Trials Fusion exige mucho de tus pulgares y casi nada de tu paciencia. Ubisoft RedLynx construyó un juguete de física en abril de 2014 —una motocicleta, una rampa, un piloto al que empujas hacia adelante y hacia atrás con el stick izquierdo— y luego dedicó un juego entero a encontrar nuevas formas de castigar a cualquiera que se vuelva confiado. Llegó a PlayStation 4, PC, Xbox 360 y Xbox One, y es el primer juego de Trials que aterriza en una plataforma PlayStation. Esa historia importa menos que el manejo. Lo que importa es si la quinta entrega de la serie todavía tiene una razón para existir más allá de un fondo más bonito y una moto de cuatro ruedas.
Tráiler, vía GameSpot.
El piloto, la rampa y el año 2042
Trials Fusion es una versión arcade del trial observado, el deporte real en el que los pilotos avanzan entre obstáculos sin poner un pie en el suelo. El juego conserva esa idea y descarta la moderación. Controlas a un piloto en una motocicleta basada en física desde el inicio de un nivel hasta el final, y los recorridos están llenos de obstáculos y rampas tal como lo prometió la campaña de marketing. La cámara se sitúa al costado. El mundo se renderiza en 3D, pero solo te mueves hacia adelante y hacia atrás en un plano 2D.
Esa única restricción es todo el diseño. Cada entrada es peso: desplaza al piloto hacia adelante para un wheelie, hacia atrás para un stoppie, inclínalo en el aire para un giro mortal y luego elige cómo aterriza la moto. Si aterrizas mal, muerdes el polvo. Si aciertas, la carrera mantiene su ritmo, que es el único ritmo que a este juego le ha importado siempre.
El escenario es un disfraz, y lo sabe. Trials Fusion transcurre en 2042, después de que un objeto cayera del cielo y cambiara nuestro mundo, y de que algo llamado la IA Anomalía cobrara existencia. Dos personajes descendientes de esa IA, SynDI y George, le hablan a tu piloto —llamado Rider— como voces incorpóreas a lo largo del juego. La ONU también ha marcado partes del planeta como Regiones No Gobernadas de las Naciones Unidas. Nada de eso cambia un salto. Sí le da a las pistas un brillo futurista, y ese brillo es una de las cosas que el juego hace bien.
La moto de cuatro ruedas y el resto del garaje
Los nuevos juguetes son el punto de una secuela, y Trials Fusion tiene una modesta pila de ellos. Las acrobacias de motocross estilo libre llegan por primera vez a la serie: mueve el stick analógico derecho en el aire y el piloto lanza algo más allá de un giro. La mayor incorporación es la elección de vehículo. Un puñado de niveles te permite llevar una cuatrimoto, la TKO Panda, en lugar de dos ruedas.
El resto del garaje es una lista de motocicletas —Baggie, Roach, Pit Viper y Foxbat— más la minimoto Donkey, un gato que monta la Unicorn MK II, y una bicicleta BMX llamada Rabbit. No son simples aspectos. Se manejan de forma diferente, y los niveles construidos en torno a ellos son donde el juego deja de ser otro paquete de pistas de Trials y empieza a ser algo propio.
Luego está el modo de creación, un editor de pistas que permite a los jugadores construir sus propios recorridos y juegos. Es el sistema más profundo de Trials Fusion y el que el juego explica menos. Esa brecha es real, y le cuesta al paquete.
Ocho corredores, cuatro en Xbox 360
El multijugador se divide claramente por plataforma. En PS4, Xbox One y PC, hasta ocho jugadores compiten en distintas pistas. En Xbox 360, el límite es de cuatro. El multijugador en línea no vino con el disco: llegó en una actualización el 24 de enero de 2015, unos nueve meses después del lanzamiento.
Vale la pena nombrar ese retraso con claridad. Un juego vendido con la promesa de que la competencia siempre está a tu alrededor se lanzó sin el modo que hacía literal esa promesa, y los primeros compradores pasaron casi un año corriendo contra fantasmas y tablas de clasificación. La campaña para un jugador y el juego local cargaron con el peso, y los récords de pistas contra los mejores jugadores de Trials del mundo siempre estuvieron ahí. Pero el torneo global llegó tarde.
Seis paquetes, un juego complementario, 1,7 millones de unidades
Ubisoft dio soporte a Trials Fusion durante un largo tramo. Salieron seis paquetes de DLC de pago, junto con varias actualizaciones de contenido gratuitas. Un juego complementario, Trials Frontier, se lanzó para iOS y Android, diseñado para acompañar al título de consola y PC en lugar de reemplazarlo.
