Remnant: From the Ashes salió en agosto de 2019 para PlayStation 4, Windows y Xbox One, y sigue dando resultado. Gunfire Games construyó un shooter en tercera persona sobre los huesos de la saga Dark Souls, y luego le entregó al jugador un arma y un amigo. Perfect World Entertainment lo publicó. Un port para Nintendo Switch llegó en marzo de 2023. Para diciembre de 2021 había vendido más de 3 millones de unidades, y una secuela, Remnant 2, llegó en julio de 2023. La puntuación agregada de la crítica se sitúa en 7,6 sobre 10 en 14 medios. Esa cifra es justa, y subestima lo único que este juego hace mejor que casi cualquier otro en su categoría.
Tráiler, vía PC Gamer.
Ward 13 y la Raíz
La premisa es sencilla. Un mal interdimensional llamado la Raíz ha destruido la Tierra. Eres un superviviente errante y, al poco tiempo, te llevan al Ward 13, un búnker subterráneo donde viven los humanos que quedan. La tarea es encontrar al fundador del Ward 13, Ford. Esa búsqueda te envía a través de un portal hacia el Laberinto, una grieta que te permite moverte entre mundos.
A partir de ahí el juego se abre. Rhom es una civilización muerta que se destruyó a sí misma para escapar de la Raíz. Corsus es un pantano gobernado por la Reina Iskal, una mente colmena insectoide parasitaria que se ha apoderado de los antiguos habitantes del planeta. Yaesha es un mundo selvático en medio de una guerra civil entre sus habitantes similares a sátiros, donde te haces amigo de un grupo de rebeldes y finalmente encuentras a Ford encarcelado.
Eso es mucho terreno, y el juego no deja de recorrerlo. La estructura es una historia fija envuelta en niveles generados aleatoriamente, lo que significa que el orden en que te enfrentas a enemigos y jefes no coincidirá con el de tu amigo.
Dos armas y un mundo aleatorio
El combate es donde Remnant: From the Ashes se gana su lugar. Llevas un arma principal y una secundaria, además de un arma cuerpo a cuerpo. Las armas van desde ametralladoras y escopetas hasta rifles de caza y rifles de francotirador, y cada una puede llevar modificaciones que otorgan habilidades extra, entre ellas la teletransportación. Creas tu propio personaje, mejoras armas y armaduras con materiales que encuentras en el mundo, y gastas puntos de rasgo para subir estadísticas.
Hasta dos jugadores más pueden unirse. La dificultad escala con el número de jugadores en la partida. El botín se comparte, pero hay una trampa: cuando un jugador que se une regresa a su propio mundo, tiene que recorrer la historia de nuevo. Los distintos mundos contienen distintos enemigos y jefes, así que el progreso no se traslada limpiamente. Morir no cuesta nada —ni objetos, ni puntos de habilidad—, pero te envía de vuelta a un punto de control, y los enemigos que esperan allí pueden diferir en número o tipo.
Ese último detalle es todo el diseño en miniatura. El juego no te castiga con la pérdida. Te castiga con la incertidumbre.
Lo que el laberinto hace bien
Aquí está la parte que vale la pena discutir. Remnant: From the Ashes suele clasificarse como un Souls-like, y la comparación es acertada en mecánicas y equivocada en sensación. La serie Dark Souls te pide aprender una pelea. Este juego te pide aprender un mundo que no se queda quieto. La generación aleatoria suele ser un costo —compra valor de rejugabilidad con espacios olvidables—. Gunfire Games lo gastó de otra manera, en los enemigos y los jefes, así que la variación aterriza donde ya está la tensión.
Los disparos se sostienen. Dos armas, modificaciones, combate cuerpo a cuerpo como recurso de respaldo más que como estilo de vida. Es un shooter en tercera persona primero, y los sistemas de rol se sitúan debajo de él en lugar de encima. Ese equilibrio es más difícil de lograr de lo que parece, y el juego lo logra.
La capa cooperativa es el verdadero logro. Escalar la dificultad según el tamaño del grupo, compartir el botín y luego reiniciar el progreso de la historia por jugador: ese es un conjunto de reglas incómodo sobre el papel. En la práctica significa que cada sesión tiene apuestas para todos en la mesa, no solo para el anfitrión. La mayoría de los juegos de este género tratan al segundo jugador como un invitado. Este lo trata como un superviviente con su propio mapa por redibujar.
El 7.6, y lo que deja fuera
La puntuación es defendible. La historia es débil en algunos puntos, los mundos varían en cuánto recompensan una segunda visita, y la narrativa fija y los niveles aleatorios se contraponen más de una vez. Que catorce medios coincidan en 7.6 no es casualidad. Es un consenso de que el juego es muy bueno en varias cosas y apenas aceptable en otras.
Pero 7.6 no captura cuánto del valor de este juego aparece tarde. Vendió más de 3 millones de unidades para diciembre de 2021, dos años después de su lanzamiento, lo que no es la forma en que se mueve un éxito pasajero. Es la forma en que se mueve un juego con una larga cola. Suficientes personas siguieron jugando, y siguieron arrastrando amigos, como para que valiera la pena hacer una secuela. Remnant 2 llegó en julio de 2023.
La comparación que importa no es con la serie Dark Souls. Es con cada shooter cooperativo que se lanzó con una campaña que terminas una vez y guardas en el estante. Remnant: From the Ashes construyó una campaña que no puedes terminar de la misma manera dos veces, y luego se aseguró de que tus amigos tampoco pudieran. Ese es un logro más limitado que el de lo mejor del género, y uno más duradero que la mayoría.
| Lanzamiento | Plataforma | Fecha |
|---|---|---|
| Juego base | PlayStation 4, Windows, Xbox One | Agosto de 2019 |
| Versión para Switch | Nintendo Switch | Marzo de 2023 |
| Secuela | Remnant 2 | julio de 2023 |
Remnant: From the Ashes está disponible en Xbox Series X|S, PlayStation 4, PC, PlayStation 5, Xbox One y Nintendo Switch.
7,6 de 10
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