Memories of Murder se estrena en octubre de 1986 con un cuerpo en una zanja a las afueras de un pequeño pueblo de Corea del Sur, y el caso permanece sin resolver en pantalla. El thriller criminal de Bong Joon Ho de 2003 dura 131 minutos y sigue a tres detectives en una investigación de violación y asesinato que los consume por completo. La película es un relato semibiográfico de la cacería policial de Lee Choon-jae, vinculada a los primeros asesinatos en serie confirmados de Corea. El título es una promesa sobre la memoria.
Tráiler, vía CJ ENM.
La zanja a las afueras de Hwaseong
Las dos primeras víctimas son encontradas violadas y asesinadas en las afueras del pueblo. El departamento de policía local es inepto y está mal equipado para un caso tan grave, y pronto queda superado. Los detectives Park Doo-man (Song Kang-ho) y Cho Yong-koo (Kim Roi-ha) fabrican pruebas y usan métodos violentos para arrancarle una confesión a Baek Kwang-ho, un joven con cicatrices y discapacidad cognitiva.
Esa confesión es la primera mentira de la película, y Bong la filma como procedimiento en lugar de horror. Se firma el papeleo. Se arrastra al sospechoso. Nadie en la sala parece un monstruo.
Seo Tae-yoon llega desde Seúl
El detective Seo Tae-yoon (Kim Sang-kyung) baja desde Seúl con una formación más completa y determina que Baek no es capaz de cometer los crímenes. Estudia los informes con atención, encuentra los restos descompuestos de una tercera víctima y deduce que el asesino atacaba en noches de lluvia y se dirigía a mujeres que vestían de rojo.
Esa deducción es donde la película deja de ser una cacería humana y empieza a ser una máquina. Cae la lluvia, suena una canción en la radio, una mujer vestida de rojo camina a casa, y el patrón se repite. La película construye su terror a partir del patrón mismo.
La oficial Kwon Kwi-ok (Go Seo-hee), la subvalorada oficial femenina de la fuerza, aporta el detalle que abre el patrón: la misma canción poco conocida fue solicitada en la estación de radio local la noche de cada crimen.
Una vigilancia, una mina de yeso, un minero
Los detectives montan una vigilancia en la siguiente noche de lluvia. El asesino de todos modos mata a una mujer cerca de una mina de yeso. En la vigilancia siguiente, Park, Cho y Seo detienen a un minero que se masturbaba cerca de la escena del crimen, pero su confesión forzada no coincide con los detalles del crimen.
Dos confesiones, dos hombres equivocados. Memorias de un asesino permite que eso se registre como incompetencia y como algo más cercano a la tragedia. Los hombres que golpean creen que están cerca. No están cerca.
Seo recuerda una historia contada por dos colegialas locales e investiga las letrinas de la escuela. Allí encuentra a la única víctima sobreviviente del asesino, una mujer traumatizada que vive cerca. Ella le da detalles adicionales, incluido el hecho de que el asesino tiene manos suaves.
Ese detalle es el hilo que tira el resto de la película. También es el detalle que lo arruina todo.
Hyeon-gyu y las solicitudes de canciones
La investigación lleva a Park y Seo hasta Park Hyeon-gyu (Park Hae-il), un empleado de la mina de quien provenían las solicitudes de canciones. Seo nota que Hyeon-gyu tiene manos suaves y se mudó al pueblo alrededor de la época del primer asesinato. Por lo demás, no hay evidencia concreta. Ninguna.
Recordando la confesión forzada de Baek, Park y Seo se dan cuenta de que Baek fue testigo de uno de los asesinatos. El hombre al que golpearon hasta obtener una confesión vio algo. La película no presenta esto como una redención. Lo presenta como una puerta que se abre hacia un pasillo más largo.
El elenco alrededor de los protagonistas es profundo y específico. Song Jae-ho interpreta al sargento Shin Dong-chul. Byun Hee-bong interpreta al sargento Koo Hee-bong. Ryu Tae-ho interpreta a Jo Byung-soon, el segundo sospechoso. Park No-shik interpreta a Baek Kwang-ho, el sospechoso inicial. Jeon Mi-seon interpreta a Kwok Seol-yung, la novia y luego esposa de Park Doo-man. Seo Young-hwa interpreta a Eon Deok-nyeo, y Woo Go-na interpreta a Kim So-hyun.
