La administración de Trump ha recuperado casi $1 mil millones en gastos que el Congreso aprobó, usando una facultad poco utilizada que la senadora Susan Collins calificó de ataque a la Constitución.
A última hora del viernes por la noche, la Casa Blanca anunció que había cancelado casi $1 mil millones en gastos que los legisladores habían aprobado. Los recortes apuntaron a varios programas de salud que atienden a inmigrantes y comunidades diversas, incluyendo un estudio sobre barreras al cuidado primario entre personas de color, un proyecto sobre racismo en medicina de emergencia y fondos para mejorar el acceso al cuidado transgénero para jóvenes de color en áreas rurales. La administración utilizó una “rescisión de bolsillo” para hacerlo — un movimiento que la AP describió como una “facultad poco común y controvertida”.
La Oficina de Administración de Presupuesto dijo que los recortes se centraron en “el gasto gubernamental más perjudicial”. Collins no estuvo de acuerdo. Se opuso, calificando la rescisión como otro intento del OMB de “socavar el poder constitucional del Congreso de controlar el gasto público”.
¿Qué es una Rescisión de Bolsillo?
Una rescisión de bolsillo es una facultad poco utilizada. Permite a la rama ejecutiva cancelar gastos que el Congreso ha aprobado sin nueva legislación.
La AP lo describió como una “facultad poco común y controvertida”, lo que significa que es una herramienta que ha generado resistencia en el pasado. No es un recorte presupuestario estándar. Es una maniobra legal que cambia lo que el Congreso ya ha decidido.
En este caso, la administración canceló casi $1 mil millones en gastos aprobados utilizando esa autoridad. Los fondos fueron devueltos al Tesoro en lugar de permitir que fluyeran a los programas de salud que se habían prometido.
Los Programas Afectados por los Recortes
Los recortes afectaron a programas de salud específicos que atienden a inmigrantes y comunidades diversas. La administración citó estos programas como ejemplos de gastos que consideró innecesarios.
El estudio sobre barreras al cuidado primario entre personas de color examinó cómo la raza y la etnia afectan el acceso a servicios de salud básicos. El proyecto sobre racismo en medicina de emergencia examinó cómo el sesgo afecta el tratamiento en centros de atención urgente. La financiación del cuidado transgénero tenía como objetivo mejorar el acceso al cuidado para jóvenes de color que viven en áreas rurales.
Cada uno de estos programas fue aprobado por el Congreso. Cada uno fue luego cancelado por la administración utilizando la autoridad de rescisión de bolsillo.
“Otro intento por parte de la OMB de socavar el poder constitucional del Congreso de controlar los fondos.”
Eso es lo que dijo Collins sobre la medida. Enmarcó la acción de la administración como un desafío directo a la Constitución. Es una senadora republicana de Maine, y ahora está criticando abiertamente a la Casa Blanca sobre cómo maneja los fondos federales.
Por qué se disputa esta autoridad
El poder de rescindir gastos no es nuevo, pero se usa raramente. Cuando se usa, plantea preguntas sobre quién controla el presupuesto federal.
El Congreso controla los fondos según la Constitución. Aprueba los gastos, y se supone que tiene la última palabra sobre cómo se gasta el dinero de los contribuyentes. Una rescisión de bolsillo permite a la rama ejecutiva anular esa decisión unilateralmente.
La administración argumenta que esto se trata de eficiencia. Dice que los recortes apuntan a “los gastos gubernamentales más perjudiciales”. Esa es una afirmación subjetiva, y es una que la administración tiene que defender.
Collins no está de acuerdo. Ve la medida como un intento de debilitar la capacidad del Congreso para asignar fondos. Le preocupa que la administración esté utilizando un área legal ambigua para eludir el proceso legislativo.
El efecto práctico en la atención médica
Los recortes afectarán programas de atención médica reales. La investigación de atención primaria, los proyectos de medicina de emergencia y la atención de jóvenes transgénero perdieron financiación que había sido aprobada por los legisladores.
La administración no ha explicado cómo se implementarán los recortes ni qué servicios podrían reducirse como resultado. Lo que está claro es que la administración ha decidido devolver casi $1 mil millones en gastos aprobados al Tesoro. Esa es una suma significativa.
Dónde está la postura del periódico
El periódico no respalda a ninguna de las partes; respalda el poder del Congreso para aprobar gastos y la obligación de la administración de gastar lo que aprueba, no recuperar fondos a través de un poder ejecutivo que el periódico considera raro y controvertido.
La afirmación de la administración de que está recortando «los gastos gubernamentales más perjudiciales» se basa en un juicio subjetivo que pertenece a los representantes electos, no a una oficina ejecutiva. El periódico apoya la objeción de Collins a la medida como un ataque a la división de poderes consagrada en la Constitución.
Los lectores deben observar si la administración continúa utilizando esta autoridad sin límites claros. El periódico hará un seguimiento de si el Congreso reacciona con más fuerza, incluido si los legisladores presentan medidas para restringir la capacidad de la administración de cancelar gastos aprobados. El periódico también observa cómo responden los programas de salud afectados a los recortes, particularmente aquellos que sirven a comunidades inmigrantes y diversas.
Caja de Datos Clave
- Casi $1 mil millones en gastos recuperados
- Anuncio a última hora el viernes por la noche
- Autoridad de rescisión de bolsillo utilizada
- Los programas recortados incluyen un estudio de atención primaria, un proyecto de racismo en la medicina de emergencia y fondos para la atención de jóvenes transgénero.
- La senadora Susan Collins (R-Maine) criticó la medida.
- La OMB citó “los gastos gubernamentales más perjudiciales” como justificación.
La administración ha utilizado un poder raramente usado para recortar casi $1 mil millones de programas de salud. El Congreso aprobó esos gastos. La administración los canceló de todos modos. Collins lo calificó de ataque a la Constitución.
Esta es una batalla por quién controla el presupuesto federal. La administración dice que puede actuar por su cuenta. El Congreso dice que así no funciona. Es probable que el desacuerdo continúe.
“Trump utiliza ‘poder cuestionado’ para recortar más fondos a HHS,” STAT. )
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