Raising Dion de Netflix se abre con un problema familiar: una madre soltera, un esposo muerto, un niño que puede hacer cosas que ningún niño debería poder hacer. La serie tuvo dos temporadas y 17 episodios, del 4 de octubre de 2019 al 1 de febrero de 2022. Es un drama de superhéroes creado por Carol Barbee a partir del cómic y cortometraje homónimos de 2015 de Dennis Liu. La serie sabe que su premisa no es nueva. Lo que hace con esa premisa es la cuestión central.
Tráiler, vía Netflix.
Nicole Warren y la aritmética de la viuda
Alisha Wainwright interpreta a Nicole Warren, una viuda que cría a Dion, interpretado por Ja’Siah Young. La sinopsis es precisa sobre su tarea: se propone resolver el misterio que rodea los superpoderes emergentes de su hijo pequeño mientras mantiene ocultos sus dones extraordinarios. Esos son dos trabajos, y la serie los trata como uno solo. Nicole no es una científica que persigue un fenómeno. Es una madre que le oculta un hecho sobre su hijo a un mundo que lo desarmaría para entenderlo.
Jason Ritter interpreta a Pat, una figura del pasado de la familia que pasa a formar parte de la vida de Dion. Sammi Haney interpreta a Esperanza, una compañera de clase. El elenco es pequeño y la serie se apoya en él. Wainwright carga con la preocupación, y Young carga con el asombro, y la brecha entre esas dos actuaciones es donde vive la serie.
Michael B. Jordan y el peso de la orden
El historial de producción importa aquí. Michael B. Jordan fue confirmado en un papel secundario junto con el anuncio inicial de la orden de la serie. En junio de 2018, Jason Ritter, Jazmyn Simon, Alisha Wainwright y Ja’Siah Young fueron elegidos como regulares de la serie. Donald Paul se incorporó en un papel recurrente en julio de 2018. Ali Ahn se incorporó de manera recurrente el 29 de enero de 2019.
Luego la segunda temporada reconstruyó los bordes. El 23 de febrero de 2021, Rome Flynn, Aubriana Davis, Tracey Bonner y Josh Ventura se incorporaron en capacidades no reveladas, mientras que Ali Ahn y Griffin Robert Faulkner fueron ascendidos a regulares de la serie. Michael Anthony se incorporó en un papel recurrente el 24 de agosto de 2021. Es mucho movimiento para una serie que solo tuvo 17 episodios. Se siente en pantalla. La segunda temporada tiene más personas y menos centro.
Raising Dion es una serie de televisión dramática de superhéroes estadounidense que se estrenó el 4 de octubre de 2019 en Netflix.
Dos temporadas, un final
En enero de 2020, Netflix renovó la serie para una segunda y última temporada. Esa temporada se estrenó el 1 de febrero de 2022. La palabra «última» hace mucho trabajo. Una serie sobre un niño cuyos poderes aún están emergiendo recibió un alto definitivo.
Aquí es donde Raising Dion es más interesante y más frustrante. La primera temporada tiene un motor claro: esconder al niño, encontrar la verdad, sobrevivir a las personas que quieren ambas cosas. La segunda temporada tiene que decidir para qué sirven los poderes de Dion. Nunca termina de decidirlo. El misterio que impulsaba a Nicole en la primera temporada se convierte en un conjunto de obligaciones en la segunda, y la serie reparte su atención entre un elenco más amplio en lugar de profundizar en la única relación que funcionaba.
Lo que dice la puntuación
La puntuación crítica publicada es 6,1 sobre 10, con una marca de Metacritic de 61 sobre 100. Es un número justo, y es justo por una razón específica. Raising Dion no es una mala serie. Es una serie con una buena idea y un dominio desigual de ella. La premisa —una madre viuda que resuelve el misterio de los poderes de su hijo mientras los esconde— es lo suficientemente fuerte para sostener una temporada. No es lo suficientemente fuerte para sostener una segunda que sigue agregando nombres al reparto.
Las actuaciones son el argumento para verla. Wainwright interpreta el agotamiento y el amor sin separarlos. Young interpreta a un niño que no entiende del todo lo que es, que es la nota más difícil en una historia de superhéroes y la que más se les escapa a los actores infantiles. Ritter le da a Pat suficiente ambigüedad para mantenerte inseguro. La Esperanza de Haney le da a Dion una par que no es un sidekick.
El argumento en contra es la estructura. En la opinión de este periódico, dos temporadas y 17 episodios nunca suman un villano o un conjunto de reglas que valga la pena la construcción. Los poderes permanecen vagos. Las apuestas permanecen domésticas incluso cuando la trama quiere ser más grande. Una temporada final con un elenco ampliado no puede permitirse la vaguedad, y esta lo paga.
El caso de la primera temporada
Miren la primera temporada. Es la versión de Raising Dion que sabe lo que es: un drama familiar con capa, con una madre en el centro y un niño al que no se puede proteger ni exponer. La segunda temporada es la versión que perdió el hilo. No es un desastre. Es una serie haciendo lo que hacen muchas series de género en streaming: tratar una renovación como permiso para expandirse en lugar de una razón para enfocarse.
El 6.1 no es un descarte. Es una medición de lo que se entregó frente a lo que se prometió. Raising Dion prometió un misterio sobre un niño. Entregó un primer capítulo sólido y un segundo que olvidó la pregunta.
6.1 de 10
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