El drama de cinco episodios de HBO se estrenó el 4 de junio de 2023 y terminó el 2 de julio. Para agosto ya había sido cancelado. The Idol llegó con uno de los mayores despliegues de marketing del año y duró cuatro semanas al aire.
The Idol fue creada por Sam Levinson, Abel «The Weeknd» Tesfaye y Reza Fahim. Está protagonizada por Lily-Rose Depp como Jocelyn, una ídolo del pop que intenta recuperar su título como la estrella pop más sexy de Estados Unidos después de que una crisis nerviosa descarrilara su última gira. Tesfaye interpreta a Tedros, un empresario de discotecas, gurú de autoayuda y líder de una secta con un pasado sórdido. Su relación es el motor de todo.
No funciona.
Tráiler, vía HBO.
Jocelyn, Tedros y una historia que nunca comienza
La premisa es débil, y la serie parece saberlo. Jocelyn quiere recuperar su estatus. Tedros la quiere a ella. La serie quiere que nos preguntemos si su despertar romántico la llevará a gloriosas nuevas alturas o a los más profundos y oscuros abismos de su alma. Esa es la sinopsis, y también es todo el arco. Cinco episodios no son tiempo suficiente para construir una secta, un regreso profesional y un desmoronamiento psicológico, y The Idol no intenta ganarse ninguno de ellos. Los impone.
Se le pide a Depp que sostenga la serie. Ella hace lo que puede. El problema es que Jocelyn está escrita como una herida, no como una persona: cada escena le pide que sea objeto de la acción en lugar de actuar. Tesfaye, en cambio, tiene rienda suelta. Se supone que Tedros sea magnético y siniestro a la vez. Para quien esto escribe, no es ninguna de las dos cosas. Es un hombre en bata diciendo cosas desagradables, y la serie presenta su desagrado como si fuera profundidad.
El elenco de reparto es realmente impresionante, lo que hace que el desperdicio sea peor. Suzanna Son como Chloe, Troye Sivan como Xander, Jane Adams como Nikki, Hank Azaria como Chaim, Da’Vine Joy Randolph como Destiny, Moses Sumney como Izaak, Hari Nef como Talia, Rachel Sennott como Leia, Ramsey como Ramsey, Mitch Modes como Mitch. Son buenos intérpretes. Casi ninguno tiene una historia. Orbitan.
Lo que la reestructuración le hizo a la serie
The Idol no llegó como fue concebido. Levinson asumió las labores de dirección del director original Amy Seimetz y reformuló la serie en torno a una nueva visión. El cambio alejó la historia de su línea inicial y la orientó hacia una historia de amor «degradante» con contenido sexual más pesado. La producción se pausó y se reanudó varias veces. Se filmaron escenas durante la gira de Tesfaye. La serie se rodó usando improvisación e incluyó escenas filmadas en la mansión de Tesfaye.
Todo eso se puede sentir en pantalla, y no de buena manera. La improvisación puede producir soltura y vida. Aquí produce escenas que divagan, se repiten y se detienen sin aterrizar. La visión reformulada es legible en cada episodio: el programa está mucho más interesado en la provocación que en Jocelyn. Cuando una producción se reconstruye en torno a una nueva dirección creativa —en este caso, una historia de amor «degradante» con contenido sexual más pesado—, esa dirección tiende a desplazar todo lo demás. Y lo hace.
El vaivén de casting cuenta la misma historia. El anuncio inicial tenía a Tesfaye como protagonista. El 29 de septiembre de 2021, Lily-Rose Depp firmó como protagonista femenina junto a él. El 22 de noviembre, Suzanna Son, Steve Zissis y Troye Sivan se unieron al elenco principal, con Melanie Liburd, Tunde Adebimpe, Elizabeth Berkley, Nico Hiraga y Anne Heche anunciados como recurrentes. El 2 de diciembre, Juliebeth Gonzalez se unió como regular de la serie, con Maya Eshet, Tyson Ritter, Kate Lyn Sheil, Liz Caribel Sierra y Finley Rose Slater en roles recurrentes.
Luego vino la reestructuración. El 25 de abril de 2022, Variety informó que el programa sufriría cambios «drásticos» en el elenco y la dirección creativa. El 27 de abril, Deadline Hollywood informó que no se esperaba el regreso de Son, Zissis y Gonzalez. En julio, Rachel Sennott, Hari Nef y Jennie Ruby Jane se unieron. El 21 de agosto, un segundo avance confirmó a Moses Sumney, Jane Adams, Dan Levy, Eli Roth, Da’Vine Joy Randolph, Mike Dean, Ramsey y Hank Azaria. El 1 de marzo de 2023, Rolling Stone informó que Son y Sivan se habían quedado a pesar de la reestructuración. Heche, en lo que habría sido su último papel televisivo, y Berkley ya no estaban en el elenco cuando HBO llevó la serie en «una nueva dirección creativa».
Eso no es una historia de producción normal. Es una reconstrucción, y las reconstrucciones dejan cicatrices.
