Assassin’s Creed Chronicles: India sitúa a Arbaaz Mir en 1841, con el Imperio sij y la Compañía de las Indias Orientales en guerra y un Maestro templario que lleva algo que pertenece a la Orden de los Asesinos. Ubisoft lo publicó. Climax Studios lo desarrolló. Funciona en PlayStation 4, PC, PlayStation Vita y Xbox One, en vista lateral, para un jugador a la vez.
Tráiler, vía IGDBcom.
Arbaaz Mir y el objeto robado
La premisa es un robo. Arbaaz Mir tiene que averiguar por qué vino el Maestro templario, recuperar el objeto y mantener con vida a sus amigos y a su amada mientras dos imperios chocan entre sí a su alrededor. Ese es un marco sólido para un juego de sigilo: un solo objeto, un solo intruso, una ciudad bajo ocupación.
También es un marco que el juego nunca llena. Chronicles: India es una aventura de plataformas de desplazamiento lateral, y sus temas —acción, fantasía, histórico, sigilo— están enumerados como si una lista de verificación pudiera sustituir la tensión. Arbaaz Mir se mueve de izquierda a derecha. La guerra entre el Imperio sij y la Compañía de las Indias Orientales se convierte en papel tapiz detrás de él.
Una vista lateral de 1841
La vista lateral es todo el problema. Assassin’s Creed construyó su nombre sobre calles abarrotadas y ciudades verticales, sobre la sensación de que una multitud podía ocultarte. Aplana eso a dos dimensiones y el sigilo se diluye. No estás leyendo un bazar. Estás leyendo un pasillo con un telón pintado.
El contexto histórico merece algo mejor. 1841, el Imperio sij, la Compañía de las Indias Orientales: ese es un conflicto real con riesgos reales, y el juego lo trata como decorado para el recado de un hombre.
Lo que ofrecen las plataformas
| Versión | Lanzamiento | Modo |
|---|---|---|
| PlayStation 4 | 2016 | Un jugador |
| PC (Microsoft Windows) | 2016 | Un jugador |
| PlayStation Vita | 2016 | Un jugador |
| Xbox One | 2016 | Un jugador |
Cuatro plataformas, un jugador, sin variaciones entre ellas que valga la pena mencionar. La versión de Vita es la interesante sobre el papel —un juego de sigilo portátil ambientado en 1841—, pero el diseño no se adapta a la pantalla más pequeña.
La puntuación
Assassin’s Creed Chronicles: India es un side-scroller competente que viste una franquicia que no puede cargar. La premisa —Arbaaz Mir, el Maestro Templario, el objeto robado, la amante y los amigos en riesgo— es lo mejor que tiene, y el juego gasta esa premisa en el plataformeo.
Nueve medios agregados a un 6.0. Ese número es justo. Este es un juego con un buen gancho y sin continuidad, y la brecha entre ambos es toda la reseña.
6,0 de 10.
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