Robert Mazur fue un agente de aduanas que se infiltró profundamente para desmantelar la maquinaria financiera de Pablo Escobar. *El Infiltrado* cuenta esa historia, y en gran medida funciona, aunque el final se alarga y el presupuesto se nota.
La película se abre en la década de 1980, cuando Mazur, interpretado por Bryan Cranston, adopta el alias Bob Musella para mover dinero para traficantes de drogas. Pasa de operaciones a pequeña escala a una infiltración a gran escala en el cartel más grande del mundo. El objetivo es exponer la operación de lavado de dinero detrás de Pablo Escobar y desmantelar el Bank of Credit and Commerce International, que había tomado en secreto el control de First American Bankshares en Washington, D.C.
Cranston es quien sostiene la película. Interpreta a Mazur como alguien tranquilo y controlado, un hombre que puede mantener una mentira durante años de reuniones cara a cara. Diane Kruger interpreta a Kathy Ertz, la mujer que lo ayuda a mantener su tapadera. John Leguizamo aparece como Emir Abreu, una figura clave en la red financiera del cartel. Benjamin Bratt completa el elenco principal como Roberto Alcaino, un hombre en quien Mazur debe confiar mientras permanece oculto.
La película está basada en la autobiografía de Mazur, y tanto él como Cranston comparten los créditos de productores ejecutivos. Esa conexión le da a la historia una sensación de solidez, incluso cuando el guion alarga la línea de tiempo para incluir todo.
Tráiler, vía Broad Green Pictures.
Los Números Detrás de la Historia
| Detalle | Figura |
|---|---|
| Duración | 127 minutos |
| Presupuesto | $28–$47 millones |
| Gasto (Gross) | $22 millones |
| Fecha de estreno (Release date) | 6 de julio de 2016 |
Lo que funciona (What Works)
El tramo central, en el que Mazur se adentra más en el círculo interno del cartel, es la hora más fuerte de la película. Cranston vende la tensión entre su verdadero yo y su identidad encubierta, y el guion mantiene altas las apuestas. El elenco de apoyo completa el mundo sin robar el protagonismo de la lenta ascensión de Mazur.
Donde se queda corto (Where It Falls Short)
El acto final se ralentiza. La película se apresura a través del clímax, alejándose de Mazur en el momento de mayor tensión. Este es un problema real para una película construida alrededor del engaño de un solo hombre. El público quiere ver la revelación, y la película se repliega justo cuando llega el pago.
El presupuesto también se nota en la producción. Algunas escenas se ven baratas, y el sentido de escala de la película se ve afectado como resultado. Una historia sobre una máquina global de dinero necesita escenarios grandiosos y grandes multitudes, y The Infiltrator no puede entregarlos del todo.
La palabra final (The Final Word)
The Infiltrator es un sólido, aunque irregular, thriller de crímenes reales. La actuación de Cranston es la razón para verlo, y las primeras horas son tensas y bien hechas. El final decepciona a todo el proyecto, y las limitaciones del presupuesto le impiden alcanzar la grandeza.
Esta es una película que vale la pena ver solo por el trabajo de Cranston, pero no cumple totalmente con la historia que cuenta. El resultado es una película que es buena pero no excelente.
6.6 de 10.
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