Austin Butler se transforma en Elvis Presley de una manera que se siente menos como una imitación y más como una posesión. Elvis, de Baz Luhrmann, es una biopic extensa y operística que trata el ascenso del Rey como una colisión entre el carisma de un joven y el estafador de carnaval que lo aprovechó. El resultado es una película visualmente deslumbrante, emocionalmente agotadora y, en última instancia, más interesada en el espectáculo que en la verdad.
Tráiler, vía Warner Bros..
La transformación física de Butler
Butler es la razón por la que esta película funciona. No solo canta y baila; se convierte en el hombre. Su fisicalidad es tan exacta que verlo moverse en el escenario durante el número de Love Me Tender es genuinamente inquietante. La película abre con Elvis de niño en Tupelo, Misisipi, encontrando consuelo en la música y los cómics. Se muda a Memphis, donde sus pares se burlan de él por su amor por la música afroamericana de Beale Street. Esa burla es la semilla de su rebelión, y Butler la interpreta con una intensidad silenciosa que sostiene la película durante sus primeros tramos.
El engaño de carnaval de Parker
Tom Hanks interpreta al coronel Tom Parker como un hombre que huele la oportunidad en el talento de un chico. Parker es un charlatán de carnaval que maneja al cantante de country Hank Snow cuando escucha «That’s All Right» y asume que el artista es negro. Cuando presencia el atractivo sexual de Elvis en una presentación de Louisiana Hayride, lo invita a unirse a una gira y toma el control de su carrera. Parker ve a Elvis como un producto, y la película es lo suficientemente honesta como para mostrar el feo acuerdo en el centro de su asociación.
La relación entre Butler y Hanks es el motor de la película. Sus escenas juntos chisporrotean con tensión y necesidad mutua. Parker cree que está salvando a Elvis de sí mismo, pero también es quien lo empuja hacia el exceso y el aislamiento. La película sigue el ascenso de Elvis desde Sun Records hasta RCA, su padre Vernon convirtiéndose en gerente de negocios de Elvis Presley Enterprises, y la familia siendo sacada de la pobreza. Es un ascenso meteórico, y Luhrmann lo captura con un gran estilo teatral.
El público polarizado
El público regional está dividido respecto a Elvis. Algunos lo adoran; otros ven su música como una influencia que corrompe a los niños blancos y aviva la hostilidad racial. El senador de Misisipi James Eastland, un demócrata sureño segregacionista, cita a Parker a una audiencia informal e indaga en su pasado misterioso. La película no rehúye el lado más feo de la fama de Elvis. Cuando Elvis desoye las advertencias de las autoridades y ejecuta movimientos de baile sugerentes en un concierto, enfrenta problemas legales. Parker persuade al gobierno de reclutar a Elvis en el Ejército en lugar de castigarlo.
La muerte de la madre
El núcleo emocional de la película es la devastación de Elvis tras la muerte de su madre, Gladys, por el alcohol. La escena es cruda y sin concesiones. Es un momento en que la película deja de ser un biopic y se convierte en una tragedia. La relación entre Elvis y su madre es central en la arquitectura emocional del filme, y Butler transmite la pérdida con una vulnerabilidad que atraviesa el brillo superficial.
Los años alemanes
Durante su servicio militar en Alemania Occidental, Elvis conoce a Priscilla Beaulieu, de 14 años, hija de un piloto de la Fuerza Aérea. El romance es tierno, pero la película mantiene el foco en la soledad de Elvis y la distancia entre él y Parker. La relación con Priscilla se presenta como un refugio, pero también queda opacada por las fuerzas mayores que atraen a Elvis. La película muestra cómo la cultura popular de los años sesenta lo dejó atrás, y cómo los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert F. Kennedy en 1968 lo sacudieron.
El sonido de la música
Luhrmann sabe cómo montar un número musical. La secuencia de Love Me Tender es una clase magistral de encuadre y movimiento. Butler canta con una intensidad cruda y apasionada que iguala la energía de la película. La música es un personaje por derecho propio, y la película entiende que el poder de Elvis provenía de su voz y de su presencia en el escenario.
El peso del guion
Donde Elvis tropieza es en su guion. La historia es fragmentada, salta entre períodos sin siempre aterrizar con claridad. La película intenta abarcar décadas de la vida de Elvis, desde su infancia hasta su muerte, y no siempre puede sostener el peso de esa compresión. Los personajes aparecen y desaparecen sin mucho contexto, y algunas tramas se sienten poco desarrolladas.
La película también se apoya mucho en el poder de sus estrellas. Butler y Hanks son ambos excelentes, pero el elenco de reparto es un desfile de caras conocidas en lugar de individuos plenamente desarrollados. Richard Roxburgh, Helen Thomson y el resto del elenco son competentes, pero no tienen el espacio para respirar que sí tienen Butler y Hanks.
El orden de los acontecimientos
| Evento | Año |
|---|---|
| Elvis nace en Tupelo, Misisipi | 1935 |
| La familia se muda a Memphis, Tennessee | 1940 |
| Parker escucha «That’s All Right» | 1954 |
| Actuación en Louisiana Hayride | 1954 |
| Elvis se une a RCA Records | 1955 |
| Reclutado en el Ejército | 1958 |
| Muerte de la madre por beber | 1958 |
| Conoce a Priscilla Beaulieu | 1959 |
| Se casa con Priscilla | 1967 |
| Asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert F. Kennedy | 1968 |
La película alcanza su mejor momento cuando baja el ritmo y deja respirar la historia humana. Las escenas entre Elvis y su madre, y las que transcurren entre Elvis y Parker, tienen una gravedad que a veces le falta al relato más amplio. Cuando la película apuesta por el personaje, acierta. Cuando apuesta por el espectáculo, puede sentirse hueca.
Un legado ambivalente
Elvis es una película con defectos pero ambiciosa. Quiere capturar el mito de un ícono cultural y, a la vez, anclarlo en la realidad de un hombre roto. Lo logra más a menudo en lo primero que en lo segundo, pero incluso sus fallos son interesantes. La dirección de Luhrmann es segura, y la actuación de Butler es inolvidable.
La película es un recordatorio de por qué Elvis importaba. Era un artista capaz de llenar estadios y romper barreras, y la película captura esa magia. Pero también muestra el costo de esa magia, el precio que la fama cobró a un hombre que nunca entendió del todo en qué se había convertido.
Puntuación: 6,4 de 10
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