Fuse es un juego construido alrededor de una idea simple: dar a cuatro agentes cada uno un arma peculiar y dejarlos luchar como un equipo. Esa idea es la fortaleza y la debilidad del juego, y las dos rara vez se encuentran.
Insomniac Games, más conocida por Ratchet & Clank y Resistance, hizo Fuse para Electronic Arts. Salió en PlayStation 3 y Xbox 360 en 2013. El juego sigue a Overstrike 9, un equipo de cuatro agentes inadaptados enviados a detener a una corporación sombría de obtener una peligrosa sustancia alienígena llamada Fuse. La configuración suena como un shooter con un plan.
Funciona en gran medida, pero solo en breves momentos.
Trailer, vía FuseGame.
Los Cuatro Agentes
Overstrike 9 es un grupo heterogéneo, y cada miembro obtiene un rol distinto y un arma distinta. Dalton Brooks es un mercenario reformado con un escudo magnético que absorbe balas y las devuelve contra los enemigos. Naya Deveraux es una ex empleada de Raven con un dispositivo de camuflaje y un arma que dispara pequeños agujeros negros. Izzy Sinclair es una joven científica con un arma de cristalización que convierte a los adversarios en vidrio. Jacob Kimble es un detective con un arco cruzado de fuego.
El juego se apoya en estas diferencias para impulsar su juego cooperativo. Un agente puede proteger, otro puede ocultarse y un tercero puede derretir a los enemigos. La idea es sólida. La ejecución es menos así.
Las Armas y Sus Problemas
Las armas son la estrella del espectáculo. El escudo magnético de Dalton es un punto destacado, devolviendo las balas contra los enemigos con una fuerza satisfactoria. La pistola de agujeros negros de Naya es inteligente en concepto pero incómoda en la práctica. La pistola de cristalización de Izzy es visualmente llamativa, pero a menudo se siente débil en comparación con las demás.
El problema es el equilibrio. Algunas armas se sienten poderosas y útiles. Otras se sienten como una novedad que se guarda después del primer nivel. El juego intenta hacer que cada agente se sienta esencial, pero no lo logra en todos los casos.
Historia y Trabajo de Voz
La trama es delgada pero funcional. Overstrike 9 investiga un laboratorio de armas tranquilo, encuentra Fuse y aprende que se une a cualquier cosa que toca. Los villanos incluyen a la ex amante y jefa de Dalton, Meilin Mao, y al padre distanciado de Naya, Luther Deveraux. El senador William Fable quiere usar Fuse como arma, y Raven Corporation se interpone en el camino.
La escritura se apoya en el humor y el sarcasmo, lo cual encaja con las personalidades del elenco. Dalton es sarcástico y desencantado, mientras que Izzy es rebelde y mordaz. Jennifer Hale le da voz a Naya, Ali Hillis le da voz a Izzy, Khary Payton le da voz a Jacob y Brian Bloom le da voz a Dalton. David Kaye interpreta a su manejador, Oculus. El trabajo de voz es profesional y comprometido, incluso cuando el guion pide chistes que no funcionan.
Disparos y Árboles de Habilidades
El disparo en sí es un juego estándar basado en la cobertura. Los enemigos se esconden detrás de las paredes, tú encuentras cobertura, tú disparas. El juego agrega un árbol de habilidades para cada agente, permitiendo a los jugadores mejorar habilidades a medida que suben de nivel. Esto le da a los jugadores una razón para quedarse con un personaje, aunque las mejoras en sí mismas son modestas.
El modo horda, llamado Echelon, toma prestado de Gears of War. Es una adición decente, que le da a la campaña una segunda razón para jugar. Pero no salva los problemas de identidad del juego.
Lo que Funciona y Lo que No
Fuse tiene éxito cuando se compromete con el espectáculo. Las armas son imaginativas, las explosiones son grandes, y el juego sabe cómo escenificar un gran momento. Falla cuando pide a los jugadores que se sienten a través de niveles de relleno y peleas que se sienten como si hubieran sido diseñados por un comité.
Aquí hay lo que destaca:
- El Escudo Mágico de Dalton, que sigue siendo el arma más fuerte y entretenida del arsenal.
- La dirección de actores, que aporta verdadero talento a roles que podrían haber sido caricaturescos.
- La ambición de las armas en sí mismas, incluso cuando no funcionan.
- El disparo basado en la cobertura, que es competente si olvidable.
Aquí hay lo que arrastra el juego hacia abajo:
- El desequilibrado balance entre los agentes y sus armas.
- La trama delgada, que depende demasiado de la presentación sobre el resultado.
- El ritmo, que se ralentiza a la mitad de la campaña.
- Los modos multijugador, que parecen un añadido.
Una oportunidad desperdiciada
Fuse fue un fracaso tanto de crítica como comercial para Electronic Arts. Ese fracaso es fácil de ver en retrospectiva. El juego nunca se compromete por completo a ser un shooter, una aventura de ciencia ficción o una experiencia cooperativa. Intenta ser las tres a la vez y termina sin ser ninguna de ellas.
Las armas son la razón para jugar. El resto es decepcionante.
Puntaje final
Fuse es un juego con una gran idea y una ejecución pobre. Sus cuatro agentes y sus armas salvajes merecen algo mejor que una campaña que los olvida la mitad del tiempo. Los modos multijugador se sienten como si estuvieran añadidos, y la historia es una excusa delgada para que los jugadores peleen.
El juego no es un desastre, pero es una decepción. Muestra promesa en sus armas y su elenco, pero no logra ofrecer un paquete completo.
Puntaje: 5.8 de 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.




