólida que justifica su existencia sin llegar a convertirse en algo digno de recordar.
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