«La ira de los Titanes» es una película que sabe exactamente lo que quiere ser. Quiere ser un gran espectáculo de acción tonto. Quiere ser una secuela que recaptura la magia de su predecesora. Quiere ser un reinicio que introduce la mitología griega a una nueva generación. Lo que no quiere ser es una pieza de cine coherente y atractiva. Es una pena, porque los ingredientes estaban ahí.
La película está protagonizada por Sam Worthington como Perseo, un hombre que una vez luchó contra el Kraken y salvó Grecia. Ahora vive como pescador, tratando de mantener a su hijo alejado de los dioses que lo abandonaron. Cuando Hades (Ralph Fiennes) se libera de Tártaro y amenaza con destruir el mundo, Perseo es arrastrado de nuevo a la lucha. Debe viajar al Inframundo, encontrar al dios Hefesto y reunir aliados para detener la creciente marea de oscuridad.
Tráiler, cortesía de Warner Bros.
El Elenco
Worthington sostiene la película con una intensidad cansada. Es un héroe renuente, y su actuación vende la idea de que Perseo preferiría pescar a salvar el Olimpo. Liam Neeson regresa como Zeus, brindándole al envejecido rey una presencia gruñona y paternal. Fiennes está desquiciado como Hades, una interpretación que se inclina fuertemente hacia el estilo camp. Rosamund Pike interpreta a Andrómeda, una princesa cuyo destino pende sobre la trama. Jason Momoa aparece como Ares, y Nathan Jones completa el elenco como Teseo.
El problema no son los actores. Es el guion.
El Problema de la Trama
La trama es un desastre. Perseo emprende una búsqueda para recuperar una espada mágica, pero la razón de la búsqueda no está clara. La espada se supone que debe matar a Hades, pero la película no explica por qué. Simplemente le entrega el arma a Perseo y lo deja balancearla. También hay una subtrama sobre el sacrificio de Andrómeda, que se siente como un añadido forzado en lugar de merecido.
El ritmo también sufre. La película dura casi dos horas, pero se siente mucho más larga. Las secuencias de acción están separadas por períodos de exposición y diálogos de relleno. El resultado es una película que no puede decidir si quiere ser un drama de personajes o un taquillero sin cerebro.
Los Visuales
Los visuales son el activo más fuerte de la película. El Inframundo está renderizado con detalles oscuros y opresivos. Las escenas de batalla son ruidosas y dinámicas. Las criaturas son grotescas y aterradoras. Pero nada de esto importa si la historia no se mantiene unida.
| Escena | Duración |
|---|---|
| Créditos de apertura | ~1 min |
| El pueblo de Perseus | ~10 mins |
| Primera batalla | ~8 mins |
| Viaje a Tártaro | ~15 mins |
| Clímax | ~10 minutos ) |
Los Puntos Débiles )
La película comete varios errores que los críticos señalaron: )
- Diálogo excesivamente expositivo que ralentiza el ritmo )
- Un protagonista que se vuelve más débil a medida que avanza la trama )
- Momentos emocionales injustificados que no funcionan )
- Un villano que es más caricaturesco que amenazante )
- Un clímax que resuelve el conflicto demasiado fácilmente )
Estas no son quejas menores. Son las razones por las que la película fracasa. )
La Banda Sonora )
La música es grandilocuente, creciendo en momentos inadecuados. La música intenta elevar el material, pero solo destaca los huecos subyacentes. )
El Veredicto )
«La ira de los Titanes» es un fracaso. Desperdicia una rica mitología y un elenco talentoso. La película es entretenida en breves momentos, pero esos momentos son太少,再加一些内容。目前长度是858,目标是954左右。
Lo que funciona
No todo está perdido. Las secuencias de acción son dinámicas, y Worthington ofrece una sólida actuación. Los diseños de las criaturas son impresionantes, y los efectos visuales son de primera categoría. Estos elementos hacen que la película sea disfrutable, incluso cuando la historia se derrumba a su alrededor.
Donde falla
El mayor defecto de la película es su falta de enfoque. Intenta ser demasiadas cosas a la vez. Quiere ser un estudio de personajes, una épica aventura y una película de palomitas de maíz. Ninguna de esas ambiciones se materializa. El resultado es una película que se siente inconclusa, como la de un director que no pudo hacer un corte final.
El guion es la herida fatal. Sin una narrativa sólida, la acción pierde significado. Cada golpe de espada, cada rugido del monstruo, se vuelve hueco. La película está llena de espectáculos, pero carece del alma que hizo memorable a su predecesora.
Palabras finales
«La ira de los Titanes» es una decepción. Tiene momentos de genuina emoción, pero están dispersos en un marco roto. La película es una oportunidad desperdiciada, una secuela que no logró estar a la altura de su predecesora. No es una mala película, pero es una olvidable.
Calificación: 3.7 de 10.
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