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Ciclista afgana se disfraza de hombre para entrenar en secreto y regresa de los Juegos Asiáticos con medalla de plata. )

La ciclista afgana Fariba Hashimi gana la medalla de plata en los Juegos Asiáticos después de disfrazarse de hombre para entrenar bajo el régimen talibán.

Por mitch·6 min de lectura
A female cyclist dressed in cycling gear stands on a podium after winning a medal.

Fariba Hashimi ganó la medalla de plata en la carrera en ruta de ciclismo femenino en los Juegos Asiáticos el martes, con un tiempo de 2 horas, 50 minutos y 5 segundos. La medalla es la parte fácil. La parte casi imposible fue el entrenamiento que la llevó hasta allí.

Para poder competir, Hashimi tuvo que disfrazarse de hombre en Afganistán, donde las mujeres tienen pocos derechos. Se vestía de hombre cada vez que iba a entrenar y se ocultaba la cara siempre que podía para evitar ser reconocida.

El Disfraz

«Todo el tiempo que iba a entrenar», dijo Hashimi, «me vestía de hombre».

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También se ocultaba la cara siempre que podía, para evitar ser reconocida.

«Porque a veces, cuando me reconocían, intentaban lanzarme… piedras o golpearme», dijo.

Los riesgos eran reales. Los ataques eran físicos. El disfraz era necesario. La historia de Hashimi no trata de comodidad. Se trata de supervivencia.

Escapando de Afganistán

Hashimi no dejó Afganistán de forma impulsiva. Lo hizo porque los talibanes entraron en su país en 2021, y ella quería seguir su sueño.

«En 2021, cuando los talibanes entraron en mi país, escapé de mi país porque quería seguir mi sueño», dijo.

La huida fue una cuestión práctica de supervivencia. El sueño es lo que la impulsó.

Por qué Ganó

La medalla de plata es una victoria personal, pero también es una declaración. Hashimi quiere que el mundo vea lo que las mujeres afganas pueden lograr.

«Quiero mostrar a las mujeres de Afganistán en el mundo que… podemos tener una oportunidad», dijo.

La medalla es prueba. No es solo un resultado de carrera. Es un mensaje al régimen que la prohibió de su propio deporte. Es un mensaje para las mujeres de Afganistán de que tienen algo a lo que aferrarse.

Más Que una Medalla

Hashimi habló sobre tener muchos sueños para las mujeres en Afganistán, sueños para ella misma y sueños que pueden tomar tiempo en concretarse. La complejidad de su situación es evidente en sus palabras.

«Estoy realmente, realmente feliz y estoy llena de emoción. No sé cómo puedo explicarlo para ustedes», dijo.

La emoción es real. La felicidad es real. Ha llevado este camino durante años, y el momento de la medalla es la recompensa. Pero sabe que no es el final.

El Sueño de Kabul

La visión de Hashimi para el futuro es específica. Quiere regresar a Afganistán y montar por las calles de Kabul, junto a mujeres que comparten la misma pasión.

«Espero algún día volver a mi país y montar por las calles de Kabul — y montar con las mujeres lado a lado para compartir la misma pasión”, explicó.

Ese es un deseo sencillo. También es un deseo radical. La idea de mujeres montando juntas en las calles es un desafío directo al control de los talibanes.

Cambiando la Situación

Hashimi no es reservada sobre a quién está hablando. Espera que los talibanes estén observando.

«Creo que estamos realmente cansados de la situación de nuestro país y espero que los talibanes estén observando», dijo.

Ella sabe a lo que se enfrenta. Los talibanes temen el poder de las mujeres. Es explícita al respecto.

«Sé cuánto puede ser poderosa una sola mujer y es por eso que los talibanes temen (a) las mujeres», agregó.

El camino a Nagoya

El camino a los Juegos Asiáticos fue largo y peligroso. Hashimi dejó Afganistán en 2021, y esa huida fue el primer paso. La medalla es el último. El camino entre ambos implicó esconderse, peligro y un esfuerzo constante por mantenerse viva.

«Porque a veces, cuando me reconocían, intentaban lanzar… piedras o golpearme», dijo.

Etapa Evento Tiempo
2021 Escape de Afganistán
Entrenamiento disfrazada
Juegos Asiáticos, carrera en ruta ( 2 horas, 50 minutos, 5 segundos (
Futuro ( Recorrer las calles de Kabul (

La tabla es un registro de lo que ocurrió. No es un plan. El futuro no está garantizado. Pero Hashimi no está esperando permiso. Está abriendo su propio camino. (

Lo que Esto Significó para Afganistán (

La historia de Hashimi es una historia de resistencia. Es una historia de coraje. Es una historia de mujeres que no serán silenciadas. (

Se disfrazó para entrenar. Escapó de un país bajo el dominio talibán. Ganó una medalla en un deporte donde las mujeres tienen pocos derechos. (

La medalla es prueba de su habilidad. El disfraz es prueba de su coraje. La huida es prueba de su determinación. El sueño de Kabul es prueba de su esperanza. (

Los talibanes pudieron haberle lanzado piedras. Pudieron haber intentado detenerla. Nada de eso la detuvo. (

El mensaje de Hashimi a las mujeres de Afganistán es claro: pueden tener una oportunidad. Pueden seguir sus sueños. Pueden recorrer juntas las calles de Kabul. (

La medalla es el resultado de años de esfuerzo. También es el comienzo de algo nuevo. Hashimi ha demostrado lo que puede hacer en una carrera en ruta. Quiere mostrar lo que las mujeres afganas pueden hacer en su propio país. (

El sueño de Kabul no es una fantasía. Es un objetivo. Es una declaración. Es un desafío para el régimen que intentó silenciarla.

La historia de Hashimi no ha terminado. Ella tiene más sueños para sí misma y para las mujeres en Afganistán. Ella sabe que el cambio no llegará rápidamente. Pero cree que llegará.

Sus palabras sobre la situación de su país son una advertencia tanto como una declaración. La gente está cansada, y ella espera que los talibanes estén observando.

Hashimi sabe cuánto puede ser poderosa una sola mujer. Esa es la razón por la que los talibanes tienen miedo de las mujeres. Su medalla es prueba de ese poder. Su disfraz es prueba del peligro que enfrentó. Su escape es prueba de su determinación.

La historia de Fariba Hashimi es una historia de una mujer que no se dejó detener. Se disfrazó para entrenar. Escapó para seguir su sueño. Ganó una medalla en el camino. Y no ha renunciado.

Ella espera regresar a su país y andar en bicicleta por las calles de Kabul con mujeres lado a lado. Ese es un deseo sencillo. Es también un deseo radical.

Hashimi ha demostrado lo que puede hacer. Ha ganado una medalla de plata. Ha hablado sobre sus sueños para las mujeres en Afganistán. Ha desafiado a los talibanes.

La medalla es la parte fácil. El viaje es la verdadera historia. El coraje de Hashimi la llevó del peligro a la victoria. Su historia es un recordatorio de que los sueños pueden realizarse, incluso cuando el camino es largo y los obstáculos son grandes.

Su mensaje para las mujeres de Afganistán es claro: pueden tener una oportunidad. Pueden seguir sus sueños. Pueden andar juntas por las calles de Kabul.

Material fuente: “Ciclista afgana gana medalla de plata en los Juegos Asiáticos después de disfrazarse de hombre para entrenar”, Yahoo Sports.

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