Dos años después de la primera Lethal Weapon, Riggs y Murtaugh persiguen un cargamento de monedas de oro procedentes de Sudáfrica cuando tropiezan con una conspiración protegida por la inmunidad diplomática. Ese es el planteamiento de Lethal Weapon 2, y es una premisa mejor de lo que parece. La comedia de policías colegas de 1989 se siente como una versión más ajustada y dura de su predecesora, con un matiz político que sigue funcionando hoy.
Richard Donner dirige, y sabe exactamente qué conservar y qué cortar. La película dura 114 minutos y casi nada la frena. La persecución por el consulado, la persecución de autos por el puerto, la pelea en el almacén: cada secuencia justifica su duración. Esta es una película hecha para el ritmo, y rara vez lo pierde.
Tráiler, vía Warner Bros. Rewind.
Riggs y Murtaugh
Mel Gibson y Danny Glover son el motor. Gibson interpreta a Riggs como el cañón suelto, el oficial que confía en sus instintos por encima del procedimiento. Glover interpreta a Murtaugh como el hombre de familia, el que se preocupa por las consecuencias. Juntos intercambian insultos y se salvan la vida, y la química se sostiene a lo largo de toda la película.
Joe Pesci aparece como Leo Getz, el testigo molesto que termina arrastrado al medio de todo. Su papel es más pequeño que en la primera película, pero igual se roba las escenas con su energía nerviosa. Patsy Kensit interpreta a Rika van den Haas, la secretaria que se enamora de Riggs aunque desprecia a su objetivo. Su presencia le da un rostro humano al ángulo político.
La conspiración sudafricana
Los villanos son Arjen Rudd, el cónsul general, y Pieter Vorstedt, su agente de seguridad. Dirigen una operación de contrabando que envía drogas desde Sudáfrica a Estados Unidos, y usan la inmunidad diplomática para encubrirla. Ese es un giro ingenioso, y la película lo trata con una seriedad que la comedia a su alrededor nunca pierde.
Rudd es un hombre vil, y la película no lo deja salir fácil. Representa un sistema contra el que Riggs y Murtaugh están dispuestos a luchar abiertamente, y esa tensión le da a la historia un peso que la primera película no tenía. Las secuencias de persecución son divertidas, pero las apuestas se sienten más altas porque los malos no son solo criminales: son agentes de un régimen.
La persecución por el puerto
El plato fuerte es el tramo final, donde Riggs y Murtaugh persiguen a Rudd y sus asociados por el puerto de Los Ángeles. Es una secuencia tensa, llena de disparos y escapes ajustados, y construye un desenlace que resuelve la trama sin perder el impulso. La película sabe cuándo dejar que una escena respire y cuándo empujarla hacia adelante.
El filo político
La película no es sutil con su política, y no necesita serlo. Rudd es un representante de la Sudáfrica de la era del apartheid, y la película lo deja claro desde el principio. Murtaugh recluta la ayuda de Leo para montar una escena que gana el apoyo de los manifestantes contra el apartheid frente al consulado. Es un truco simple, pero funciona porque la película ha pasado su duración estableciendo la crueldad del villano.
Las deficiencias
La película no es perfecta. Algo del humor se siente anticuado, y el ritmo ocasionalmente baja durante el tramo medio. El elenco de reparto, incluidos Steve Kahan como el capitán Murphy y Jenette Goldstein como Meagan Shapiro, tiene menos que hacer que en la primera película. Pero nada de eso le quita fuerza a lo esencial.
Los números
Esto es lo que muestra el registro:
- Duración: 114 minutos
- Fecha de estreno: 7 de julio de 1989
- Estudio: Warner Bros.
- Nominación al Premio de la Academia: Mejor edición de sonido (Robert G. Henderson)
- Recaudación mundial: 227 millones de dólares
- Seguida por: Lethal Weapon 3 (1992)
El veredicto final
Lethal Weapon 2 es una comedia de acción compacta, divertida y sorprendentemente incisiva. Se gana su reputación como una de las mejores entregas de la serie. El elenco cumple, la trama cumple y la acción cumple. Es una película que entiende qué hizo funcionar a la primera y lo lleva más lejos.
Puntuación: 7 de 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





