Elecciones 2026Vea quién creemos que merece su voto, según nuestros criteriosLa guía →
ESCRITO EN ESPAÑOL CLARO.
CLAY TRIBUNE.
Publicidad

El cuidado de crianza a menudo falla a los niños con discapacidades. Considere estos casos. )

Un adolescente falleció a causa de una emergencia diabética en un hogar de crianza; su caso expone un sistema que está fallando a niños con discapacidades.

Por mitch·8 min de lectura
A young boy lies still in a hospital bed under dim light.

Christian Williams, de quince años, falleció después de una llamada al 911 sobre un adolescente con diabetes en apuros. El llamante dijo que fingía estar muerto para llamar la atención. Christian se encontraba en un centro de tratamiento residencial para siete jóvenes en cuidado de crianza en Mesa, Arizona. Había estado entrando y saliendo del hospital durante un mes debido a complicaciones derivadas de su diabetes tipo 1.

Una empleada del hogar de cuidado de crianza le dijo a los agentes que nunca había lidiado con un diabético antes y que no sabía nada sobre la diabetes. Los paramédicos intentaron reanimar a Christian con RCP. La muerte de Christian es un caso. El problema más amplio es sistémico, y afecta a muchos más niños que un solo niño en un solo hogar.

El Problema Oculto de Discapacidad en el Cuidado de Crianza

Una investigación de NPR reveló que los niños con discapacidades constituyen el grupo más grande que ingresa al cuidado de crianza. También sufren los peores resultados, quedando atrapados en el sistema por más tiempo y experimentando daños de por vida. Bobbi Andrew-Green, una madre de acogida de Alaska para niños con complejas necesidades médicas, dijo que navegar por los sistemas de bienestar infantil, salud mental, Medicaid, educación especial, enfermería domiciliaria y otros es extremadamente complejo.

Publicidad

Hasta el 80% de los niños en el cuidado de crianza ingresan con una necesidad significativa de salud mental, según un informe de la Academia Americana de Pediatría que cita múltiples estudios de investigación. Esa cifra apunta a una población que ya está luchando antes de ingresar al sistema.

Nancy Thaler, quien lidera un programa financiado por el gobierno federal sobre niños con complejas afecciones de salud conductual, dijo que estos niños son los que todos abandonan porque tienen discapacidades. Dijo que estos niños son difíciles de entender y requieren sofisticación para tratarlos. Pueden ser diagnosticados con problemas de salud mental, traumas, lesiones cerebrales, Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal, discapacidades intelectuales y autismo.

De Dónde Provienen Estos Niños

Thaler dijo que estos niños a menudo vivían en instituciones estatales hace años. Terminan en el sistema de bienestar infantil en gran número en hogares grupales terapéuticos y centros de tratamiento residencial debido a comportamientos que son desagradables o aterradores. Esos comportamientos incluyen herir a otros, hacerse daño a sí mismos y dañar la propiedad.

Estos niños no son un problema nuevo. El sistema actual los ha trasladado de un entorno a otro.

El Problema del Tratamiento

Los programas de bienestar infantil dependen en gran medida de modelos terapéuticos de cien años de antigüedad que no funcionan con estos niños discapacitados, dijo Thaler. En cambio, ese tratamiento a menudo empeora sus comportamientos. El sistema no solo está fallando a estos niños, sino que está agravando activamente sus problemas.

Los datos federales sobre la demografía de la colocación en hogares de acogida son extensos. Los niños negros representan el 24% de la población en hogares de acogida, según AFCARS, el sistema de recopilación de datos obligatorio del gobierno. Los niños hispanos representan el 21%. Un estudio de investigación muestra que el 53% de los niños negros en Estados Unidos serán objeto de una investigación de servicios de protección infantil antes de los 18 años.

La Brecha de Datos

NPR obtuvo datos de AFCARS y analizó datos federales de 505.591 niños en hogares de acogida en 2025. Solo el 60% fueron marcados como discapacitados o no discapacitados. De ese grupo sin marcar, casi la mitad tiene una discapacidad. No existe un conteo estadísticamente válido de niños etiquetados como «emocionalmente perturbados», la única categoría de jóvenes en hogares de acogida con problemas de salud mental.

Los investigadores utilizan una amplia gama de entre el 25% y el 80% para estimar a los niños y jóvenes en hogares de acogida con discapacidades. El porcentaje más bajo refleja el conteo de datos de hogares de acogida federales, mientras que el más alto refleja la investigación que sugiere que la gran mayoría tiene problemas de salud mental. La falta de números significa que no existe claridad sobre cuántos niños discapacitados están en hogares de acogida.