El estreno en Cannes y la temporada de cinco semanas
Los dos primeros episodios se estrenaron en el 76.º Festival de Cine de Cannes en mayo de 2023. Cannes es una plataforma de lanzamiento para cineastas con algo que demostrar, no un espacio para un drama de cinco episodios de HBO con un rodaje problemático. La proyección en el festival le dio al programa un mes de prestigio antes de su debut en HBO.
Este es el calendario tal como se desarrolló realmente.
| Episodio | Fecha de emisión | Cadena |
|---|---|---|
| Estreno (dos episodios proyectados) | Mayo de 2023, 76.º Festival de Cine de Cannes | Festival |
| Comienza la temporada 1 | 4 de junio de 2023 | HBO y Max |
| Finaliza la temporada 1 | 2 de julio de 2023 | HBO y Max |
| Cancelación | Agosto de 2023 | HBO |
Cinco episodios. Cuatro semanas al aire. Una temporada. Todo terminó antes de que la mayoría del público decidiera si seguir viendo. Según la lectura de este periódico, esa es la forma de un fracaso, y vale la pena ser preciso sobre por qué.
Dónde falla realmente la serie
Falla a nivel de los personajes. El colapso de Jocelyn es historia de fondo. Su ambición se enuncia, no se dramatiza. Tedros es un líder de culto cuyo culto nunca vemos operar a escala. La serie nos dice que es peligroso y luego nos muestra a un hombre siendo grosero en una casa. Se supone que la relación entre ellos es el punto central, y nunca genera la tensión que la premisa requiere. Según la lectura de este periódico, la serie nunca deja claro qué quiere Jocelyn de él más allá del hecho de que quiere algo.
Falla a nivel de la estructura. Cinco episodios es un pedido corto para una historia con tanto por establecer. No hay espacio para un giro a mitad de camino, no hay espacio para que un personaje secundario haga un movimiento real, no hay espacio para que el público se acomode antes de que llegue el final. El final tiene que hacer el trabajo de una temporada, y no puede.
Y falla a nivel del gusto. El contenido sexual más pesado que introdujo la reestructuración no es el problema en sí mismo. El problema, según lo ve este periódico, es que la serie lo presenta como el punto en lugar de como una herramienta. La provocación sin personajes es solo ruido, y The Idol es ruidosa.
La puntuación crítica publicada es de 4.4 sobre 10 en IMDb. Es un número justo. No es un cero: el elenco es real, los valores de producción son reales, y hay escenas individuales en las que Depp, Adams y Randolph te recuerdan lo que el programa podría haber sido. Pero un programa no son sus mejores diez minutos.
Lo que el elenco no pudo arreglar
Empecemos con Depp. Está en casi todas las escenas y se le da casi nada para interpretar. El colapso nervioso de Jocelyn ocurrió antes de que comience el programa, así que el público nunca ve a la mujer que se derrumbó, solo a la mujer que limpia el desastre. Ese es un papel más difícil, y el guion no la ayuda a encontrarlo. Su ambición se anuncia en el diálogo en lugar de mostrarse en el comportamiento. Cuando dice que quiere ser la estrella pop más grande y más sexy de Estados Unidos, creemos la frase y no a la persona.
Tesfaye tiene el problema opuesto. Tiene demasiado para interpretar y ningún personaje del cual colgarlo. Tedros es dueño de un club nocturno, gurú de autoayuda y líder de una secta, tres trabajos que deberían producir tres tipos diferentes de amenaza. El programa le da un solo registro: engreído. Un líder de secta necesita seguidores, y The Idol nunca nos muestra la maquinaria de la secta. Nos muestra a un hombre con una casa.
Adams, Randolph y Sennott son quienes más se acercan a escapar. Nikki, Destiny y Leia están escritas como contrapuntos, pero los intérpretes encuentran pequeños bolsillos de comportamiento real en ellas. Esos bolsillos son los únicos lugares donde el programa respira.
Lo que The Idol deja atrás
The Idol importa menos como serie de televisión que como caso de estudio. Es lo que sucede cuando una producción se reconstruye a mitad de camino en torno a un giro creativo, cuando se usa un estreno en un festival para cargar el prestigio por adelantado, y cuando se le pide a un pedido de cinco episodios que cargue con una historia que necesitaba la mitad del alcance o el doble de recorrido. HBO llevó la serie en una nueva dirección creativa, y la nueva dirección no funcionó.
La cancelación en agosto de 2023 no fue una sorpresa. El programa fue ampliamente criticado en su estreno, y no tenía ningún gancho sin resolver que una segunda temporada estuviera esperando pagar. Una renovación habría significado empezar de nuevo desde una posición que el programa ya había pasado cinco episodios sin lograr sostener.
Lo que vale la pena ver aquí es la historia de la producción, no el producto. The Idol es un documento de un tipo específico de toma de decisiones — el giro, la regrabación, el festival, el marketing — y es más interesante como eso que como drama. Levinson, Tesfaye y Fahim se propusieron hacer algo transgresor y terminaron haciendo algo inerte. Esa es la verdadera historia, y es más útil que la serie misma.
Puntuación: 4.4 de 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





