Elecciones 2026Vea quién creemos que merece su voto, según nuestros criteriosLa guía →
ESCRITO EN ESPAÑOL CLARO.
CLAY TRIBUNE.
Publicidad

Reseña de Too Hot to Handle: una máquina de telerrealidad que dejó de funcionar mucho antes de quedarse sin combustible

Una isla tropical, diez desconocidos, un contacto prohibido y un premio que cae. Una historia de Too Hot to Handle, una máquina de realidades que ha quedado obsoleta.

Por mitch·5 min de lectura
A solitary figure stands before a window upon a tropical island, gazing toward the setting sun.

Netflix construyó Too Hot to Handle alrededor de una idea simple: diez desconocidos en una isla tropical, a quienes se les prohíbe tocarse entre sí, compiten por un premio de $100,000. Esa idea es débil. El programa se extiende a lo largo de seis temporadas y 59 episodios, y el resultado es una máquina de reality show que dejó de funcionar mucho antes de quedarse sin fuerza.

La premisa es fácil de explicar. Adultos entran a una casa en una isla tropical. Les dicen que están en un programa picante sobre aventuras amorosas. Luego, una asistente virtual con forma de cono de tránsito llamada Lana revela la verdad: tienen prohibido besarse, tener contacto sexual o autosatisfacerse durante toda la estadía. Si rompen una regla, el dinero del premio disminuye. El objetivo es ganar el dinero durando lo máximo posible.

Tráiler, vía Netflix.

Publicidad

La configuración

La configuración es todo el programa. Llegan diez concursantes. Les dicen que están en un programa picante sobre aventuras amorosas. Lana les dice lo contrario. Las reglas son estrictas: nada de besos, nada de contacto sexual, nada de autosatisfacción. Si rompen una regla, el dinero del premio se reduce.

Cada temporada comienza con diez concursantes nuevos. Las temporadas posteriores añaden incorporaciones ocasionales. Algunos concursantes son expulsados por no lograr formar conexiones. Otros se van voluntariamente si creen que su crecimiento personal sería mejor fuera del entorno del programa.

Se supone que los talleres ayudan. Están destinados a fomentar conexiones genuinas entre los concursantes. El programa promete crecimiento personal. Lo que el programa realmente ofrece es un flujo constante de drama, chismes y reglas rotas.

El dinero del premio

El premio comienza en $100,000 en las dos primeras temporadas. Las temporadas restantes lo elevan a $200,000. Ese número importa porque el programa está construido en torno a la reducción. Un concursante rompe una regla, el dinero baja y las apuestas cambian.

La reducción es el motor del programa. Sin ella, no pasa nada. Con ella, el programa se convierte en una cuenta regresiva en cámara lenta de personas que pierden dinero y abandonan la casa.

El cono de tránsito

Lana es la presentadora del programa. Es una asistente virtual con forma de cono de tránsito. Anuncia las reglas. Monitorea las cámaras. Anuncia las reducciones. Es la única presencia constante en las seis temporadas.

La forma de cono pretende ser absurda. También pretende ser una broma. No es ninguna de las dos cosas. Lana es un personaje plano. Es un recurso, no una persona.

El elenco

Los concursantes son las estrellas del programa. Más de 3000 personas audicionaron. Los que quedaron fueron elegidos rápidamente, según la productora Louise Peet. El programa depende de ellos para sostener la tensión.

Bri Balram, Charlie Jeer, Chris A. Alli, Demari Davis, Gianna Pettus, Joao Coronel, Katherine LaPrell y Lucy Syed aparecen como ellos mismos. Desiree Burch narra el programa como voz. El elenco es lo suficientemente grande para llenar una temporada, pero el programa nunca encuentra la manera de usarlos a todos a la vez.

Las reglas

Las reglas son la base del programa. También son su mayor problema. El programa espera que los espectadores se preocupen por un premio que baja unos miles de dólares por vez. No funciona. A los espectadores les importa el drama. El premio es un número en una pantalla.

Las reglas son aplicadas por Lana. Ella observa las cámaras. Ella anuncia las bajas. No explica por qué existen las reglas más allá de la premisa básica. El programa confía en que los espectadores aceptarán la premisa sin cuestionarla.

El calendario

El programa se estrenó el 17 de abril de 2020. Fue renovado por dos temporadas más en enero de 2021. Ambas se filmaron de corrido durante la pandemia de COVID-19 en las Islas Turcas y Caicos.

Temporada Fecha de estreno
1.ª 17 de abril de 2020
2.º, Parte 1 23 de junio de 2021
2.º, Parte 2 30 de junio de 2021
3.º 19 de enero de 2022
4.º 7 de diciembre de 2022
5.º 14 de julio de 2023
6.º y último 19 de julio de 2024

El calendario es denso. Seis temporadas en un período corto. El programa avanza rápido. También avanza sin mucha dirección.

El drama

El drama proviene de las reglas. Las personas las rompen. El premio baja. Las personas discuten. Las personas se van. El programa se basa en estos ciclos. Se repiten en las seis temporadas.

El programa intenta construir conexiones genuinas. Falla. Se supone que los talleres ayudan. No se muestran con mucho detalle. El programa se aleja del crecimiento y regresa al drama.

Los puntos débiles del programa

El programa tiene varias debilidades que le impiden tener éxito:

  • La premisa es débil y apenas se explica
  • El premio en dinero, que impulsa todo el programa, es difícil de que a los espectadores les importe
  • Lana es un personaje plano, tipo recurso, sin personalidad real
  • Los talleres, destinados a construir conexiones, rara vez se muestran completos

Ninguno de estos problemas es nuevo. Han estado presentes desde que comenzó el programa. Cada temporada simplemente los repite.

Palabra final

Too Hot to Handle es un programa que no encontró una razón para continuar. Fue renovado por dos temporadas más después de la primera. Siguió grabando. Siguió emitiéndose. Siguió reduciendo el premio en dinero. Nunca encontró una razón para detenerse.

El programa no es terrible. No es bueno. Es una máquina de reality shows que dejó de funcionar mucho antes de quedarse sin fuerza. La premisa es débil. Las reglas son arbitrarias. El drama es repetitivo. El presentador con forma de cono es un chiste que dejó de ser gracioso.

Vale la pena ver el programa una vez. No vale la pena ver seis temporadas. Vale la pena señalar que el programa existe. No vale la pena defenderlo.

El programa es una curiosidad. Es un experimento de reality show que no logró encontrar una razón para continuar. Es un programa que dejó de funcionar mucho antes de quedarse sin fuerza. Es un programa que merece ser olvidado.

El Cuaderno

Recibe El Cuaderno.

Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.

Enviamos una nota para confirmar. Cada número trae un enlace para darte de baja con un clic.

TV reviews
Publicidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Como Afiliado de Amazon, Clay Tribune obtiene ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.