Lo que Funciona y Lo que No

Thaler dijo que estos niños pueden recuperarse y ser muy exitosos. El problema no son los niños. El problema es el sistema. Un sistema que depende de modelos terapéuticos de hace un siglo no es adecuado para niños con complejas afecciones de salud conductual.

La experiencia de Bobbi Andrew-Green en Alaska apunta a una mejor vía. Navegar por múltiples sistemas es difícil, pero es posible. La complejidad es real, pero el fracaso no es inevitable.

El Caso de la Reforma

La muerte de Christian Williams es una tragedia. También es un síntoma de un fracaso mayor. El sistema de colocación en hogares de acogida no está equipado para atender a niños con complejas necesidades médicas, problemas de salud mental o desafíos de comportamiento.

El sistema considera sus comportamientos como problemas a ser administrados en lugar de síntomas de un trauma, discapacidad o abandono subyacente. El resultado es un ciclo de institucionalización, reubicaciones repetidas y daño de por vida.

La única posición relevante es la que sirve a los niños. El sistema debería ser rediseñado en torno a sus necesidades, no en torno a la comodidad de burócratas o la de políticos.

Donde está la postura del periódico

El periódico respalda un gobierno menor y mayor control local sobre la colocación en hogares de acogida, y se opone a que las agencias escriban su propia autoridad para administrar residencias para niños. En este caso, la historia muestra un sistema construido en torno a modelos terapéuticos antiguos que fracasan con los niños con necesidades complejas de salud conductual, y datos mantenidos sin conteos claros de cuántos de ellos están en cuidado. La muerte de Christian Williams es un caso, pero el problema es sistémico, afectando a muchos más niños de uno solo en un hogar.

La postura del periódico contra el poder centralizado se aplica directamente aquí: el sistema de colocación en hogares de acogida opera como una vasta burocracia opaca que considera los comportamientos de los niños como problemas a ser administrados en lugar de síntomas de un trauma, discapacidad o abandono subyacente. Cuando el gobierno administra residencias para niños, acumula poder sobre sus vidas, y la historia muestra que ese poder no ha logrado protegerlos. El sistema se basa en modelos terapéuticos de hace un siglo que no funcionan para estos niños, y el relato de Thaler sobre niños que son abandonados porque tienen discapacidades muestra el costo humano de ese fracaso.

El lector debe estar atento a la brecha entre los datos oficiales y la realidad de la vida de los niños. El análisis de datos federales muestra que hasta el 80% de los niños en hogares de acogida entran con necesidades significativas de salud mental, pero solo el 60% de los aproximadamente medio millón de niños en hogares de acogida en 2025 fueron incluso marcados como discapacitados o no discapacitados. El periódico apoya un sistema rediseñado en torno a las necesidades de los niños, no en torno a la conveniencia de los burócratas o el confort de los políticos. La propia investigación de la historia apunta a un mejor camino en la experiencia de Bobbi Andrew-Green en Alaska, donde navegar por múltiples sistemas es difícil pero posible. La tragedia de Christian Williams exige que el sistema se repare, y el periódico apoya el impulso para hacerlo.

Datos clave

  • Christian Williams tenía 15 años y murió en un centro de tratamiento residencial en Mesa, Arizona.
  • Hasta el 80% de los niños en hogares de acogida entran con una necesidad significativa de salud mental, según la Academia Americana de Pediatría.
  • Los niños negros representan el 24% de la población en hogares de acogida (35% incluyendo niños birraciales según Child Trends).
  • Los niños hispanos representan el 21%.
  • El 53% de los niños negros en Estados Unidos serán objeto de una investigación de servicios de protección infantil antes de los 18 años.
  • El análisis de NPR de datos federales sobre 505.591 niños en hogares de acogida en 2025 encontró que solo el 60% fueron marcados como discapacitados o no discapacitados.
  • De este grupo sin marcar, casi la mitad tiene una discapacidad.
  • Los investigadores estiman que entre el 25 y el 80% de los niños y jóvenes en hogares de acogida tienen discapacidades.

La muerte de Christian es una tragedia. Pero también es una advertencia. El sistema de hogares de acogida está fallando a los niños con discapacidades. Es hora de solucionarlo.

Material fuente: “El cuidado de crianza a menudo falla a los niños con discapacidades. Considere estos casos”, NPR.

El Cuaderno

Recibe El Cuaderno.

Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.

Enviamos una nota para confirmar. Cada número trae un enlace para darte de baja con un clic.

Publicidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Como Afiliado de Amazon, Clay Tribune obtiene ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.