Una victoria asombrosa en Montreal vio a Brandon McNulty convertirse en el primer ganador estadounidense del título mundial de la carrera en ruta masculina en 33 años. El ciclista de 28 años se llevó las manos a la cabeza con incredulidad al cruzar la línea 13 segundos por delante del pelotón perseguidor. Completó el agotador recorrido de 273.4 km en seis horas y 17 minutos.
El segundo lugar fue para el australiano Michael Matthews, mientras que Mathieu van der Poel, el campeón anterior de los Países Bajos, terminó en tercer lugar. La última vez que un estadounidense reclamó la victoria fue cuando Lance Armstrong ganó la carrera en 1993.
Al final de la carrera, las propias palabras de McNulty explicaron lo importante que fue su logro para él. Admitió que no creyó que hubiera sucedido hasta los últimos 800 m, y añadió que se quedó sin palabras. Supo que podía ocurrir algo, pero dijo que hoy había ocurrido un milagro.
El ataque que cambió la carrera
El último impulso comenzó cuando McNulty hizo su movimiento a los 30 km de la carrera. Para cuando llegó a la última vuelta, había abierto una ventaja de 50 segundos.
La persecución fue implacable. McNulty mostró signos de fatiga en la última subida, y su ventaja se redujo a solo 10 segundos. Aún así, el grupo de atrás no pudo alcanzarlo.
El camino discreto de McNulty hacia la gloria
Un estadounidense discreto y ocasionalmente tímido emergió como el claro favorito entre los ganadores de lo que fue, sin duda, una de las carreras más destacadas de la temporada.
Un especialista en contrarreloj y gregario por oficio, el papel de McNulty suele ser ayudar a otros ciclistas en lugar de ganar por su cuenta. Esa experiencia lo convirtió en la elección ideal para un recorrido tan largo, ya que los ciclistas que atacaron demasiado pronto quedaron con piernas vacías más adelante en la carrera.
Talentos se congregaron en el campo. Van der Poel ya había reclamado el premio de esta carrera. Evenepoel, Van Aert, Seixas y Pidcock también estuvieron presentes, todos buscando distanciarse unos de otros en medio de los mapas canadienses que se tornaban gradualmente amarillos.
McNulty esperó en lugar de apresurarse, dejando que los favoritos se agoten antes de moverse, aprovechando un campo que había sido adelgazado por la distancia.
Los números detrás de la victoria
- Distancia: 273,4 km
- Tiempo: seis horas y 17 minutos
- Ventaja en la línea de salida: 13 segundos
- Ventaja de McNulty a 30 km de meta: 50 segundos
- Ventaja de McNulty en la última subida: 10 segundos
Cómo se ganó la carrera
- McNulty lanzó su ataque entrando en los últimos 30 km.
- Consolidó una ventaja de 50 segundos al llegar al último giro.
- En la última subida, su ventaja se redujo a 10 segundos.
- El pelotón perseguidor no pudo alcanzarlo.
- McNulty cruzó la línea 13 segundos por delante del pelotón.
Qué significa esta victoria
El ciclismo estadounidense ha alcanzado un hito significativo. La última vez que un hombre estadounidense se adjudicó el campeonato mundial de ciclismo en ruta fue cuando Lance Armstrong ganó en 1993, y ese récord ahora queda atrás de él.
Un estadounidense ha demostrado que puede competir con los mejores en el deporte, y su victoria conlleva un mensaje más allá de la carrera en sí. El triunfo de McNulty proporciona a la nación una nueva figura a la que admirar, alguien cuyo éxito demuestra lo que un competidor estadounidense puede lograr en la escena mundial.
El momento fue perfectamente oportuno. McNulty observó cómo los ciclistas que lideraban aumentaban demasiado pronto su ventaja, y luego respondió a la llamada cuando el recorrido lo exigió. Su margen se amplió a 50 segundos antes de la última vuelta, y lo mantuvo intacto a través de la empinada subida incluso cuando su esfuerzo mostraba signos claros de agotamiento.
Las palabras que pronunció después de cruzar la línea de meta hablan del tamaño de su logro. Dijo que no lo creyó hasta los últimos 800 m, y que se quedó sin palabras, sabiendo que podía ocurrir algo, pero que se necesitaría un milagro, y adivinando que hoy ocurrió un milagro.
La temporada larga de la Carrera
Una larga temporada produjo una carrera que destacó como uno de sus mejores momentos. Un grupo de competidores de gran nivel y un recorrido exigente crearon una intensa competencia, y el vencedor resultó ser un hombre cuyos dudas fueron silenciadas por su propio desempeño.
El camino hacia el podio no le pertenecía a McNulty según las expectativas. Un especialista en contrarreloj y gregario de oficio, es un ciclista cuyo papel suele ser servir a otros en lugar de buscar la victoria por sí solo. Esa experiencia lo convirtió en el hombre ideal para un recorrido de esta longitud, porque aquellos que atacaron demasiado pronto terminaron pagando por ello con piernas vacías.
Una victoria que no pertenecía al ciclismo estadounidense durante 33 años se redujo a la resistencia en lugar de a la velocidad pura en 273 km. McNulty ahorró su energía para el último esfuerzo, y el resultado fue un campeonato que había estado ausente en el deporte durante mucho tiempo.
El último hombre estadounidense en ganar el título mundial de la carrera en ruta fue Lance Armstrong, quien lo hizo en 1993. McNulty ahora ha puesto fin a esa brecha, y su victoria llegó con una demostración que lo dejó luchando por encontrar las palabras correctas para describirla.
Lo destacable es la ruta que eligió para llegar hasta allí. Observó cómo los punteros avanzaban demasiado pronto, para luego aprovechar su momento cuando el recorrido lo exigió. Su ventaja se amplió a 50 segundos antes del circuito final, y la mantuvo durante el ascenso a pesar de mostrar signos de fatiga. Nadie desde atrás logró acortar la distancia, y terminó 13 segundos por delante de todos los demás.
El ciclismo estadounidense tiene motivos para sentir esperanza ahora. McNulty demostró lo que la paciencia y la resistencia pueden lograr, haciéndolo en un circuito que puso a prueba a todos los demás.
Fuente: “McNulty primer ganador estadounidense en la carrera de ruta mundial en 33 años,” la BBC.
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