One Piece: Burning Blood es un juego de pelea y es el primer juego de One Piece que llega a una consola Xbox. Lo desarrolló Spike Chunsoft. Lo publicó Bandai Namco Entertainment. Salió para PlayStation 4, PlayStation Vita, Xbox One y Windows, y tiene una calificación de 6.5/10 del agregado de críticos de IGDB en nueve medios.
Esa calificación es acertada. Burning Blood tiene la estructura de un juego de pelea real y la apariencia de un disco para fanáticos, y cuál de las dos cosas se nota depende de cuánto te importe ya Monkey D. Luffy.
Spike Chunsoft cruza al hardware de Microsoft
El lanzamiento en sí es el hito silencioso aquí. Burning Blood es el primer videojuego de One Piece que aparece en una consola de videojuegos Xbox. Eso importa más que cualquier mecánica individual del juego. Este es el título que cruzó la frontera.
El despliegue fue escalonado y desigual. Japón recibió las versiones de PlayStation 4, PlayStation Vita y Xbox One el 21 de abril de 2016. Norteamérica siguió el 31 de mayo de 2016, y Europa el 3 de junio de 2016. La versión de Windows llegó después, el 1 de septiembre de 2016 en Norteamérica y el 2 de septiembre de 2016 en Europa.
Una rareza llama la atención. El juego no se lanzó para Xbox One en Japón. Así que el primer juego de One Piece en una consola Xbox no estuvo, en el mercado de origen de la franquicia, en una consola Xbox en absoluto.
| Región | Plataforma | Fecha de lanzamiento |
|---|---|---|
| Japón | PlayStation 4, PlayStation Vita (sin versión para Xbox One) | 21 de abril de 2016 |
| América del Norte | PlayStation 4, PlayStation Vita, Xbox One | 31 de mayo de 2016 |
| Europa | PlayStation 4, PlayStation Vita, Xbox One | 3 de junio de 2016 |
| América del Norte | Windows | 1 de septiembre de 2016 |
| Europa | Windows | 2 de septiembre de 2016 |
La Guerra de Marineford se desarrolla desde cuatro perspectivas
El modo historia de Burning Blood es la Guerra de Marineford. Eliges uno de cuatro personajes —Luffy, Barbablanca, Akainu o Ace— y juegas una serie de misiones narradas desde el punto de vista de ese personaje. Las misiones secundarias se desbloquean a medida que avanzas.
Esa estructura es lo más inteligente del juego. Cuatro perspectivas sobre una misma guerra es una idea real, no un disfraz. Le da al modo una razón de existir más allá de repetir una pelea que ya viste.
También significa que el modo vive o muere según si esos cuatro ángulos se sienten distintos. El registro no dice cuánto divergen, y esa laguna es toda la cuestión. Un modo historia de cuatro carriles con contenido de un solo carril es un menú, no una narrativa.
Cel-shading y un modo de nueve contra nueve
El estilo artístico es cel-shading, construido para coincidir con el anime de One Piece. Funciona. Burning Blood se ve como la serie, y para un juego de pelea con licencia eso es la mitad del trabajo hecho antes de que aterrice un solo golpe.
La lucha es uno contra uno, con soporte para hasta nueve contra nueve. Eso es una amplitud enorme. Spike Chunsoft construyó algo más cercano a la serie Grand Battle! que a un juego de pelea tradicional de uno contra uno, y la escala es la propuesta.
Hay un «sistema de batalla avanzado» que permite a los jugadores lanzar ataques más fuertes y bloquear los normales de los enemigos. Las habilidades de las frutas del diablo son centrales en el combate, y los usuarios de Logia pueden usar sus poderes para evitar el daño por completo.
Ese último detalle es el que hay que observar. Que los usuarios de Logia esquiven el daño mediante sus poderes es fiel a la fuente, y también es un problema de equilibrio esperando a ocurrir. Un juego de pelea donde algunos personajes simplemente no pueden ser golpeados es o la mejor idea del juego o lo que lo rompe.
