JD Vance, Vicepresidente de los Estados Unidos, ha opinado sobre la inteligencia artificial — y quiere que sepan que Terminator no es el problema. En una entrevista exclusiva a bordo de Air Force Two, Vance le dijo a The Post que el verdadero peligro de la IA no son robots asesinos tomando el control y comenzando a matar personas. Es la lenta intrusión en su vida personal.
Su advertencia surge mientras ex empleados de Anthropic y OpenAI han expresado su preocupación por los riesgos de la tecnología. Uno de esos exempleados advirtió la semana pasada que la IA representa una probabilidad mayor al 10% de acabar con la humanidad para 2030 — y dijo que la tecnología necesitaba ser regulada «lo antes posible». Ni el Presidente Trump ni otros funcionarios de la Casa Blanca han expresado el deseo de introducir normas para las principales empresas de IA.
Advertencia de Vance sobre la privacidad
Vance enmarcó la amenaza en términos contundentes. Dijo que la constante erosión de la privacidad es «una preocupación mucho mayor que la de los robots que se apoderarán y comenzarán a matar gente».
«Hay un universo donde hacemos esto de la manera correcta; hay un universo donde hacemos esto de la manera incorrecta», dijo.
«Y soy extremadamente escéptico de que las empresas acudan al gobierno federal diciendo: regúlennos», añadió. «El diablo está en los detalles allí».
Se opuso a la idea de que la regulación pudiera simplemente proteger a las empresas de las leyes antimonopolio. «La pregunta es, ¿cómo los van a regular? ¿De una manera que los proteja de las leyes antimonopolio? Porque eso suena realmente terrible», dijo. «¿De una manera que, ya sabes, más o menos, cree actividad tipo cártel? Eso no me parece una gran idea».
Lo que Vance Regularía
Vance dijo que está abierto a trabajar con las empresas para gestionar los riesgos. «Ciertamente estamos dispuestos en el futuro… a trabajar de forma colaborativa con las empresas para minimizar los riesgos aquí», añadió.
Nombró a Dario Amodei de Anthropic y a Sam Altman de OpenAI como dos de las personas que piden la supervisión del gobierno. El jefe de Google DeepMind, Demis Hassabis, y Elon Musk también se unieron a esa llamada.
Los Robots Asesinos No Son El Problema
Vance descartó por completo el miedo al estilo Terminator. Dijo que no ve evidencia de que la AGI pueda destruir la vida humana de la manera del ficticio Skynet.
Él también rechazó los temores de que los robots reemplazarán todos los empleos humanos.
La Preocupación por la Vigilancia
Donde Vance sí se preocupó es en dos direcciones. Él ve la IA impulsando una mayor desigualdad económica y acelerando la tecnología de vigilancia.
«Los últimos dos o tres periodos de revoluciones tecnológicas de la historia humana han distribuido masivamente los recursos hacia arriba. Y si retrocede a la Revolución Industrial, ¿por qué vio el auge del fascismo y el comunismo en Europa? Creo que hay un argumento muy sólido porque hubo un aumento masivo en la disparidad de riqueza», continuó.
Él también se preocupó por la invasión de la privacidad. «La historia de la tecnología y la tecnología digital en los últimos 20 años es, en mi opinión, una historia de herramientas realmente asombrosas que mejoran las vidas humanas combinada con una invasión masiva de la privacidad», dijo.
Ambas preocupaciones provienen de su fe católica. «Toda tecnología debería servir a los seres humanos en lugar de al revés, y el propósito del desarrollo tecnológico es mejorar las vidas humanas», dijo.
«Pero realmente, realmente me preocupa la aceleración de la tecnología de vigilancia, y creo que es algo de lo que debemos ser muy cuidadosos», agregó.
La Pregunta del Escuchar Teléfonos
Vance incluso admitió sus propias dudas sobre los dispositivos que lo rodean. «Quiero decir, incluso cosas sencillas, ni siquiera tienes que adentrarse en el tema de la IA, pero, ya sabes, si te detienes en un párrafo en tu navegador web o la s–t que estás diciendo, estás hablando con tu familia, ya sabes, ¿está tu teléfono celular recogiendo eso y utilizándolo para venderte publicidad digital?», prosiguió.
«Hay tantas formas en que estas herramientas tecnológicas han invadido la privacidad humana», dijo también, «y creo que tenemos que tener una conversación más directa sobre cómo equilibrar esas preocupaciones sobre la privacidad».
El Diablo Está En Los Detalles
El escepticismo de Vance está dirigido a las propias empresas. Él teme que intenten usar la regulación para proteger sus propios intereses.
«El diablo está en los detalles ahí», dijo.
Un Enfoque Basado en la Fe
Vance vinculó sus preocupaciones a sus creencias religiosas. Él cree que la tecnología debe servir a los humanos, no al revés.
«Toda tecnología debe servir a los seres humanos en lugar de lo contrario, y el propósito del desarrollo tecnológico es mejorar las vidas humanas», dijo.
Pero añadió que los riesgos deben ser gestionados cuidadosamente. «Realmente, realmente me preocupa la aceleración de la tecnología de vigilancia, y creo que es algo de lo que debemos ser muy cuidadosos», dijo.
El Resultado Final
Vance no está preocupado por los robots. Está preocupado por las cámaras, los micrófonos y los datos.
La pregunta es si alguien más está de acuerdo con él.
Comparación de las Preocupaciones de Vance
| Preocupación | La Visión de Vance |
|---|---|
| Robots asesinos | Despedido; «una preocupación mucho mayor» que la adquisición y el asesinato |
| Vigilancia | Preocupado; lo describe como «una preocupación mucho mayor» |
| Sustitución de empleo | Rechazado rotundamente |
| Desigualdad económica | Lo considera un riesgo procedente de la IA |
| Regulación | Quiere trabajar con empresas; esceptico sobre la protección frente a las leyes antimonopolio |
¿Quién está protegiendo a quién?
El periódico sospecha que Vance está protegiendo a las empresas de la regulación que podría protegerlas de las leyes antimonopolio o crear actividad similar a la de un cártel. Su oposición a la regulación «de una manera que te protege de las leyes antimonopolio» apunta directamente a ese motivo. Cuando una industria pide ser regulada, el periódico le pide al lector que considere los dos motivos usuales: ya sea que la historia de crecimiento haya terminado y la advertencia calme a los inversores, o el producto es lo suficientemente bueno para generar competidores baratos y las reglas aseguren que nadie pequeño pueda permitirse construir uno. Aquí, Vance está pidiendo a las empresas que trabajen con él para gestionar los riesgos — en otras palabras, para manejar el problema juntos en lugar de pasárselo al gobierno, al que desconfía.
Pregúntese por qué Vance querría que las empresas gestionaran los riesgos juntas en lugar de enfrentarse a una verdadera regulación. El periódico sospecha que la respuesta es que él no confía en que las empresas pidan reglas que realmente protejan a la gente.
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