Los Acuerdos de Sokovia dividieron a los Vengadores por la mitad, y Capitán América: Civil War dedica 147 minutos a hacer que esa división duela. Joe y Anthony Russo dirigen un guion de Christopher Markus y Stephen McFeely. Chris Evans encabeza como Steve Rogers; Robert Downey Jr. se le opone como Tony Stark. La película es la secuela de El Primer Vengador (2011) y El Soldado de Invierno (2014), y la decimotercera entrega del Universo Cinematográfico de Marvel.
Tráiler, vía Marvel Entertainment.
La bomba en Lagos
El incidente detonante es una misión que sale mal. Rogers, Natasha Romanoff, Sam Wilson y Wanda Maximoff impiden que Brock Rumlow robe un arma biológica de un laboratorio en Lagos. Rumlow se inmola. Maximoff desvía la explosión y destruye un edificio cercano, matando a varios trabajadores humanitarios wakandianos.
Thaddeus Ross, el Secretario de Estado de Estados Unidos, luego le dice al equipo que las Naciones Unidas están preparando los Acuerdos de Sokovia, un panel para supervisar y controlar a los Vengadores. Stark respalda la supervisión, agobiado por su parte en la creación de Ultron y la devastación de Sokovia. Rogers confía en su propio juicio por encima del de los políticos.
Esa discrepancia es el motor, y la película nunca lo deja en punto muerto.
Dos hombres, dos razones
La culpa de Stark es el punto de apoyo. Anthony Russo dijo que el egomanía del personaje permitió a los guionistas llevarlo «a un punto en su vida donde estaba dispuesto a someterse a una autoridad, donde sentía que era lo correcto». Joe Russo añadió que las visiones que Stark vio en Age of Ultron lo dejaron con un complejo de culpa que «lo impulsa a tomar decisiones muy específicas».
Rogers recibe el arco más solitario. Anthony Russo describió llevar al personaje de «el hombre de empresa más entusiasta» a «un propagandista algo voluntario» a «un insurgente».
| Steve Rogers | Tony Stark | |
|---|---|---|
| Posición sobre los Acuerdos | En contra | A favor |
| Razón declarada | Fe en su propio juicio | Culpa por Ultron y Sokovia |
| Rol en la facción | Líder | Líder |
La película también rechaza la salida fácil. Los directores dijeron que nunca planearon matar a Rogers, y llamaron a eso «un final fácil». Su pregunta era más difícil: «¿pueden estas relaciones importantes repararse alguna vez? ¿Está esta familia rota de forma permanente?»
Zemo, Viena, Bucarest
Helmut Zemo localiza al antiguo manejador de Barnes en Hydra, lo mata y roba un libro de palabras detonantes que activan el lavado de cerebro de Barnes. En una conferencia de la ONU en Viena para ratificar los Acuerdos, una bomba mata al rey T’Chaka de Wakanda. Las imágenes de seguridad señalan a Barnes. El hijo de T’Chaka, T’Challa, jura matarlo.
Sharon Carter le dice a Rogers dónde está Barnes y que las autoridades quieren matarlo. Rogers va a traer él mismo a su amigo de la infancia. Él y Wilson rastrean a Barnes hasta Bucarest y tratan de protegerlo de T’Challa y las autoridades. Los cuatro son capturados por la policía de Bucarest y James Rhodes.
Tres hilos llevan la segunda mitad:
- El robo de las palabras clave por parte de Zemo, que arma el acto final.
- El atentado de Viena, que vuelve a T’Challa contra Barnes.
- La persecución en Bucarest, que pone a Rogers y Wilson del lado equivocado de las autoridades.
Lo que sostiene y lo que no
El reparto es amplio. Chadwick Boseman llega como T’Challa, Paul Rudd como Scott Lang, Paul Bettany como Vision, Elizabeth Olsen como Wanda Maximoff, Jeremy Renner como Clint Barton, Don Cheadle como Rhodes, Sebastian Stan como Bucky Barnes, Anthony Mackie como Sam Wilson, Emily VanCamp como Sharon Carter.
El verdadero tema de la película no son los Acuerdos. Es si dos hombres que han luchado del mismo lado pueden mirarse después. Civil War responde a eso con una pelea entre antiguos aliados, que es la promesa del eslogan — «Unidos resistimos. Divididos caemos». — y también el límite de la película. El argumento político se plantea y luego queda sepultado bajo los golpes.
Ese es el trueque que hacen los Russo, y en general funciona. El trabajo de personajes es más agudo que las secuencias de acción, y la película se interesa más por la culpa de Stark que por cualquier panel de supervisores. Evans y Downey sostienen el centro, y la película confía en ellos para hacerlo.
Los Acuerdos son el pretexto. La ruptura es el punto.
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