Vin Diesel interpreta a un cazador de brujas inmortal que pasa siglos rastreando a practicantes renegados del oficio, y la premisa suena como si pudiera sostener una buena película. No lo hace. The Last Witch Hunter es una fantasía inflada y palabrera que nunca se compromete con sus propias reglas, y el resultado es una película que se siente menos como una historia y más como una lista de compras de escenas.
La trama sigue a Kaulder, un guerrero envejecido que mató a la Reina Bruja siglos atrás y fue maldecido con la inmortalidad como castigo. Ahora caza brujas renegadas mientras añora a la familia que perdió. Esa premisa podría funcionar, pero la película la entierra bajo un desastre de exposición, flashbacks y un misterio en curso sobre un sacerdote maldito llamado Dolan.
Tráiler, vía Lionsgate Movies.
La maldición que nunca se resuelve
El hilo de Dolan es el misterio central de la película: el 36.º Dolan es asesinado, luego se revela que está vivo bajo un hechizo de magia oscura. La solución es simple: matar a la bruja que lo lanzó. Simple. Pero la película pasa tanto tiempo dando vueltas a esta revelación que la resolución pierde toda su fuerza.
Vin Diesel sostiene la película, y vende el cansado dolor de Kaulder lo suficientemente bien, pero el guion no le da nada que hacer excepto pronunciar líneas sobre su inmortalidad. Rose Leslie interpreta a Chloe, la dueña del bar que ayuda a Kaulder, y ella tiene un arco mejor, pero incluso ella está mayormente ahí para servir a la trama.
Donde la película falla su propio objetivo
The Last Witch Hunter intenta equilibrar acción, comedia y romance, y fracasa en las tres. Las secuencias de acción son competentes pero olvidables, la comedia acierta rara vez, y el romance entre Kaulder y su familia perdida apenas se toca. La película está tan ocupada explicando su propio mundo que nunca se detiene a dejar que ninguna escena respire.
El elenco de apoyo incluye a Elijah Wood como Dolan 37.º, Ólafur Darri Ólafsson como Belial, y Michael Caine como Dolan 36.º. Caine, en particular, debería haber sido un punto destacado, pero se le da poco con qué trabajar más allá de algunas ocurrencias. La película también se apoya mucho en su ambientación fantástica, pero la construcción del mundo es débil e inconsistente.
Lo que funciona en una lista corta
Si se elimina el relleno, la película tiene un puñado de elementos fuertes:
- La presencia física de Vin Diesel ancla el papel principal.
- La premisa de un cazador inmortal es genuinamente atractiva.
- Las escenas del bar, especialmente las que involucran a Chloe, tienen cierta tensión genuina.
- Las secuencias de acción, aunque rutinarias, están montadas con energía.
Ninguna de estas salva la película por sí sola, pero muestran lo que la película podría haber sido.
Datos clave
- Título: The Last Witch Hunter
- Director: Breck Eisner
- Guionista: Cory Goodman, Matt Sazama, Burk Sharpless
- Protagonista: Vin Diesel
- Estreno: 23 de octubre de 2015
- Estudio: Summit Entertainment
- Duración: 106 minutos
- Puntuación: 3.4/10
El mayor problema de la película es que nunca confía en su público. Lo explica todo, desde la maldición hasta la organización para la que trabaja Kaulder, con minucioso detalle, como si el espectador necesitara conocer cada nombre y título antes de que la historia pueda avanzar. Esta es una película que quiere ser épica pero teme demasiado a su propia mitología como para dejarla respirar.
The Last Witch Hunter es una oportunidad desperdiciada. Con un guion más ajustado, una dirección más sólida y un director que supiera cómo marcar el ritmo de un thriller de fantasía, podría haber sido una entrada sólida en el género. En cambio, es un desastre inflado y sobreexplicado que desperdicia su premisa y su elenco. No es una película para evitar por completo, pero tampoco es una película que valga la pena buscar.
3.4 de 10.
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