Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest llegó en 2006 como la película más cara jamás hecha en el momento de su estreno, con un presupuesto de producción de 225 millones de dólares. Gore Verbinski regresó para dirigir, Ted Elliott y Terry Rossio regresaron para escribir, y Jerry Bruckheimer produjo. Obtiene 5.3 de 10.
Tráiler, vía YouTube Movies.
La deuda de sangre
La trama pone a Jack Sparrow (Johnny Depp) contra el reloj. Hizo un trato con Davy Jones (Bill Nighy) para sacar la Perla Negra de las profundidades y obtuvo 13 años como capitán. Ahora la deuda vence: servir a bordo del Holandés Errante o ser arrastrado al Cofre de Davy Jones por el Kraken. Bootstrap Bill Turner (Stellan Skarsgård) marca a Jack con la Mancha Negra para sellarlo.
«¡El capitán Jack ha vuelto!»
Esa frase promocional promete un regreso. Lo que la película entrega es un desvío.
Las órdenes de Beckett
La boda de Will Turner (Orlando Bloom) y Elizabeth Swann (Keira Knightley) es interrumpida por Lord Cutler Beckett (Tom Hollander) de la Compañía Británica de las Indias Orientales, quien llega con órdenes de arresto. Beckett ofrece liberar a Will y Elizabeth a cambio de recuperar la brújula de Jack. Will encuentra a Jack, ayuda a su tripulación a escapar de una tribu de caníbales, y hace su propio trato: la llave del Cofre del Hombre Muerto por la brújula.
Davy Jones y el Holandés
Jones es la mejor invención de la película. Nighy interpreta a una criatura parte pulpo, parte cangrejo, parte hombre, que se arrancó su propio corazón y lo enterró en el cofre. Quien tenga el corazón lo controla. Will es engañado para servir a bordo del Holandés, descubre que Jones guarda la llave mediante un juego de Dados Mentirosos, y escapa con ella — hasta que Jones invoca al Kraken.
| Estreno | Fecha |
|---|---|
| Estreno en Disneyland Resort | 24 de junio de 2006 |
| Estreno en Estados Unidos | 7 de julio de 2006 |
| Ventana de filmación | Febrero–septiembre de 2005 |
La producción se rodó de manera consecutiva con At World’s End en Palos Verdes, San Vicente y las Granadinas, Dominica y las Bahamas.
Lo que compró el dinero
Dead Man’s Chest tiene un gran villano y ningún final. Dura 151 minutos y cierra con un cliffhanger, un capítulo intermedio construido para preparar una película estrenada un año después.
La secuencia de la isla caníbal es ruido. El juego de dados del mentiroso es la única escena donde la tensión proviene del personaje y no del costo.
La película rompió récords en su estreno y recibió críticas mixtas. Ambos hechos son ciertos y ninguno resuelve la cuestión. Lo que importa es que este capítulo gasta su fortuna en escala mientras deja sin resolver sus hilos centrales —el Kraken, el corazón, la brújula, las 99 almas que Jack debe entregar en tres días—. Esa es una decisión, y es la más débil de la película.
Verbinski puede montar una escena espectacular. Elliott y Rossio pueden construir una mitología. Pero un presupuesto de 225 millones de dólares compró espectáculo, no una historia con forma. Dead Man’s Chest es media película, y la mitad que oculta es la mitad que importaba.
5,3 de 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





