Paul Thek construyó santuarios con basura. Ese es el argumento principal de Shrine: A Little Book About Paul Thek, un nuevo libro sobre el artista estadounidense que transformó cajas recuperadas, cartas sin enviar y vidrio roto en lugares sagrados. El libro, editado por David Zwirner y publicado por David Zwirner Books, se basa en cartas, entrevistas y material de archivo para mostrar cómo Thek trataba los objetos encontrados como reliquias sagradas.
El libro se abre con Thek cargando una cruz de madera a tamaño real en un césped alemán. El peso del objeto recae sobre sus hombros, una carga física que representa el peso emocional de su práctica. El santuario de Thek es una jaula de leche que encontró en un bazar, hecha de madera de alerce. La llenó con cartas sin enviar, fotografías, objetos y notas, y la llamó Shrine.
La Jaula de Leche
El método de Thek era sencillo: encontrar algo desechado, darle significado y ponerlo debajo de su cama. La jaula era casi una antigüedad, gastada pero algo elegante. Su tapa estaba hecha de vidrio, pequeños paneles rectangulares que un vecino había tirado la noche anterior. Thek los encontró en el contenedor, con bordes afilados e intactos. Sus dedos sangraron al manipularlos.
El contenido de Shrine es íntimo. Hay cartas, fotografías, objetos y notas, todos recogidos y preservados. Thek lo sacó de debajo de su cama y leyó en voz alta, refiriéndose a él como una jaula para leche donde contenía su vida.
La Carta de Bergman
El libro incluye una carta a Olle Granath, fechada en septiembre de ’71, en la que Thek pide 12 velas grandes para quemar en un gallinero durante una semana alrededor de la Navidad sueca. También solicita naranjas ensartadas a través del alambre, a ser reemplazadas según sea necesario. La carta es una solicitud práctica vestida de ritual, un pequeño santuario doméstico construido con luz y fruta.
El libro también reproduce una carta a Franz Deckwitz, escrita hace apenas un mes, en la que Thek dice que solo quiere hacer pinturas MALAS, para sorprender y lastimar a la gente, pero que siempre le duele el espíritu hacer las pinturas malas. Extraña Ponza. Extraña la eternidad.
El Asidero Susurrado
El libro está estructurado en torno a conversaciones entre Thek y un interlocutor sin nombre, quien registra sus intercambios. Thek habla en un aparte, su voz muy hermosa. Cuenta historias sobre su infancia en la iglesia, la oscuridad, el parpadeo de las velas, el incienso, la cera de abejas, el orden y la pasión de la liturgia.
Recuerda haber cantado en el coro, disfrutando de las canciones de Pascua, aunque a veces su voz se rompía y tenía que irse. Conoció a Ingmar Bergman una vez, a través de Karl Johansson, quien hacía fotos fijas para Winter Light. Bergman era un poco pomposo, aunque no del todo poco amable. Thek estaba agradecido.
Las palabras de Bergman abren el libro. «Independientemente de mis propias creencias y mis propias dudas, es mi opinión que el arte perdió su impulso creativo básico en el momento en que se separó de la adoración», escribió. «Cortó un cordón umbilical y ahora vive una vida estéril, generando y degenerando a sí mismo».
El Jardín y los Gemelos
Thek le mostró al interlocutor las plantas de sus pies, sucias por haber estado de pie en la azotea de un edificio de apartamentos. Había plantado un jardín allí, comenzó con un amigo llamado Fenrir, que era noruego y enfermó y murió. El jardín ha estado creciendo durante algunos años.
Thek señaló hacia arriba y hacia los gemelos, llamándolos Sodoma y Gomorra, elevándose en vidrio y acero para oscurecer el cielo. Los había pintado antes, en periódicos.
La Pintura del Obituario
Thek abrió un cuaderno amarillo a un dibujo de una cabeza fálica en azul y blanco, fechado el 19 de junio de 1969. Escribió sobre su primer encuentro con la poesía de Ezra Pound, «La Esposa del Mercader del Río». Los Canto Pisanos. Eligió una docena de copias del obituario de Pound en el New York Times como base para una nueva pieza, una pintura en azul, amarillo y blanco.
Pound también creía en el Paraíso. Antes de ser encarcelado, creía que había sido tocado por Dios.
El Entorno
Thek quería presentar una atmósfera, un ambiente, que fuera tan pacífico que te rompiera cuando te ibas. Esa es la contradicción en el corazón de su trabajo: hacía cosas que eran a la vez calmantes y perturbadoras.
| Objeto | Material (Material) | Origin (Origen) |
|---|---|---|
| Milk crate (Caja de leche) | Larch wood (Madera de aliso) | Bazaar (Bazár) |
| Glass panes (Paneles de vidrio) | Rectangular (Rectangular) | Dumpster, thrown out by a neighbor (Contenedor, desechado por un vecino) |
| Letters, pictures, objects, notes (Cartas, fotografías, objetos, notas) | Found (Encontrado) | Inside Shrine (Adentro del Santuario) |
| Phallic head drawing (Dibujo de cabeza fálica) | Azul y blanco. | Cuaderno del 19 de junio de 1969. |
| Fecha | Evento |
|---|---|
| Septiembre ’71 | Carta a Olle Granath |
| 9 de diciembre de 1971 | Carta a Olle Granath |
| 19 de junio de 1969 | Dibujo de cabeza fálica |
| 1973 | Cuaderno utilizado en Roma y Ponza |
El libro es un registro de una mente que se negó a separar el arte de la adoración, incluso cuando el mundo lo hizo. Los altares de Thek no son museos. Son reliquarios, que contienen los restos de la vida cotidiana como si fueran sagrados.
El libro termina con la promesa de publicación. El interlocutor le dice a Thek que la entrevista aparecerá el año que viene en ARTSYMPOSIA, y que cambiará las cosas. La gente se ha olvidado de usted, dice el interlocutor, pero después de que esto aparezca ya no lo harán.
Thek ríe y señala hacia un lado, hacia los mellizos. El libro es un santuario a su memoria, construido con los mismos materiales que él utilizó: objetos encontrados, cartas, dibujos y la palabra hablada.
Material fuente: “Shrine: A Little Book About Paul Thek,” Literary Hub.
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