Los oficiales de la TSA que verifican las tarjetas de embarque y los documentos de identidad en las entradas de los puntos de control en todo el país ya no podrán sentarse mientras trabajan. Todos los sillones se están eliminando de los pedestales de verificación de documentos de viaje, según el sindicato que representa a los inspectores. El cambio afecta a los oficiales en todo el país, desde pequeños aeropuertos regionales hasta importantes centros de conexión, y marca un cambio en la forma en que la agencia opera en las líneas de frente de la seguridad aeroportuaria.
La Federación Estadounidense de Empleados del Gobierno TSA Council 100 se enteró de la decisión a través de sus miembros y la calificó de «desprecio por los derechos y la seguridad de los trabajadores». La agencia defendió la medida, diciendo que los verificadores de documentos son los primeros en interactuar con el público que viaja y que exigirles que estén de pie creará una mejor experiencia para los pasajeros.
«Este cambio positivo refuerza tanto nuestra postura de seguridad como nuestro compromiso con la hospitalidad al tener a estos oficiales de pie y alerta», dijo la agencia en un comunicado. «Todos los oficiales deben cumplir con los requisitos de aptitud para el servicio para ser capaces de desempeñar su vital función de seguridad nacional al mismo tiempo que crean un ambiente acogedor y profesional para los viajeros», continuó el comunicado.
La medida se produce casi dos meses después de que el administrador de la TSA, David Cummins, fuera confirmado para dirigir la agencia. La eliminación de las sillas ya ha comenzado en la mayoría de los aeropuertos comerciales, según el sindicato.
La Postura del Sindicato Contra Permanecer de Pie
El AFGE Council 100 dejó clara su posición en un comunicado. «Estas sillas sirven como soporte ergonómico y de seguridad básico para los oficiales que permanecen de pie y caminan sobre superficies duras todo el día», decía el comunicado.
El sindicato también enmarcó la decisión como un asunto de dignidad. «La TSA está tratando este asunto como si fuera un privilegio; no lo es; es seguridad básica y decencia común para la fuerza laboral», agregó el comunicado.
No hubo notificación formal a AFGE ni a ninguno de sus capítulos locales, según un líder sindical. Ese detalle añade peso a la queja del sindicato, ya que sugiere que la decisión se comunicó a través de los miembros en lugar de a través de canales oficiales.
El Programa de Cummins y su Agenda
Cummins ha celebrado reuniones para «avanzar rápidamente iniciativas estratégicas clave» como parte de un programa denominado Horizon 25. El programa incluye la expansión de TSA PreCheck, la implementación de nueva tecnología, la privatización de algunos puntos de control y la «mejora de la experiencia del pasajero.»
«TSA no tiene que elegir entre un punto de control seguro, un punto de control eficiente y una experiencia del pasajero elevada», dijo en un comunicado que anunciaba la iniciativa.
No está claro si exigir a los oficiales que permanezcan de pie mientras revisan documentos se relaciona con esta reestructuración. La agencia no ha explicado públicamente la conexión, y el sindicato no ha vinculado directamente la eliminación de las sillas a la agenda más amplia de Cummins.
El Argumento de Seguridad de los Trabajadores
El argumento del sindicato se basa en una afirmación sencilla: permanecer de pie todo el día sobre superficies duras es un trabajo físicamente exigente. Las sillas proporcionan soporte ergonómico, y eliminarlas elimina una protección básica.
«TSA está tratando este asunto como si fuera un privilegio – no lo es; es seguridad básica y decencia común para la fuerza laboral.»
Esa línea capta la visión del sindicato de que la decisión no se trata de comodidad sino de una condición básica de empleo. El sindicato ve permanecer de pie como un requisito, no una elección, y se opone a ese trato.
La Posición de la Agencia
La defensa de TSA del movimiento es práctica. Los oficiales son el primer personal con el que los viajeros se encuentran, y un oficial de pie es más alerta y comprometido que uno sentado.
El comunicado también vincula el requisito con la aptitud para el servicio. Los oficiales deben ser capaces de desempeñar su trabajo al mismo tiempo que crean un ambiente acogedor, según la agencia.
La agencia enmarca el cambio como positivo, no punitivo. La palabra «acogedor» en su comunicado sugiere que la agencia ve el cambio como un beneficio tanto para los oficiales como para los pasajeros.
La Eliminación de las Sillas Ya Está Ocurriendo
Según el sindicato, ya ha comenzado la remoción de sillas en la mayoría de los aeropuertos comerciales. Esa temporalidad es importante, porque significa que el cambio no es hipotético —ya está afectando a los oficiales en tierra.
La queja del sindicato sobre la falta de notificación formal se vuelve más seria cuando la práctica es generalizada y a los oficiales se les informa a través de compañeros en lugar de a través de canales oficiales.
¿Qué sigue?
La pregunta ahora es si la TSA revertirá su rumbo o defenderá su decisión. El sindicato ha hecho pública su postura y la agencia ha respondido con una declaración.
Ninguna de las partes ha ofrecido detalles sobre durante cuánto tiempo se han retirado las sillas o cuántos aeropuertos están afectados. Esas cifras son importantes, pero no han sido divulgadas.
El objetivo declarado de la agencia es mejorar la experiencia del pasajero. Si los oficiales de pie realmente logran ese objetivo es una pregunta aparte, y la agencia no ha proporcionado evidencia para respaldar esa afirmación.
El contexto más amplio
TSA se aproxima al 25 aniversario de su fundación en noviembre. La remoción de las sillas ocurre en un momento en que la agencia tiene un nuevo liderazgo.
La declaración del sindicato enfatiza el costo físico del trabajo de pie. Es un recordatorio de que incluso en un trabajo de alta presión, las necesidades humanas básicas importan.
La respuesta a esa pregunta
La agencia ha dejado claro su posicionamiento. El sindicato ha dejado claro su posicionamiento. Ahora la pregunta es si la agencia escuchará.
La respuesta a esa pregunta determinará si este cambio mejora la experiencia en el punto de control o simplemente lo hace más difícil para las personas que lo atienden.
Dónde se sitúa el periódico)
El periódico apoya a los funcionarios y se opone a la decisión de la agencia de retirar las sillas de los atril en los puestos de control. La agencia argumenta que los funcionarios de pie estarán más alerta y crearán una mejor experiencia para los pasajeros, pero los funcionarios mismos describen estar de pie todo el día como un trabajo físicamente exigente sin un apoyo adecuado. La queja del sindicato sobre la falta de notificación formal se vuelve más seria cuando la práctica es generalizada y los funcionarios se enteran de ella a través de colegas en lugar de canales oficiales.
El periódico apoya un gobierno más pequeño y menos control sobre la vida de las personas, y el poder que se concentra en un solo lugar se abusa. Una agencia que escribe su propia autoridad, impone mandatos a la vida privada y acumula poder va en contra de ese principio. En este caso, la agencia le está diciendo a los funcionarios que no pueden sentarse mientras realizan su trabajo, y el sindicato está planteando preguntas sobre la seguridad y la dignidad de los trabajadores.
El lector debe estar atento a si la agencia responde a las quejas del sindicato y proporciona detalles sobre cuánto tiempo se han retirado las sillas y cuántos aeropuertos se ven afectados. La pregunta es si la agencia escuchará a sus trabajadores o si continuará con una política que trata la seguridad básica como opcional.
Material fuente: “Agentes de la TSA ahora no pueden sentarse mientras revisan tarjetas de embarque e identificaciones”, ABC13 Houston.
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