Animal Kingdom apareció por primera vez en televisión en 2016 como una serie de crimen, no como un remake de una película, y fue creada para durar. Sigue a la familia Cody, liderada por el patriarca criminal, reservado y protector, y su renuente hijo adolescente, Nicky, quien se convierte en su propia versión del hombre que teme. La serie no es una simple historia de gánsteres. Es un estudio sobre la lealtad, el miedo y la lenta atracción de la violencia hacia las vidas de personas comunes.
Tráiler, vía TNT.
El silencioso descenso de Nicky
La fuerza de la serie se apoya en Nicky Cody, interpretado por un actor cuya actuación sostiene toda la serie. No encaja de forma natural en el negocio familiar. Es escritor, callado, torpe y profundamente apegado a su novia, quien se convierte en blanco frecuente de la ira de la familia Cody. Su tío, el volátil miembro más joven de la familia, quiere que se una a la operación. Nicky se niega. Dice no. Dice no por segunda vez. Y una tercera. La serie hace que estas negativas signifiquen algo, no solo puntos de la trama.
La estructura de negativas le da a la serie su tensión. Nicky sabe en qué se está metiendo, y sigue diciendo no. La familia no acepta su respuesta.
La maquinaria de la familia Cody
La familia Cody opera como una máquina bien engrasada, pero la máquina está construida sobre confianza, miedo y la traición ocasional. El imperio criminal de la familia se presenta con una especie de eficiencia sombría. Planifican atracos, mueven dinero y neutralizan amenazas sin ceremonias. La serie nunca romantiza la violencia. Muestra su costo, y muestra a las familias que lo pagan.
La serie también dedica tiempo a las relaciones de la familia Cody. El control frío del padre, la rabia del tío, el miedo de la madre y los intentos desesperados de Nicky por mantenerse en su propio camino chocan de una manera que mantiene al público enganchado, incluso cuando la trama se ralentiza. El hogar de los Cody es una olla a presión, y Nicky es el único que intenta salir.
Un comienzo lento antes de encontrar su ritmo
La primera temporada de Animal Kingdom es desigual. No todos los episodios alcanzan el mismo nivel, y algunos se sienten como relleno antes de que la serie encuentre su ritmo en la segunda temporada. El piloto, en particular, dedica demasiado tiempo a establecer la vida ordinaria de Nicky antes de que el mundo criminal de la familia irrumpa en ella. La espera para que la serie encuentre su rumbo es real, y eso afecta la calificación general.
Una vez que la serie se compromete con la transformación de Nicky, sin embargo, se vuelve mucho más cautivadora. La segunda temporada es más aguda, más ajustada y más dispuesta a dejar que Nicky tome decisiones y viva con ellas.
La fórmula repetida de la serie
Animal Kingdom sigue una fórmula familiar de drama criminal, y no siempre la oculta. La serie repite sus estructuras: a Nicky se le dice que se comprometa con el negocio familiar, él se niega, y la familia lo obliga a elegir. La fórmula funciona. También limita la ambición de la serie. La serie nunca le pide a la audiencia que se siente con el peso moral de las decisiones de Nicky de la misma manera en que muestra las consecuencias de ellas.
| Elemento | Primera temporada | Segunda temporada |
|---|---|---|
| Ritmo | Lento, de establecimiento | Más ajustado, más agudo |
| Las negativas de Nicky | Central pero desigual | Central y efectivo |
| Calidad general | Desigual | Más agudo, más atractivo |
Lo que funciona y lo que no
Las fortalezas del programa son sus actuaciones y su disposición a mostrar las consecuencias de la violencia. El viaje de Nicky es el centro, y el programa lleva constantemente al público de vuelta a él. El programa también es efectivo para construir una sensación de temor, particularmente en las temporadas posteriores, cuando los enemigos de la familia comienzan a acercarse.
Las debilidades provienen de la estructura. La primera temporada pasa demasiado tiempo antes de comprometerse con su propia premisa. El programa también se apoya en su fórmula, y no siempre encuentra nuevas formas de sorprender o desafiar al público. Los crímenes de la familia Cody son graves, pero el tono del programa puede desviarse hacia lo pulido y lo estilizado, lo que socava el peso de sus propios acontecimientos.
Animal Kingdom es un programa que recompensa la paciencia. La primera temporada la exige, y la segunda temporada recompensa esa paciencia. La pregunta central del programa —hasta dónde puede llegar un hombre para proteger a su familia, y qué le cuesta— se maneja con sentimiento genuino. La respuesta no siempre es satisfactoria, pero es honesta.
Animal Kingdom se gana su reputación como una serie de crimen que vale la pena ver. No es un programa perfecto, pero es uno sólido, construido sobre una actuación que lo sostiene a través de sus momentos más débiles.
6,5 de 10.
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