El primer ciervo rojo es todo el planteamiento. Uno se abre paso entre la maleza en un mundo abierto construido por Expansive Worlds, la cornamenta del animal aparece a la vista y el juego pide que uno sienta algo antes de apretar el gatillo. Esa es la promesa de theHunter: Call of the Wild, y es una promesa que el juego cumple en su mayor parte.
Tráiler, vía Expansive Worlds.
Expansive Worlds construyó un bosque que respira
TheHunter: Call of the Wild salió en 2017. Lo desarrolló Expansive Worlds, lo publicó Avalanche Studios y desde entonces se ha llevado a Xbox One, PlayStation 4, PC, Xbox Series X|S y PlayStation 5. Es una vida larga para un simulador de caza, y la variedad de plataformas es la razón por la que todavía encuentra jugadores.
El juego está clasificado como shooter, simulador, deporte, estrategia y aventura, lo que suena como una lista de géneros armada por un comité. En la práctica es un juego de caza, y el resumen de la página de la tienda es inusualmente honesto sobre lo que eso significa: uno «no es solo un visitante en este mundo, es una parte viva y respirante de él».
Esa frase es la tesis de diseño. El mundo está pensado para sentirse rebosante de vida, desde los animales hasta las hojas que susurran sobre uno mientras acecha. Los animales son descritos como majestuosos y fieles a la realidad. Que eso se lea como marketing o como declaración de principios depende de cuánta paciencia traiga uno.
Se puede cazar solo o llevar amigos
Los modos son un jugador, multijugador y cooperativo. Uno puede cazar por su cuenta o unirse con amigos. Esa flexibilidad importa más de lo que parece, porque un simulador de caza vive o muere según si los tramos de silencio se sienten como atmósfera o como aire muerto. Sumar a otro jugador cambia la ecuación en ambos casos.
El bucle central es el acecho. Uno rastrea, espera, se mueve por un mundo abierto que hace lo suyo sin importar los planes de uno. La perspectiva en primera persona mantiene a uno agachado y cerca del suelo, que es la decisión correcta para un juego sobre líneas de visión y sonido. Nada aquí se abstrae en un mapa de íconos visto desde arriba. Uno está entre la maleza.
La cornamenta aparece entre la maleza
El resumen guarda su mejor imagen para el final. Finalmente divisas la cornamenta de tu primer ciervo rojo entre la maleza, y la sensación, según el juego, es indescriptible. Es una afirmación audaz para poner en tu propio texto de marketing, y también es el momento exacto que todo el género tiene que justificar.
TheHunter: Call of the Wild lo justifica más veces de las que no. Los animales son el punto, y el juego los trata como el punto. No hay villanía de caricatura en la caza, no hay marcador de arcade gritándote. Hay un ciervo, y está el espacio entre tú y él.
Donde el juego tropieza es en el mismo lugar donde tropieza todo simulador: el ritmo. La atmósfera que hace que el primer ciervo rojo aterrice es la misma atmósfera que puede hacer que la vigésima acechada se sienta como un trayecto al trabajo. Expansive Worlds construyó un mundo que vale la pena recorrer a pie. No resolvió del todo el problema de qué haces cuando caminar es lo único que hay.
Qué mide la puntuación agregada
La puntuación crítica publicada es de 7.4 sobre 10, extraída de un agregado de cinco medios. Ese número es una lectura justa de un juego que es muy bueno en una cosa específica y se conforma con ser apenas competente en el resto.
Aquí está el caso a favor de la puntuación, ordenado por lo que realmente mueve la aguja:
- Los animales y el mundo abierto: fieles a la realidad, atmosféricos, y la razón para jugar.
- El cooperativo y el multijugador: el modo que convierte un juego lento en uno compartido.
- El bucle de acecho en primera persona: tenso cuando funciona, tedioso cuando no.
- La dispersión de géneros —shooter, simulador, deporte, estrategia, aventura—, que promete más de lo que cualquier sistema individual entrega.
La dispersión es la señal. Un juego que enumera cinco géneros suele ser un juego que no ha decidido qué es. TheHunter: Call of the Wild ha decidido. Es un juego de caza con un fuerte sentido del lugar, y las etiquetas extra son ruido.
Una puntuación que se sostiene en 7.4
El 7.4 no es una crítica negativa. Es un techo preciso para un juego que clava el momento en torno al cual fue construido y luego te pide que sigas fabricando ese momento por tu cuenta. El primer ciervo rojo es real. El centésimo es una prueba de cuánto amas el pincel.
Si quieres un simulador que respete al animal, la línea de visión y el silencio, este es el indicado. Si quieres un juego que llene cada minuto, no lo es. La puntuación se mantiene en 7.4 sobre 10.
Números y créditos
- Título: theHunter: Call of the Wild
- Año de lanzamiento: 2017
- Desarrollador: Expansive Worlds
- Distribuidora: Avalanche Studios
- Plataformas: Xbox One, Xbox Series X|S, PlayStation 4, PlayStation 5, PC (Microsoft Windows)
- Modos: Un jugador, multijugador, cooperativo
- Perspectiva: Primera persona
- Puntuación crítica publicada: 7.4/10, un agregado de cinco medios
- Puntuación de Clay Tribune: 7.4/10
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