El río es el mundo entero en The Flame in the Flood, y siempre está creciendo. El juego de supervivencia de 2016 de The Molasses Flood deja a una niña llamada Scout y a su perro en una balsa improvisada y plantea una y otra vez la misma pregunta: ¿puedes mantenerte por delante de las lluvias que se avecinan?
Tráiler, vía IGDBcom.
Scout y su perro Aesop o Daisy
Scout es la protagonista. Su compañero es un perro, llamado Aesop o Daisy, que puede percibir el peligro y localizar suministros. Ese perro no es un adorno.
La premisa es una América olvidada, postsocial, engullida por una inundación interminable. La tierra se ha fragmentado en islas dispersas unidas solo por un vasto río serpenteante. Scout parte río abajo en busca de seguridad.
Energía, sed, hambre, calor, fatiga
The Flame in the Flood monitorea cinco necesidades en todo momento. Ignóralas y Scout muere.
- Energía
- Sed
- Hambre
- Calor
- Fatiga
La muerte es permanente, como en otros roguelikes. El modo campaña lo suaviza con puntos de control predeterminados a lo largo del río, de modo que una mala partida no te devuelve al inicio.
Una balsa, un sistema de creación de objetos y mal tiempo
Scout viaja a pie y en balsa por un río generado proceduralmente. Recolecta, crea objetos y evade depredadores. Hay un sistema de creación de objetos para nuevos ítems, y los jugadores registran áreas en busca de objetos valiosos.
El clima cambia la partida. Los jugadores pueden crear ropa aislante para proteger a Scout del frío. Uno de los desarrolladores lo llamó un «juego de supervivencia itinerante», que es la etiqueta más honesta que alguien le ha puesto.
Dos formas de desplazarse
| Método | Lo que describe la fuente |
|---|---|
| A pie | Recolectar y crear objetos en las islas |
| En la balsa | Viajar por un gran río convertido en islas por la inundación |
La tensión del juego proviene del reloj de necesidades, no de un equilibrio documentado entre los dos modos. La fuente describe ambas formas de desplazarse, pero no las compara entre sí.
The Molasses Flood construyó un río que te odia
The Molasses Flood desarrolló el juego y Curve Digital lo publicó. Fue desarrollado para Microsoft Windows, macOS y Xbox One en 2016. La versión para PlayStation 4 llegó el 17 de enero de 2017, y la versión para Nintendo Switch el 12 de octubre de 2017.
Los derechos de publicación pasaron luego a CD Projekt tras su adquisición de The Molasses Flood.
Donde el ciclo de supervivencia realmente muerde
Los roguelikes viven o mueren según si una partida fallida se siente como tu culpa. The Flame in the Flood en gran medida lo logra. El sistema de necesidades es legible, la fabricación es legible y el clima es legible. Cuando Scout muere de frío, sabías que tenía frío.
El río procedural es la mitad más débil. Un tramo generado puede leerse como textura en lugar de lugar, y los remansos se confunden entre sí después de unas cuantas partidas. En opinión de este escritor, los restos desmoronados del mundo son lo más interesante en pantalla.
Un 7.7 sobre 10
The Flame in the Flood es un buen juego de supervivencia con una gran premisa y un río que no siempre recompensa la atención que exige. El perro es la mejor idea que tiene. La muerte permanente, suavizada por puntos de control, es la segunda mejor.
Obtuvo 7.7 sobre 10 en el agregado de críticos de IGDB, extraído de 17 medios, y ese número se mantiene. Es un juego que vale la pena jugar solo por su premisa. Las lluvias llegan de todos modos.
Puntuación: 7.7 de 10
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