Thomas Tuchel ha prometido que el futuro de Inglaterra se basará en abrazar el caos, y luego eligió una plantilla construida en torno al control. El entrenador alemán habló de querer más imprevisibilidad tras la derrota de Inglaterra en las semifinales del Mundial ante Argentina, pero sus convocatorias para los próximos partidos de la Liga de Naciones sugieren que todavía quiere que sus jugadores hagan exactamente lo que él les pide.
Inglaterra terminó tercero en Estados Unidos, su mejor resultado en un Mundial desde 1966, pero el recuerdo de ese colapso tardío perdura. Tuchel señaló la incapacidad de su equipo para mantener el control después de ponerse en ventaja con el gol de Anthony Gordon como un problema clave. Ahora, sin embargo, habla de ceder.
«El fútbol se trata de adaptarse a las situaciones y el fútbol sin ningún control a veces es difícil de digerir para un entrenador, si miras el 6-4 contra Francia», dijo Tuchel. «Pero la gente habla de ello como si fuera una de sus experiencias más agradables, ver un partido de fútbol, así que quizás tenga que ceder en mi deseo de control, por un poco más de caos, abrazar el caos, y quizás saque lo mejor».
El caos que quiere
Tuchel no aboga por el desorden aleatorio. Argumenta a favor de un equipo que pueda adaptarse al momento, incluso cuando eso signifique renunciar al mando total. La derrota 6-4 ante Francia en el partido por la medalla de bronce es su ejemplo: caótico, difícil de ver para un entrenador, amado por todos los demás.
Lo planteó como un intercambio. Su deseo de control es fuerte, pero la evidencia sugiere que los aficionados disfrutan partidos que se sienten más salvajes. Así que quizás tenga que aceptar algo de esa imprevisibilidad, al menos un poco.
«Quizás tenga que ceder en mi deseo de control, por un poco más de caos, abrazar el caos, y quizás saque lo mejor».
La plantilla que dice lo contrario
La plantilla que anunció cuenta una historia diferente. Trent Alexander-Arnold y Cole Palmer están de vuelta, dos de los jugadores más dotados técnicamente del fútbol inglés. Ambos gritan control.
El mediocampista del Bournemouth Alex Scott y el lateral izquierdo del Newcastle Lewis Hall también fueron convocados. Ambos son extremadamente hábiles en la posesión. Son jugadores que prosperan manteniendo el balón en movimiento, sin dejarlo ir.
El regreso de esos dos jugadores sugiere que la práctica real de Tuchel difiere de su retórica. Quiere imprevisibilidad, pero la quiere de jugadores que puedan ejecutar planes con precisión.
La primera convocatoria de Rio Ngumoha
Hay un jugador que aporta imprevisibilidad genuina. Rio Ngumoha, de 18 años, recibe su primera convocatoria con la selección absoluta. El extremo del Liverpool ha llamado la atención por su inventiva y su habilidad para el regate por ambas bandas en el equipo de Andoni Iraola.
Su inclusión es lo más cerca que Tuchel está de responder a su propia pregunta sobre el caos. Ngumoha aporta desparpajo y asunción de riesgos, el tipo de cualidades que Tuchel describió como deseables.
Lo que dijo Tuchel sobre el control
Cuando se le preguntó si su equipo podría replicar el enfoque de ritmo rápido de un equipo de la Premier League pero con más control, Tuchel respondió con cautela. No rechazó la idea por completo, pero tampoco se comprometió con ella.
«Ese sería el deseo, que seamos durante 10 minutos un poco más como España, aquí y allá», dijo. «Cuanto más lo reflexiono, quizás se trata más de apostar por nuestras fortalezas y jugar más minutos como jugamos en el segundo tiempo contra Croacia, y más minutos como jugamos en el primer tiempo contra Francia, y apostar por estas fortalezas, porque creo que le sacamos mucho valor, logramos mucha conexión con los aficionados, esto es lo que refleja la Premier League».
Fue más allá y describió la Premier League como «no una liga muy económica» y dijo que «hay que jugar» para competir por el título. Su mentalidad, dijo, sigue donde se siente cómodo, y cree que los jugadores están de acuerdo.
