La película de David Lynch de 1980 llegó con un eslogan que prometía «Una historia real de coraje y dignidad humana», y por una vez la publicidad no exageraba. El hombre elefante dura 124 minutos, fue filmada en blanco y negro por Freddie Francis, y toma una historia que la mayoría de los cineastas habrían convertido en un carnaval y la trata como un estudio de lo que las personas se hacen unas a otras en nombre de la ciencia, el lucro o la simple curiosidad.
Tráiler, vía MUBI.
John Merrick en el Hospital de Londres
La película sigue a Frederick Treves, un cirujano del Hospital de Londres, interpretado por Anthony Hopkins. Treves encuentra a John Merrick en un espectáculo de fenómenos victoriano en el East End de Londres, mantenido por el señor Bytes, un brutal maestro de ceremonias que cobra de Treves para llevar a Merrick al hospital para su examen. La cabeza de Merrick permanece encapuchada fuera de los espectáculos. Bytes supone que Merrick tiene discapacidad intelectual porque no habla.
Treves presenta a Merrick a sus colegas y señala sus anormalidades físicas. El cráneo deformado obliga a Merrick a dormir con la cabeza sobre las rodillas contra una pila de almohadas, porque acostarse lo asfixiaría. Al regreso de Merrick, Bytes lo golpea tan brutalmente que su chico de los mandados tiene que llamar a Treves para ayuda médica. Treves lleva a Merrick de vuelta al hospital, donde la matrona, la señora Mothershead, interpretada por Wendy Hiller, lo atiende porque las otras enfermeras están demasiado asustadas.
Carr Gomm y el Salmo 23
John Gielgud interpreta a Francis Carr Gomm, el administrador del hospital, quien se opone a alojar a Merrick con el argumento de que el hospital no acepta «incurables». Treves anima a Merrick a hablar y lo encuentra intelectualmente competente. Para probar que Merrick puede progresar, Treves lo entrena para decir algunas frases conversacionales y parte del Salmo 23.
Carr Gomm descubre el ardid. Pero mientras se va, Merrick comienza a recitar el Salmo completo. Merrick les dice a los médicos que sabe leer y que memorizó el Salmo 23 porque es su favorito. Carr Gomm le permite quedarse.
Esa escena es el eje de la película, y funciona porque Lynch se niega a subrayarla. Hurt interpreta la inteligencia de Merrick como un hecho y no como una revelación. El público llega ahí en el mismo momento en que llega Carr Gomm.
«Siempre vamos a estar buscando ver dónde termina el Hombre Elefante y dónde empieza Dustin Hoffman»
Esa frase proviene del productor Jonathan Sanger, quien explica por qué rechazó a Dustin Hoffman para el papel.
John Hurt y el elenco que lo rodea
Dustin Hoffman quería el papel de Merrick, pero Sanger rechazó la idea. Lynch consideró a su amigo Jack Nance, con quien había trabajado en Eraserhead, pero eligió a John Hurt después de ver The Naked Civil Servant. Hurt todavía estaba filmando Heaven’s Gate en ese momento, una producción que se había retrasado gravemente bajo el perfeccionismo del director Michael Cimino. Hurt esperó tanto tiempo por algo que hacer que interpretó a Merrick mientras tanto antes de regresar para terminar Heaven’s Gate.
El trabajo de maquillaje de Christopher Tucker es la otra actuación protagónica de la película. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas recibió críticas generalizadas por no honrar los efectos de maquillaje.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Director | David Lynch |
| Duración | 124 minutos |
| Maquillaje | Christopher Tucker |
| Productor | Jonathan Sanger |
| Productor ejecutivo | Mel Brooks (no acreditado) |
Mel Brooks produjo ejecutivamente la película sin aparecer en los créditos, para evitar que el público esperara una película como sus habituales obras cómicas, aunque su compañía Brooksfilms aparece en los créditos iniciales. Esa decisión parece más inteligente cada año.
Anne Bancroft y el mundo exterior
Anne Bancroft interpreta a la actriz victoriana Madge Kendal, una de las figuras que pone a Merrick en contacto con un mundo más allá del hospital. Durante el té con Treves y su esposa, Ann, interpretada por Hannah Gordon, Merrick observa fotos de su familia y les muestra a cambio la imagen de su madre. Cree que debió ser una decepción para ella, pero espera que se sentiría orgullosa de verlo con amigos.
Merrick comienza a recibir visitas en su habitación. Pasa el tiempo construyendo una maqueta de una catedral que puede ver parcialmente desde su ventana. Freddie Jones interpreta a Bytes como un showman despiadado y alcohólico que explota a sus artistas, un personaje basado en Tom Norman. Michael Elphick interpreta a Jim Renshaw, un portero nocturno sin escrúpulos y deshonrado.
El guion fue adaptado por Lynch, Christopher De Vore y Eric Bergren a partir de The Elephant Man and Other Reminiscences, de Frederick Treves, publicado en 1923, y de The Elephant Man: A Study in Human Dignity, de Ashley Montagu, publicado en 1971. Mezcla material histórico y ficcionalizado con secuencias surrealistas de Lynch, un enfoque inusual para una película biográfica.
Los premios BAFTA y las nominaciones al Óscar
The Elephant Man fue un éxito de crítica y de taquilla. Ganó tres premios BAFTA, incluido el de Mejor Película, y obtuvo nominaciones a ocho premios Óscar y cuatro premios Globo de Oro. La película es una coproducción entre el Reino Unido y Estados Unidos.
El eslogan la llama una historia verdadera de coraje y dignidad humana, y la película se gana esa frase sin decirla nunca en voz alta. El horror aquí no es el cuerpo de Merrick. Es Bytes contando monedas, las enfermeras que no quieren entrar al cuarto, el portero nocturno cuya presencia en la historia es una mancha para el hospital que lo emplea.
La decisión de Lynch de filmar en blanco y negro no fue nostalgia. Despoja a la ambientación victoriana de la belleza de postal que suelen buscar las películas de época, y hace que el maquillaje de Tucker se lea como escultura y no como espectáculo. La película confía en que Hurt sostenga escenas solo con los ojos.
Lo que la película hace bien
La única debilidad es la deriva ocasional de la película hacia interludios surrealistas que quedan aparte del resto. Son inconfundiblemente de Lynch, y son los pasajes menos convincentes del filme. La historia no los necesita. Las circunstancias reales de Merrick son lo bastante extrañas.
The Elephant Man lleva el nombre de un hombre al que llamaban así, y el logro de la película es que nunca lo trata como tal. Lo trata como una persona cuya inteligencia y sensibilidad se revelaron en el momento en que alguien se molestó en mirar. Es una idea pequeña contada con una cuidado inusual.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





