Charley Brewster es un chico que vive en un suburbio de Las Vegas, Nevada, y su nuevo vecino es un vampiro. Ese es el motor de Fright Night, y es lo que impulsa toda la película. La versión de 2011, dirigida por Craig Gillespie y escrita por Marti Noxon y Tom Holland, toma esta premisa y la desarrolla, en su mayor parte, de forma positiva. Es una película de terror inteligente y divertida que sabe exactamente lo que quiere ser: una persecución entre un chico que ve monstruos y el monstruo mismo.
Anton Yelchin interpreta a Charley, un adolescente que observa cómo su mejor amigo desaparece después de que un nuevo vecino llamado Jerry se muda a la casa de al lado. Colin Farrell interpreta a Jerry Dandrige, un hombre encantador que resulta ser un depredador. Toni Collette interpreta a Jane Brewster, la madre de Charley, y David Tennant interpreta a Peter Vincent, un mago de Las Vegas que afirma saber todo sobre los vampiros. La película también está protagonizada por Imogen Poots como Amy Petersen, la novia de Charley, y Christopher Mintz-Plasse como Ed Thompson, un viejo amigo de Charley que se ve arrastrado a la oscuridad.
La premisa es simple. Charley nota que los estudiantes empiezan a desaparecer por toda la ciudad. Ed empieza a hablar sobre un vecino que podría estar detrás de todo esto. Cuando Charley conoce a Jerry en su casa, rechaza las advertencias de Ed. Entonces Ed es perseguido a una piscina por Jerry, quien lo convence de que se convierta en vampiro. A la mañana siguiente, Ed ha desaparecido, y Charley encuentra cintas de video que muestran objetos moviéndose por sí solos. La voz en off de Ed explica que grabó a Jerry para demostrar que su reflejo no aparece en las imágenes. Mientras Jerry empieza a atacar a más personas, Charley se mete a su casa y encuentra habitaciones secretas llenas de víctimas. Él va a Peter Vincent en busca de ayuda, pero Vincent se burla de él. Entonces Jerry incendia la casa de Charley, y la persecución a través del desierto comienza.
Trailer, vía frightnightmovie.
Un chico y un vampiro
El elemento central de Fright Night es el enfrentamiento entre Charley y Jerry. Es una batalla entre un chico que cree en los monstruos y un hombre que lo es. Gillespie lo escenifica con una mano firme, dejando que la tensión se acumule antes de que llegue el desenlace. La película no precipita el momento, y recompensa la premisa que se ha estado construyendo desde la primera escena.
«No se puede huir del mal cuando vive al lado».
Esa línea, el eslogan para la película, resume toda la historia. El mal no es algo que se encuentra en un bosque oscuro. Vive al lado, en una casa por la que pasan todos los días. La película confía en esa idea, y da resultado.
Los Adultos Alrededor de Charley
Los adultos alrededor de Charley son los pilares de la película. Toni Collette interpreta a Jane Brewster como una madre que no puede proteger a su hijo, y le da a la película su centro emocional. David Tennant interpreta a Peter Vincent como un hombre que está dispuesto a admitir que se equivocó. La química entre Yelchin y Farrell es el motor de la película, y vibra a lo largo de la historia.
Imogen Poots y Christopher Mintz-Plasse completan el elenco de reparto. Poots interpreta a Amy Petersen, la novia de Charley, con una presencia que da solidez al romance. Mintz-Plasse interpreta a Ed Thompson, el amigo que cae primero, con una actuación que transmite la tragedia de su caída. La película trata a ambos personajes con cuidado, incluso cuando las cosas van mal para ellos.
Comedia y Horror Se Mantienen Juntos
Fright Night es una película híbrida de comedia y horror, y se desenvuelve bien en esa cuerda floja. Los chistes funcionan porque los sustos son reales. La película nunca deja que el humor socave el peligro, y nunca deja que el peligro socave el humor. Ese equilibrio es difícil de lograr, y la película en su mayoría lo logra.
La película también se apoya en su ambientación. Las Vegas es un suburbio aquí, y el desierto fuera de ella se convierte en un segundo escenario para el acto final. El contraste entre las casas ordenadas y la tierra baldía se utiliza bien, dándole a la película una sensación de escala que una película más pequeña no podría manejar.
Donde el Remake se Queda Corto
No todo funciona. El tramo medio de la película se alarga en algunos lugares, y algunos de los personajes secundarios se sienten menos desarrollados de lo que deberían. El villano, Jerry, es una fuerza de la naturaleza, pero la película le dedica menos tiempo que a Charley. Ese desequilibrio se nota en algunos lugares, especialmente cuando la historia cambia el enfoque de la persecución hacia el desierto.
La película también se apoya en gran medida en su material de origen. Los fanáticos de la original reconocen los momentos clave, y algunas de las líneas de diálogo hacen eco de líneas de esa película anterior. Eso no es necesariamente un defecto, pero significa que la película no siempre se siente como una historia propia. Es una buena reescritura, no una reinvención.
La persecución a través del desierto
El acto final de la película es el más sólido. La persecución a través del desierto es tensa, y la resolución con Jane Brewster está justificada. La película termina con una nota que respeta el material de origen al tiempo que aún se siente como un final propio. Es un cierre satisfactorio para una historia que tuvo que ganarse su final, y lo hace.
Los números de producción de la película son modestos. Costó 30 millones de dólares producirla y generó 41 millones de dólares, lo cual es un retorno decente para una película de este género. Se estrenó en The O2 en Londres el 14 de agosto de 2011, antes de llegar a los Estados Unidos el 19 de agosto de 2011, cortesía de Touchstone Pictures. La recepción de la película fue generalmente positiva, y generó una secuela directa a video, Fright Night 2: New Blood, en 2013.
Una reescritura sólida y bien lograda
Fright Night es una reescritura que entiende por qué funcionó su material de origen. Toma la idea básica de un niño que ve a un vampiro al lado y construye una versión más ajustada y divertida de esta. Las actuaciones la mantienen a flote, y la dirección la mantiene unida. No es una película perfecta, pero sí es una buena película.
La película se gana su lugar en el canon del horror. Es un recordatorio de que a veces el monstruo más aterrador es el que conoces. Charley Brewster lo ve con claridad desde el principio, y la película nunca se lo permite olvidar.
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