Miley Stewart es una joven que lo tiene todo. Estrella del pop, fama mundial, millones de fanáticos y un jet privado que puede llevarla a cualquier lugar. Lo que no tiene es una vida normal. Ese es el planteamiento de «Hannah Montana: La película», y es un planteamiento que parece sencillo pero se complica tan pronto como la película intenta llevarlo a cabo.
La película comienza con Miley actuando como Hannah Montana en un concierto, saliendo apresuradamente por la puerta trasera justo a tiempo para subir al escenario. Es un rápido vistazo de lo que ha perdido: la capacidad de moverse por la vida sin ser notada. Luego la película corta a una sesión de filmación de un video musical de «The Best of Both Worlds», donde Miley-como-Hannah se encuentra con Oswald Granger, un reportero de tabloides que no dejará ir el secreto. El conflicto se plantea de manera clara: Miley quiere ambas vidas, pero el mundo la empuja hacia una.
Tráiler, vía DiscoverMiley.
La Persecución del Reportero de Tabloides
Oswald es el motor del primer acto. Graba a Miley insinuando el «secreto» de Hannah durante una compra que sale mal, luego la sigue a la fiesta de Lilly para celebrar sus dieciséis años en el muelle. Miley tiene que aparecer como Hannah para evitar que descubra la verdad, y en el momento en que pisa el suelo de baile, toda la sala se vuelve a mirar. Es un contraste marcado: en Hollywood, ella es un espectáculo. En Crowley Corners, ella es una desconocida.
El problema es que la película no sabe qué hacer con esta configuración una vez que la tiene. La persecución pierde fuerza rápidamente, y la determinación de Oswald se convierte en menos una amenaza que una broma sobre un hombre que no puede aceptar un simple «no». Para cuando Robby Stewart decide que es suficiente y reserva un jet privado para enviar a Miley a Crowley Corners, las apuestas se han derrumbado. Es unas vacaciones, no una crisis.
El Plan de Robby
Robby Stewart es el único personaje que entiende lo que le está sucediendo a Miley. Ve cómo está perdiendo el contacto con su familia y sus amigos, y reacciona llevándola a Tennessee por dos semanas con su abuela Ruby. El plan es darle algo de perspectiva sobre lo que más importa en la vida. La ejecución es una serie de escenas donde Miley se pone jeans azules, alimenta pollos y ve viejas películas caseras con su abuela.
Estas escenas son los momentos más claros de la película. Margo Martindale interpreta a Ruby con calidez, y las escenas entre Miley y su abuela se sienten genuinas. Pero la película no puede mantener el ritmo. El tramo central se alarga, con Miley pasando demasiado tiempo pensando en voz alta sobre lo que ha renunciado y no suficiente tiempo haciendo algo al respecto.
La fiesta de quince años de Lilly
Lilly Truscott es la mejor amiga de Miley, y la película se apoya en ella para que lleve el peso emocional de la historia. La fiesta de quince años de Lilly es el momento en que la doble vida de Miley se vuelve imposible de ocultar. Ella aparece como Hannah, y todo el cuarto se gira para verla interpretar «Let’s Get Crazy». Lilly observa, abatida, mientras Miley es el centro de atención. La escena está destinada a ser un punto de inflexión, pero se siente como un encogimiento de hombros en lugar de un golpe.
Más tarde, Lilly es detenida y interrogada por Oswald, y ella le dice que Hannah es de Crowley Corners, Tennessee. Es una traición, pero la película lo maneja a la ligera. La ira de Lilly es real, pero la película no la deja asentarse. Pasa al siguiente punto, dejando el daño sin explorar.
La fiesta de cumpleaños de Ruby
El cumpleaños de Ruby es la razón por la que Miley está en Crowley Corners en primer lugar. Pero la película pasa más tiempo en el arrepentimiento de Miley que en la celebración en sí. Ella mira una fotografía de su madre fallecida y desea que aún estuviera viva. Es un momento triste, pero también es un momento superficial. La película ha establecido una abuela que quiere que Miley pase tiempo con su familia, y luego en gran medida deja que Miley deambule sintiéndose pena de sí misma.
Hay momentos de conexión. Miley se reconecta con la vida en el pueblo pequeño, su abuela y su amigo de la infancia Travi. Pero la película no confía en esas conexiones para que lleven la historia. Sigue regresando a la misma idea: Miley está dividida entre dos vidas, y tiene que elegir. El problema es que la película nunca se compromete por completo con ninguna opción.