Cómo trabajan el caso los dos detectives
El motor de la película no es el asesino. Es la colisión entre dos métodos, y la tabla a continuación expone lo que cada hombre aporta y lo que cada hombre cuesta. Ninguno de los dos hombres cierra el caso en pantalla.
| Detective Park Doo-man | Detective Seo Tae-yoon | |
|---|---|---|
| Base | Policía local, pueblo pequeño | Seúl, entrenamiento más completo |
| Método | Pruebas fabricadas, coacción violenta | Estudio de informes, deducción de patrones |
| Primer movimiento | Fuerza una confesión de Baek Kwang-ho | Determina que Baek no es capaz de cometer los crímenes |
| Hallazgo clave | Baek fue testigo de un asesinato | Restos de la tercera víctima; noches de lluvia, mujeres de rojo |
| Resultado del caso en pantalla | Sin resolver; sin arrestos | Sin resolver; sin arrestos |
Ambas columnas terminan de la misma manera. Ese es el punto que Bong plantea, y lo hace sin un discurso. El detective entrenado y el detective matón llegan a la misma habitación vacía. El caso queda sin resolver en pantalla, y la película no lo resuelve.
Lo peor de ellos se quedará contigo
El eslogan de Memories of Murder dice: «Lo peor de ellos se quedará contigo… para siempre». Eso no es ruido publicitario. Es una descripción precisa de cómo funciona la película en el espectador.
Bong y Shim Sung-bo escribieron el guion a partir de la obra de teatro de 1996 Come to See Me, de Kim Kwang-lim. CJ Entertainment compró los derechos de la obra, y el desarrollo se confirmó en septiembre de 2002. El rodaje principal se llevó a cabo en varias partes de Corea del Sur, incluidos el condado de Jangseong, el condado de Haenam y Jinju. La película también se inspira en la ficción detectivesca y en elementos de la vida personal de Bong.
Se estrenó en cines en Corea del Sur el 2 de mayo de 2003, distribuida por CJ Entertainment. Obtuvo aclamación de la crítica por su guion, la dirección de Bong, las actuaciones del elenco (particularmente la de Song), su tono y su edición. Reunió numerosos premios y nominaciones y es ampliamente considerada una de las mejores películas del siglo XXI.
La puntuación publicada para la película es de 8.1 sobre 10, otorgada como puntuación de audiencia de TMDB a partir de 4,805 votos. Ese es el número que consta en el registro, y es alto.
Por qué el final se niega a cerrarse
El caso en Memories of Murder no se resuelve en pantalla, y la película lo trata como la verdad y no como una falla de nervios. La película es un relato semibiográfico de la cacería policial de Lee Choon-jae, y no entrega el arresto que el género suele prometer.
Lo que Bong hace con ese no saber es la razón por la que la película perdura más allá de su género. No convierte al asesino en un monstruo con rostro. Convierte el fracaso en el tema. La película nunca deja a los detectives a salvo con una explicación de mala suerte.
El Park de Song Kang-ho es la actuación sobre la que se sostiene la película. Él es el detective principal, y la película mide el costo del caso a través de él. El Seo de Kim Sang-kyung es el contrapeso, y la película se cuida de mostrar que su competencia no le compra nada.
El trabajo de reparto importa más de lo que sugiere el orden de créditos. La oficial Kwon Kwi-ok de Go Seo-hee recibe una observación de la que depende toda la trama, y la fuente la describe como subvalorada. El Hyeon-gyu de Park Hae-il es lo más cercano a un sospechoso que la película permite, y el filme nunca produce la evidencia concreta contra él que Seo necesitaría.
Lo que la película deja en pie
Memories of Murder se gana su reputación sin buscarla. Es un thriller policial que retiene el arresto y un procedimental que muestra el procedimiento fracasando, y nunca afirma qué les ocurrió a los hombres que llevaron el caso porque la propia película no lo resuelve.
El tramo medio de la película, donde las vigilancias y las confesiones falsas empiezan a rimar entre sí, es la parte que este diario considera más débil. Esa repetición parece deliberada y, en nuestra opinión, aun así le cuesta algo de impulso a la película. Un segundo acto más ajustado habría hecho que el final impactara con más fuerza.
Lo que sobrevive es el patrón: la lluvia, una canción pedida, una mujer de rojo y una fuerza policial que no puede detener nada de eso. Bong hizo una película sobre la imposibilidad de resolver un caso y aun así logró que se sintiera como una historia completa. Ese es un truco más difícil de lo que parece.
Esta es una gran película, y el 8.1 sobre 10 publicado es la puntuación que consta. Se sitúa cerca de lo más alto de la filmografía de Bong y cerca de lo más alto del cine policial del siglo XXI. Vénla una vez por la investigación. Vénla otra vez por los hombres que la llevan a cabo.
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