El resultado comercial fue sólido. Para febrero de 2015, Trials Fusion había vendido más de 1,7 millones de unidades. Para una serie que nunca había tocado una plataforma PlayStation antes, esa cifra es la historia del lanzamiento: la audiencia siguió a las motos hacia un nuevo hardware.
La recepción crítica estuvo a la altura. Trials Fusion fue generalmente bien recibido, con elogios hacia el diseño de niveles, los controles, los gráficos, el entorno futurista y la enorme cantidad de contenido. Las quejas fueron más acotadas pero consistentes: la falta de tutoriales adecuados para el modo de creación y que demasiado del juego se sintiera como los Trials anteriores.
Dónde está realmente Trials Fusion
Empecemos por lo que el juego hace bien, porque la lista es larga y no se trata de nostalgia. Los controles son el mejor argumento para la existencia de la serie. Desplazar el peso de una moto de físicas por un circuito lleno de rampas es una mecánica sin competencia real, y Trials Fusion la ejecuta con suficiente limpieza como para que una mala carrera siempre parezca tu culpa. Esa es la marca de un esquema de control que vale la pena dominar.
La dificultad es la otra fortaleza, y no es un defecto que haya que gestionar. Trials Fusion es famoso por ella, sobre todo hacia el final del juego, y esa reputación está ganada. Los niveles tardíos exigen una precisión que los primeros solo insinúan, y la curva desde un circuito inicial limpio hasta una carrera que requiere cincuenta intentos es empinada a propósito. El juego te respeta lo suficiente como para dejarte fallar.
El entorno futurista hace más trabajo del que debería. Un trasfondo de 2042 con un objeto caído, una IA llamada Anomaly y dos voces incorpóreas llamadas SynDI y George es material delgado para una narrativa, y el juego nunca intenta que sea más que eso. Pero les da a las pistas un aspecto —limpio, brillante, un poco irreal— que separa a Trials Fusion de los circuitos industriales más turbios de sus predecesores. Las Regiones No Gobernadas de las Naciones Unidas son decorado. El decorado es bueno.
Ahora los problemas, ordenados por cuánto importan:
- La brecha del tutorial en el modo de creación. Un editor de pistas tan profundo con tan poca instrucción desperdicia la mejor herramienta del juego. Los jugadores que lo superan obtienen una plataforma para crear sus propias pistas y juegos. Los jugadores que no lo hacen nunca lo verán.
- El problema de la familiaridad. Trials Fusion es el quinto juego de la serie, y grandes tramos de él son el cuarto juego con mejor iluminación. La moto de cuatro ruedas, las acrobacias de estilo libre y las nuevas motos son adiciones reales, pero son adiciones a una fórmula que ya estaba establecida.
- El multijugador tardío. Añadir juego en línea el 24 de enero de 2015 es mejor que nunca, pero significa que los primeros nueve meses del juego fueron un producto diferente al que llegó a ser.
- El techo de Xbox 360. Cuatro jugadores contra ocho en todas las demás plataformas es una brecha real para cualquiera que siga en la consola antigua.
Ninguno de estos es fatal. El primero es el que duele, porque el modo de creación es donde una serie de cinco juegos encuentra su futuro, y Trials Fusion lo esconde detrás de un muro de conjeturas.
El veredicto sobre el quinto Trials
Pésalo contra lo que vino antes y la decisión es sencilla. Trials Fusion es el juego de Trials más pulido y el menos sorprendente. Refina la física, añade una moto de cuatro ruedas y un palo de acrobacias, envuelve todo en una piel de 2042 que se ve mejor de lo que se lee, y lanza un editor de pistas que apenas explica.
Las 1,7 millones de unidades vendidas hasta febrero de 2015 dicen que la audiencia estaba feliz de seguir la serie en el hardware de PlayStation por primera vez. El consenso de la crítica —buen diseño de niveles, buenos controles, buenos gráficos, demasiado familiar, poca ayuda en el modo de creación— es la lectura correcta.
La parte que vale la pena observar no es la campaña. Es el editor, y si un futuro juego de Trials confiará en los jugadores con él desde el principio en lugar de hacerles ganarse el manual. Trials Fusion es un paseo sólido con una puerta cerrada en medio. Eso es un 7,9 sobre 10.
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