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Reparando el Reloj de la Estación de Policía de Portobello )

Voluntarios reparan el reloj de la Estación de Policía de Portobello, en Edimburgo, descubriendo un mecanismo del siglo XIX con un misterioso microcontrolador de la época de 2001. )

Por mitch·6 min de lectura
A volunteer stands inside the clock tower of Edinburgh's Portobello Police Station, examining the antique mechanism.

Un grupo de voluntarios en Edimburgo dedicó un sábado entero a determinar cómo ajustar la hora de una torre de reloj en la antigua Estación de Policía de Portobello. El reloj resultó ser mucho más complejo de lo que cualquiera había anticipado.

Action Porty adquirió el edificio para la comunidad y solicitó asistencia con la sincronización. Un amigo se comunicó con una nota preguntando si el escritor preferiría subir a la polvorienta torre de reloj del siglo XIX en lugar de reunirse en Edimburgo. El escritor aceptó con entusiasmo la invitación.

El historial del edificio

Construida en 1877, la estación de policía fue diseñada originalmente para albergar reuniones, administración y tribunales para el consejo de burgo de Portobello. Una vez que la ciudad fue incorporada a Edimburgo, sirvió como biblioteca antes de regresar a su uso anterior como estación de policía. El financiamiento del Scottish Land Fund permitió a la comunidad comprarlo, y hoy los voluntarios están retirando las baldosas de poliestireno de la década de 1970 y el papel tapiz de viruta de madera para descubrir el esplendor original del edificio.

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Los mecanismos internos del reloj probablemente provienen de la construcción original, incluso si se realizaron cambios más adelante. Los motores eléctricos modernos impulsan el mecanismo en la actualidad, y una unidad de control separada permite desactivar el timbre del reloj por la noche.

Subiendo la escalera

El escritor lo describió como una subida por una escalera empinada y alta hacia lo que probablemente era una oscuridad infestada de arañas. La recompensa fue un ático repleto de escalones que conducían directamente a la torre de reloj.

El escritor entró y contempló el gran espectáculo de los mecanismos del reloj y sus tres caras. La tarea inicial era determinar cómo establecer la hora.

Estableciendo la hora

Un pequeño motor envía energía a través de un conjunto de engranajes a un eje que gira una vez por hora. Ese eje se divide en tres partes, una para cada cara, que mueve la manecilla de los minutos de inmediato. Cada esfera del reloj tiene su propio engranaje para derivar la manecilla de las horas.

Uno de los engranajes sostenía una palanca que podía ser levantada para quitarla del camino. Después de eso, el eje giró libremente, y la hora podía ajustarse imaginando la mano invisible opuesta a cada contrapeso.

El reloj parecía retroceder durante un breve lapso, lo cual generó una ola de temor. Entonces el escritor comprendió que estaban dentro del mecanismo mismo, viéndolo desde un ángulo incorrecto. Un viaje al suelo verificó que la hora era correcta y las manecillas no estaban realmente invirtiendo su marcha.

La caja enigmática

El ajuste del timbre resultó ser más difícil de lo esperado. Alguien había alterado el mecanismo original, agregando interruptores y un motor a él. Se encontró dentro una caja con una placa de circuito provista de un microcontrolador PIC 16F628, con una fecha de fabricación presunta de 2001. Relés, una fuente de alimentación y un circuito de carga de batería para una batería de plomo-ácido también formaban parte del conjunto.

Nadie podía decir quién creó la caja o la ensambló, y no había nada en ella para identificar a su fabricante. El escritor se pregunta si se trata de un artículo estándar o de una pieza personalizada hecha solo para este reloj.

Descifrando la interfaz

Apenas había alguna forma de controlar el dispositivo en su superficie. Un botón estaba etiquetado como «avance», aunque presionarlo no producía ningún efecto en absoluto. El escritor se encontró midiendo, reflexionando y experimentando hasta que finalmente descubrió lo que se suponía que debía hacer.

Un motor con alimentación eléctrica alimenta el mecanismo de percusión del timbre dentro de la caja. Ese motor mantiene el reloj sonando sin pausa hasta que la caja decide detenerlo. La caja aprende cuándo detener el timbre observando un interruptor en el percutor, que cuenta cuántos timbres han ocurrido. Un interruptor separado en el eje del reloj dispara una señal horaria, indicándole a la caja exactamente cuándo comenzar a timbrar.

La caja maneja el motor del reloj, y el interruptor de «restablecer» parece no tener ningún propósito más allá de cortar el motor. El botón de «avance» debe ser presionado durante varios segundos antes de que haga algo en absoluto. Una vez liberado, el reloj suena su timbre; presionar y liberar de nuevo avanza a la siguiente hora.

La hora del reloj se ajusta presionando «avance» hasta que aparezca la hora correcta. Un código parpadeante aparece en el LED de «Estado» — largo largo, corto corto corto — aunque el escritor asume que el número de destellos no coincide con la hora. No quedó tiempo para descifrarlo antes de partir.

No existe una esfera de reloj real dentro de la caja; en cambio, contiene un contador simple que marca la hora. La medición del tiempo se deriva del interruptor «disparador de la hora» tomado del mecanismo principal. Dos interruptores se conectan a través de conectores tipo banana, y la caja incluye cables para el interruptor BST/GMT, alimentación eléctrica principal, salida del motor del reloj y salida del motor del timbre.

«Tuvimos un momento ligeramente estúpido cuando pensamos que nos habíamos equivocado, y el reloj estaba funcionando a la inversa.»

Una prueba que no se llevó a cabo

Con el objetivo de poner el reloj a prueba, el autor deseaba escucharlo sonar trece veces o tocar sin pausa. Sin embargo, se encontraron rodeados por un grupo de personas en la torre que se negaron a permitirlo.

Las propias notas del autor apuntan a probar la batería, y plantean la cuestión de si el interruptor de reinicio podría retroceder la hora a la medianoche — ambos quedan abiertos a respuestas en una fecha posterior.

Lo que aprendimos

El reloj de la Estación de Policía de Portobello es una máquina en funcionamiento de 1877 que ha sido parcheada y repachada a lo largo de más de un siglo. La caja del microcontrolador, aunque desconcertante, parecía funcionar — y el autor y un amigo ahora saben exactamente cómo establecer su hora.

Este relato sirve como un recordatorio de que la maquinaria de la vida pública a menudo opera a través de reparaciones improvisadas, componentes ensamblados y la sabiduría acumulada de incontables generaciones de personas que simplemente seguían arreglando las cosas.

El ascenso del autor, las arañas, el ático y la caja enigmática se combinaron en una tarde de verdadera sorpresa y alegría — y un reloj que ahora está correctamente configurado.

Datos clave – Construido: 1877 – Microcontrolador: PIC 16F628, fecha de código presunta 2001 – Control del timbre: botón «avance», interruptor «restablecer» – Código en el LED de estado: largo largo, corto corto corto – Preguntas pendientes: prueba de la batería, comportamiento del interruptor de reinicio

Material fuente: “Arreglando el reloj de la Estación de Policía de Portobello,” pointinthecloud.com.

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