El freno de mano sigue puesto
Tuchel dejó claro que no está listo para abandonar el control por completo. Está dispuesto a ceder, pero no está dispuesto a soltar el freno de mano todavía.
Su descripción de la Premier League como «no una liga muy económica» muestra dónde se sitúa su pensamiento. Quiere que su equipo juegue con la intensidad y el compromiso que definen el fútbol inglés, incluso si le cuesta algo de eficiencia.
Esa tensión es el núcleo de lo que intenta gestionar. Quiere que sus jugadores sean impredecibles, pero también quiere que sean disciplinados. Quiere que jueguen como España durante unos minutos, pero quiere que pasen la mayor parte del partido jugando como ellos mismos.
Refutación de la afirmación de que las convocatorias fueron erróneas
Tuchel negó que recuperar a Alexander-Arnold y Palmer fuera una admisión de que se equivocó con su convocatoria para el Mundial. Ha insinuado que habría elegido una convocatoria muy similar para los próximos partidos si todas sus opciones estuvieran disponibles.
«Antes de hacer la convocatoria el mes pasado, pensaba que teníamos más bien una continuación de la convocatoria del Mundial, pero luego muchos miembros de nuestra convocatoria del Mundial —Reece [James], Dan [Burn], Dean [Henderson], [John] Stones, [Jordan] Henderson, Djed Spence— no pueden estar con nosotros debido a lesiones, así que no es como una continuación completa», dijo.
Estos jugadores fueron cruciales para construir la identidad del equipo, argumentó. No negociará ese punto. Otros jugadores darán un paso al frente, y su mentalidad no es cambiar demasiado dentro de las formaciones.
Los próximos partidos
Inglaterra se enfrenta a España en Wembley el sábado 26 de septiembre. Luego viaja a la República Checa el martes 29 de septiembre, y a Croacia el sábado 3 de octubre, antes de que los checos visiten el martes 6 de octubre.
Esos cuatro partidos pondrán a prueba si Tuchel puede tenerlo todo. ¿Puede jugar con más imprevisibilidad mientras mantiene la disciplina que definió a su equipo del Mundial?
Nuestra opinión
Tuchel es sincero cuando habla de abrazar el caos. Cree genuinamente que la imprevisibilidad puede sacar lo mejor de su equipo. Pero sus selecciones muestran que no está dispuesto a sacrificar el control por completo.
La contradicción es real, y vale la pena observarla. Si Inglaterra juega con más libertad contra España y la República Checa, será una señal de que Tuchel habla en serio. Si se mantienen en la misma forma disciplinada que dominó el Mundial, será una señal de que le interesa más la estabilidad que la sorpresa.
De cualquier manera, las próximas semanas resolverán la pregunta de si Tuchel puede tener un caos controlado. Dice que quiere averiguarlo. Veremos si realmente lo hace.
| Calendario | Fecha |
|---|---|
| Inglaterra vs España | Sábado, 26 de septiembre |
| Inglaterra vs República Checa | Martes, 29 de septiembre |
| Inglaterra vs Croacia | Sábado, 3 de octubre |
| República Checa vs Inglaterra | Martes, 6 de octubre |
La inclusión de Ngumoha es la señal más clara de que Tuchel está pensando en el futuro. El adolescente aporta inventiva y habilidad, exactamente el tipo de imprevisibilidad que Tuchel ha descrito como deseable. Juegue o no, su presencia en la convocatoria demuestra que Tuchel está considerando nuevas opciones.
El mensaje de Tuchel es mixto, pero no confuso. Sabe lo que quiere y sabe lo que tiene. Simplemente no está seguro de cuál debería enfatizar más. Esa ambigüedad es su estado mental actual, y probablemente seguirá siéndolo hasta que vea cómo rinden sus jugadores en los próximos partidos.
Inglaterra tiene la oportunidad de hacer historia. Tuchel tiene la oportunidad de demostrar que puede equilibrar el control y el caos. Las próximas cuatro semanas nos dirán cuál dirección cree realmente que es la mejor.
Fuente: «Will England boss Tuchel ‘embrace the chaos’?», la BBC.
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