Un juego de pelea con licencia jalado en dos direcciones
Aquí está la tensión. Burning Blood es un juego de pelea, y los juegos de pelea viven de su escena competitiva. One Piece es una franquicia cuyos fanáticos quieren sobre todo ver a Luffy golpear a Akainu, no analizar datos de cuadros.
El juego intenta servir a ambos. El modo de nueve contra nueve suena a caos, el tipo de cosa que juegas con amigos que no juegan juegos de pelea. El sistema de batalla avanzado y la mecánica de Logia suenan a lo opuesto: sistemas con profundidad real que recompensan la práctica.
Muy pocos luchadores con licencia logran ese equilibrio. Los que lo consiguen tienden a elegir un camino y comprometerse. Burning Blood, por todo lo que consta, parece haber intentado hacer ambas cosas a la vez en lugar de elegir.
El promedio de 6.5/10 en nueve medios se ubica en ese mismo territorio. No es una mala puntuación. Es la puntuación de un juego que es competente en dos cosas y excelente en ninguna.
De dónde viene la puntuación
Un 6.5 es un tipo específico de número. No es una crítica demoledora. No es una recomendación. Es la puntuación que se le da a algo que funciona, que uno le entregaría a un fanático sin dudarlo, y que no le entregaría a nadie más.
Burning Blood se gana eso. El estilo cel-shading es acertado. El modo Guerra de Paramount tiene una estructura. Luffy, Barbablanca, Akainu y Ace son los cuatro personajes sobre los que se construye. El hito del primer lanzamiento en Xbox le da un lugar en la historia de la franquicia sin importar cómo se juegue.
Lo que le falta es una razón para existir fuera del fandom. Nada en el registro sugiere que Burning Blood haya impulsado el género de lucha hacia algún lado. Nada sugiere que haya fracasado en lo que intentó tampoco. Es un juego de lucha con licencia que hizo el trabajo de un juego de lucha con licencia.
El detalle de Xbox perdura más que el combate
Si se quitan las mecánicas, el dato más interesante sobre Burning Blood es la lista de plataformas. Primer juego de One Piece en una consola Xbox. No se lanzó en Xbox One en Japón.
Esa combinación dice lo que fue este lanzamiento. Fue Bandai Namco poniendo el juego en hardware de Microsoft fuera de Japón. La versión de Xbox existió allí. En Japón, no.
Así, Burning Blood ocupa un lugar extraño. Es una nota al pie en la historia de las plataformas y una entrada de rango medio en el catálogo de juegos de One Piece. El hito de Xbox es la parte que será recordada. El juego de lucha a su alrededor, no.
Lo que Burning Blood hace bien
El modo historia de cuatro personajes es el mejor argumento a favor del juego. Luffy, Barbablanca, Akainu y Ace son los cuatro correctos. Son el centro de la guerra, y jugarla desde cada lado es una idea genuina.
El arte con sombreado celular es el segundo argumento. Igualar el anime no es poca cosa para un juego con licencia, y Burning Blood lo logra.
El modo 9 contra 9 es el tercero, y el más especulativo. En teoría es el modo que podría llevar el juego más allá de su base de fanáticos. En la práctica, el registro no nos dice si lo logró.
Esas tres cosas son suficientes para justificar un 6.5. No son suficientes para justificar más.
One Piece: Burning Blood es un luchador con licencia competente con una buena idea y una nota histórica. Las cuatro perspectivas del modo Guerra de Paramount son la buena idea. El hito del primer lanzamiento en Xbox es la nota histórica, y es la más duradera de las dos.
El agregado de 6.5/10 es justo. Burning Blood no avergüenza el nombre de One Piece, y no lo eleva. Se presenta, luce bien, y te permite jugar como Luffy, Barbablanca, Akainu o Ace a través de una guerra que ya conoces. Para un fanático, eso es suficiente. Para cualquier otro, la puntuación es la puntuación.
6.5 de 10.
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