Demon Gaze pide a los jugadores administrar un grupo de demonios mientras luchan contra monstruos en mazmorras, y la idea suena interesante. En la práctica, la mezcla de ideas lucha por mantenerse cohesionada.
Tráiler, vía NIS America.
Demonios y mazmorras
Cada demonio puede ser invocado en batalla y usado como escudo contra los ataques enemigos. Ese sistema le da identidad al juego. Los jugadores pasan tiempo formando un plantel de demonios, asignando habilidades y administrando estadísticas. La profundidad aquí es real, aunque los menús son densos y el texto abundante.
La exploración de mazmorras es la otra mitad del paquete. Los jugadores avanzan por niveles basados en cuadrículas, recogen objetos y enfrentan encuentros aleatorios. Esta parte se juega como un RPG de acción familiar, con menús para comandos y seguimiento de estadísticas.
Donde los dos lados se separan
El problema es que los dos sistemas rara vez se comunican entre sí. Formar un equipo de demonios se siente separado de luchar en las mazmorras, no superpuesto a ello. Las peleas contra jefes exigen tácticas que el sistema de invocación no termina de respaldar, y el ritmo se resiente como resultado.
La historia intenta unir las cosas. Los jugadores asumen el papel de un cazador encargado de sellar a los demonios que escaparon de un mundo sellado. La trama es delgada y sirve principalmente como marco para la exploración de mazmorras.
Presentación y sonido
Los gráficos se inclinan hacia un estilo de fantasía oscura, con demonios representados en detallado arte de sprites. Las mazmorras en sí son legibles, aunque la paleta de colores se vuelve monótona tras largas sesiones de juego. Los retratos de los personajes son expresivos, sobre todo durante las escenas de diálogo, que son frecuentes a lo largo del juego.
La música acompaña el tono, alternando entre temas tensos de mazmorra y pistas más ligeras para las escenas de la ciudad. No destaca, pero cumple su función.
Un largo viaje
Demon Gaze se extiende demasiado. Las mazmorras son generosas en contenido, y las misiones secundarias se acumulan sobre la historia principal. El progreso puede sentirse lento, ya que el sistema de invocación tarda en desarrollarse antes de empezar a dar resultados en combate.
| Etapa | Enfoque |
|---|---|
| Inicio del juego | Exploración de mazmorras, recolección básica de demonios |
| Mitad del juego | Asignación de habilidades, equilibrio de combate |
| Final del juego | Avance de la historia, enfrentamientos con jefes |
Esa estructura funciona para los jugadores a quienes les gusta el grind. Frustra a quienes buscan una experiencia compacta y enfocada.
Palabras finales
Demon Gaze es un juego con una idea prometedora que nunca se compromete del todo con ella. El sistema de invocación ofrece profundidad real, pero el dungeon crawler que lo rodea se siente inconcluso. La presentación se mantiene, y la música cumple su función, pero las dos mitades del juego nunca terminan de encontrarse.
Es un juego que vale la pena jugar para quienes buscan una capa de invocación profunda, pero exige una paciencia que sus sistemas no siempre justifican.
Puntuación: 6,8 de 10
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