Las canciones
La película se apoya en gran medida en canciones de la serie de televisión Hannah Montana, incluyendo «The Best of Both Worlds» y «Let’s Get Crazy». Estos son temas conocidos, y funcionan en el contexto. El problema es que la película no utiliza la música para generar tensión o emoción. La utiliza para marcar un ritmo, y luego sigue adelante. Las canciones son de fondo, no de primer plano.
La película también presenta una confrontación con Tyra Banks por un par de zapatos. Es un momento tonto, y está destinado a mostrar cómo el estilo de vida de celebridad de Miley se interpone en su vida personal. Pero el momento es tan pequeño que apenas se registra. Es un detalle, no una escena.
El Último Decisión
El tramo final de la película es donde debería resolverse el conflicto central. En cambio, se conforma con un compromiso que parece un escape. Miley no se ve obligada a elegir entre Miley Stewart y Hannah Montana. Se le permite ser ambas, pero solo si aprende a equilibrarlas. La película termina con Miley mostrando una apariencia más alegre, pero el conflicto que impulsó la historia en realidad no se ha resuelto.
El eslogan resume el problema: «Ella tiene lo mejor de ambos mundos… Ahora, tiene que elegir solo uno». La película nunca cumple esa promesa. Simplemente le permite a Miley tener ambas cosas, y la elección se hace por ella.
Una Película Que No Logra Su Objetivo
«Hannah Montana: La película» es una película que comienza con una idea sólida y fracasa al seguirla. La premisa es simple: una chica que lo tiene todo pierde de vista lo que importa. La ejecución es descuidada. La persecución pierde fuerza, el medio se alarga, y la resolución es una encogimiento de hombros.
La película es mejor cuando se centra en Miley y Ruby, y es peor cuando intenta ser una comedia sobre un reportero de tabloide. El elenco hace lo que puede con lo que se le da, pero el guion no les da mucho con qué trabajar. Miley Cyrus está bien en el papel principal, y Billy Ray Cyrus es sólido como su padre, pero la película no les pide a ninguno de ellos que haga nada difícil.
El elenco de soporte está lleno de rostros familiares de la serie de televisión: Emily Osment, Jason Earles, Mitchel Musso y Moisés Arias. Todos son competentes, pero la película no les da mucho que hacer tampoco. Las nuevas incorporaciones —Lucas Till, Vanessa Williams, Margo Martindale y Melora Hardin— son los elementos más fuertes, pero incluso ellos no obtienen el tiempo en pantalla que merecen.
La película se estrenó el 10 de abril de 2009 en Estados Unidos. Fue la segunda película teatral basada en una serie original de Disney Channel después de «The Lizzie McGuire Movie» (2003), y siguió a la película de concierto «Hannah Montana & Miley Cyrus: Best of Both Worlds Concert». También fue la única película teatral producida por It’s a Laugh Productions y Millar/Gough Ink. La filmación comenzó en abril de 2008 en Columbia, Tennessee, y Los Ángeles, California, y se completó en julio de 2008.
A pesar de las críticas mixtas, la película fue un éxito comercial, recaudando 169.2 millones de dólares a nivel mundial contra un presupuesto de producción de 30 millones de dólares. Es difícil negar ese éxito, pero no hace que la película sea mejor. Una película puede ser exitosa y seguir siendo mala.
Los Números
- Duración: 102 minutos
- Presupuesto de producción: 30 millones de dólares
- Recaudación mundial: 169.2 millones de dólares
- Fecha de estreno: 10 de abril de 2009 (Estados Unidos)
El calendario de la película se extendió de abril de 2008 a julio de 2008, con la filmación dividida entre Columbia, Tennessee, y Los Ángeles, California.
| Escenario | Ubicación |
|---|---|
| La filmación comenzó | Abril de 2008 |
| Filmación completada | Julio de 2008 |
| Fecha de estreno | 10 de abril de 2009 |
«Hannah Montana: The Movie» es una película que sabe de qué va, pero no puede decirlo del todo. Tiene una premisa sólida, un elenco decente y algunas escenas buenas. Pero la parte central se debilita, las apuestas se desmoronan y la resolución es un encogimiento de hombros. Es una película que parece hecha para vender juguetes y DVDs, no para contar una historia.
La película obtiene una calificación de 4.7 sobre 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





