Mulholland Drive se abre como un sueño, una joven despertando en Los Ángeles con amnesia y una dirección de Hollywood que no reconoce. La primera hora de la película es puro placer, una historia de amor noir con una estrella rubia llamada Betty y una chica de pelo oscuro llamada Rita que no puede recordar su propio nombre. La segunda hora destruye ese placer en pedazos, revelando las escenas anteriores como una ficción construida por una actriz rota llamada Diane. La película pide a los espectadores que mantengan ambas versiones en mente al mismo tiempo, y el cambio es tan cruel como brillante.
David Lynch dirige con una precisión que iguala su reputación de caos. La primera mitad avanza a un ritmo constante, construyendo un vínculo entre Betty y Rita que se siente genuino incluso cuando la trama se vuelve más extraña. La escena de Winkie Donuts, una secuencia surrealista donde Betty canta una canción de antorcha a una camarera, es puro Lynch: absurda, tierna y absolutamente inolvidable. La destreza técnica de la película es impecable, desde las calles iluminadas con neón de Hollywood hasta los sombríos apartamentos donde Rita se esconde. La banda sonora, compuesta por Angelo Badalamenti, se desliza a través de la película como un fantasma, cambiando de balada romántica a zumbido inquietante sin previo aviso.
Tráiler, vía StudiocanalUK.
La Historia de Diane
La segunda mitad de Mulholland Drive es donde la película se gana su reputación de crueldad. La verdad resulta ser peor que la fantasía. Diane, una actriz fracasada interpretada por Naomi Watts, ha creado el mundo de Betty y Rita como una forma de sobrellevar el fracaso. El tramo final de la película es una revelación lenta y brutal, que muestra la caída de Diane en la desesperación y a las personas que hirió en el camino. Esta sección no es fácil de ver. Exige paciencia y confianza en el cineasta, y algunos espectadores encontrarán la recompensa vacía en comparación con la calidez de la primera hora.
Naomi Watts carga con el peso de ambas partes. Ella interpreta a Betty como de ojos abiertos y esperanzada, luego se transforma en Diane como amarga y agotada. Laura Harring, como Rita, es menos dada al cambio, y su actuación se basa en la presencia más que en el discurso. Ambos actores entregan el misterio central de la película con moderación, sin exagerar la confusión que impulsa la trama.
La Secuencia de Sueños
Mulholland Drive se construye alrededor de una sola mentira, y la película pasa todo su tiempo de duración exponiéndola. La primera hora es un sueño, un cumplimiento de deseos construido por Diane para escapar de su propia vida. Cuando la película finalmente rompe la ilusión, lo hace con una rapidez que se siente merecida en lugar de barata. La revelación tiene impacto porque la introducción fue tan cuidadosamente construida, y el público ha pasado una hora confiando en una versión de los acontecimientos que la película misma nos dice que es falsa.
La pregunta central de la película — ¿qué es real? — no se responde de forma clara. El final sugiere una resolución, pero la ambigüedad deja espacio para la interpretación. Algunos espectadores encontrarán esto frustrante; otros lo encontrarán liberador. La película confía en su audiencia para mantener dos verdades contradictorias en su cabeza al mismo tiempo, y esa confianza es parte de lo que hace que la experiencia sea gratificante.
La etapa final
Los últimos veinte minutos de Mulholland Drive son una clase magistral de tensión. La confrontación de Diane con su amiga Camilla, interpretada por Ann Sward, es un desastre en cámara lenta que conduce a un clímax que se siente inevitable. La imagen final de la película, un hombre conduciendo por Mulholland Drive, es un regreso al título de la película, pero el significado cambia dependiendo de qué versión de la historia crea. La ambigüedad es deliberada, y recompensa la atención cuidadosa.
Los temas de la película son tan oscuros como su estilo visual. Explora el costo de la fama, la soledad de la ambición y la forma en que las personas se moldean para encajar en los roles que la sociedad espera. Los personajes no son santos, y la película no pretende serlo. La manipulación de Rita por parte de Diane es cruel, pero la película también muestra la desesperación que la llevó a hacerlo. El resultado es un retrato de Hollywood que es a la vez seductor y aterrador.
Datos clave
- Título: Mulholland Drive
- Director: David Lynch
- Año: 2001
- Duración: 146 minutos
- Puntuación: 8.7/10
Mulholland Drive es una película que recompensa múltiples visionados. Cada visionado revela nuevos detalles, nuevas conexiones, nuevas formas de entender la historia. La negativa de la película a explicar todo no es un defecto; es una virtud. Confía en la audiencia para completar los espacios en blanco, y esa confianza crea una relación entre el espectador y la pantalla que pocas películas logran.
La película no es para todos. Su giro oscuro en la segunda mitad repelerá a algunos espectadores, y el final podría resultar insatisfactorio para aquellos que buscan un cierre. Pero para aquellos dispuestos a conectar con su complejidad, Mulholland Drive ofrece una experiencia rara: una película que es a la vez profundamente entretenida y profundamente perturbadora, a menudo dentro de la misma toma. Es una obra maestra de la mezcla de géneros, y se mantiene como una de las mejores películas de su década.
8.7 de 10.
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