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La miniserie en yidis de Netflix encontró a su público sin buscarlo

La miniserie en yidis de Netflix, Unorthodox, le valió a Shira Haas el reconocimiento y le dio a Alemania su primer Primetime Emmy por dirección.

Por mitch·4 min de lectura
A solitary woman gazes toward a lit city beyond a dim street in Berlin.

«Unorthodox» llegó a Netflix el 26 de marzo de 2020, con cuatro episodios, una temporada y un problema de idioma que resultó ser su mayor fortaleza. La miniserie dramática alemana fue creada y escrita por Anna Winger y Alexa Karolinski, y dirigida por Maria Schrader. Es la primera serie de Netflix hablada principalmente en yidis. También es, a su manera silenciosa, una de las piezas televisivas más disciplinadas que la plataforma ha estrenado.

Tráiler, vía Stream Source Trailers.

Esty Shapiro deja Williamsburg

La premisa es simple y aguda. Esty Shapiro, interpretada por Shira Haas, es una mujer judía de 19 años que vive infelizmente en un matrimonio arreglado dentro de la secta Satmar de la comunidad ultraortodoxa en Williamsburg, Brooklyn. Huye a Berlín, donde vive su madre distanciada. Allí intenta desenvolverse en una vida secular, descubriendo el mundo fuera de su comunidad y rechazando las creencias con las que creció.

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Ese es el motor de los cuatro episodios, y nunca se detiene. Haas sostiene la serie en su rostro y en su postura. Esty es una mujer que aprende lo que se le permite querer, y Haas interpreta ese descubrimiento sin sentimentalismo.

Un esposo cruza el mapa

El contrapeso es Yakov Shapiro, interpretado por Amit Rahav. Se entera de que Esty está embarazada. Por orden de su rabino, viaja a Berlín con su primo Moische Lefkovitch, interpretado por Jeff Wilbusch, para encontrarla. Esa búsqueda le da a la serie su estructura. También le da su tensión.

El elenco que los rodea es profundo: Alex Reid como Leah Mandelbaum Schwartz, Delia Mayer como Miriam Shapiro, Ronit Asheri como Malka Schwarz, Aaron Altaras como Robert, Dina Doron como Babby, David Mandelbaum como Zeidy, Gera Sandler como Mordecai Schwartz, Lili Rosen como Rabino, y Tamar Amit-Joseph como Yael Roubeni. Cada uno recibe un rostro, una habitación, una razón para estar allí.

Esty es acogida por un grupo de músicos. Ese detalle importa más de lo que parece. La música es lo único en Berlín que no le exige nada a su pasado. También es lo único que su pasado no puede seguir.

Ocho nominaciones al Emmy, una victoria histórica

La serie recibió ocho nominaciones a los Premios Primetime Emmy. Entre ellas, Mejor Miniserie, Mejor Actriz Protagónica en una Miniserie para Shira Haas y Mejor Guion en una Miniserie para Anna Winger. Ganó el premio a Mejor Dirección en una Miniserie para Maria Schrader. Fue el primer Primetime Emmy para una producción alemana.

Ese último dato es el que hay que asimilar. Una producción alemana, hecha en gran parte en yiddish, sobre una mujer jasídica en Brooklyn, ganó el máximo premio de dirección de la televisión estadounidense. La industria no vio venir esta serie y luego no pudo dejar de premiarla.

Inspirada en la autobiografía de 2012 de Deborah Feldman, Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots, es la primera serie de Netflix hablada principalmente en yiddish.

Lo que los cuatro episodios hacen bien

La decisión de mantener la serie en cuatro episodios es la decisión que la salva. No hay relleno aquí. No existe ningún episodio para estirar una historia que ya fue contada. Winger y Karolinski escriben con la extensión que necesitan, y Schrader dirige con una contención que evita que la cámara mire con morbosidad a una comunidad que está examinando.

La serie está inspirada en la autobiografía de 2012 de Deborah Feldman, Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots. No pretende ser un documental, y no necesita serlo. Es un drama construido sobre una partida real, y mantiene esa línea.

El material más débil es el lado de Berlín. El nuevo mundo de Esty está dibujado con afecto, pero los músicos son más delgados que la familia que dejó. La serie sabe dónde está su peso. Simplemente no siempre confía en que la mitad más ligera sostenga una escena.

La puntuación

Esta es la rara serie en la que los premios y las reseñas coinciden con la obra misma. Metacritic le puso 85 sobre 100, y la puntuación crítica publicada llega a 8,5 sobre 10. Es justo. Ni generoso, ni tacaño.

Lo que importa es lo que demostró «Unorthodox». Una historia contada mayormente en yidis, sobre una mujer satmar de Williamsburg, pudo mantener a una audiencia global durante cuatro episodios y llevarse un Emmy que ninguna producción alemana había ganado jamás. El idioma no fue una barrera. Fue la razón por la que la serie funcionó. La serie nunca explica su mundo a los de afuera. Simplemente vive en él, y deja que Haas haga que la partida se sienta como algo que una persona realmente haría.

La persecución por Berlín es la trama. El rostro de Esty es la serie. Esa es la parte que vale la pena ver, y es la parte que perdurará.

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