El Abogado del Diablo quiere ser una película seria de terror. Quiere hacerle sentir miedo al diablo, a la corrupción, al alma misma. Lo que ofrece en cambio es una película sobre un hombre que se siente demasiado cómodo con el tipo equivocado de poder. Es pulida, brillante y en gran medida olvidable.
La película sigue a Kevin Lomax, un abogado interpretado por Keanu Reeves, quien es convocado a la Ciudad de Nueva York por John Milton, el director de una poderosa firma de abogados. Milton le ofrece a Lomax una sociedad y una oportunidad para cambiar el mundo. Lo que Lomax no sabe es que Milton es el diablo mismo y que está poniendo a prueba el alma de Lomax.
La introducción es simple y efectiva. La ejecución es donde la película pierde su agarre. Reeves interpreta a Lomax como un hombre que es tanto arrogante como ingenuo, y el guion nos pide que creamos que este hombre, que ha ganado cada caso, puede ser corrompido simplemente por serle ofrecido más éxito. El problema es que las fallas de Lomax nunca se ganan. Es un buen tipo que toma malas decisiones, pero nunca vemos la profundidad de su bondad que haría que esas decisiones se sintieran como una caída.
Trailer, vía Warner Bros. Rewind.
La interpretación de Milton
Al Pacino interpreta a Milton y es la razón por la que alguien ve esta película. Su interpretación es imponente, resbaladiza y genuinamente inquietante. Habla en acertijos, sonríe en los momentos equivocados y nunca te deja saber exactamente en qué está pensando. Pacino hace de Milton una fuerza de la naturaleza, y la película se apoya en él en gran medida para llevar escenas que de otra manera colapsarían bajo su propio peso.
Pero la interpretación de Pacino no es suficiente para salvar el guion que lo rodea. La idea central de la película, de que el alma de un hombre puede ser destruida por la ambición, nunca se explora de una manera que se sienta significativa. La película nos dice que Lomax está perdiendo su alma, pero nos muestra a un hombre que simplemente está mejorando en su trabajo.
El escenario
Nueva York es el otro protagonista en *El Abogado del Diablo*. La película pasa mucho tiempo mostrando a Lomax caminando por la ciudad, mirando el horizonte y sintiendo la presión del mundo a su alrededor. La cinematografía es hermosa, y la ciudad parece viva. Pero el escenario se utiliza como un elemento de ambiente más que como un personaje propio. Las calles no son una amenaza; son solo un telón de fondo para un hombre que se supone está cayendo.
La película también utiliza la religión como un motivo visual. Iglesias, catedrales e imágenes religiosas aparecen a lo largo de la película, y la cinta intenta crear una sensación de temor espiritual. Esto funciona en momentos aislados, pero se vuelve repetitivo a lo largo de la duración de la película. La presencia constante del simbolismo religioso comienza a sentirse como decoración en lugar de narrativa.
El Elenco de Reparto
Charlize Theron interpreta a Mary Murdock, la esposa de Lomax, y ofrece los mejores momentos de la película. Es abogada ella misma y comprende el peligro en el que se encuentra su marido. Sus escenas son tensas y bien escritas, y Theron aporta una inteligencia aguda al papel. Es el único personaje que se siente completamente realizado, y su arco es el único que se siente como si avanzara.
Joey Lauren Adams interpreta a Ben, el amigo de Lomax, y proporciona alivio cómico. Sus escenas están destinadas a ser divertidas, pero a menudo no funcionan. La película intenta equilibrar la oscuridad con el humor, pero el tono es desigual. Un momento estás viendo a Pacino amenazar el alma de un hombre y al siguiente estás viendo a Ben bromear sobre una reunión. No funciona.
El Guion
El diálogo es a menudo inteligente, pero también hueco. Milton habla en aforismos y acertijos, y la película espera que encontremos estos profundos. No lo son. Son palabras vacías que llenan el espacio entre los puntos de la trama. La película también tiene la costumbre de explicarse a sí misma. Los personajes dirán cosas como, “Te está poniendo a prueba” o “Estás siendo tentado”, y la película trata estas líneas como una revelación en lugar de una exposición. Es un enfoque frustrante, y rompe la ilusión de la historia.
El clímax de la película es una escena en un tribunal de justicia donde Lomax se enfrenta a Milton. Se supone que debe ser un duelo de ingenio, pero se siente más como una recitación de los temas de la película. Lomax pronuncia un discurso sobre la fe y la justicia, y Milton responde con un monólogo sobre el poder. La escena es tensa, pero también es obvia. La película ha pasado una hora y media contándonos lo que va a suceder, por lo que el resultado final se siente inevitable en lugar de merecido.
La Banda Sonora
La música en The Devil’s Advocate es efectiva en momentos aislados, pero está sobreutilizada. La partitura se eleva con cada latido emocional, y la película se apoya en ella para indicarnos cómo debemos sentirnos. Cuando Lomax está feliz, la música es triunfal. Cuando está asustado, la música es ominosa. Es un enfoque perezoso, y elimina la necesidad de sutileza.
La película también utiliza canciones populares de mediados de la década de 1990, y algunas de estas funcionan bien. Pero el uso de la música pop como un atajo para la emoción es un síntoma del problema más amplio. La película no está dispuesta a dejar que sus personajes sientan cosas por sí mismos. Siempre necesita una señal.
Cuadro Comparativo
| Elemento | Fortaleza | Debilidad |
|---|---|---|
| Milton de Al Pacino | Presencia imponente, amenaza inquietante | Sostiene escenas que el guion no puede soportar |
| Mary Murdock de Charlize Theron | Inteligencia aguda, arco narrativo bien escrito. | Subutilizado en la trama general. |
| Lomax de Keanu Reeves | Carismático, agradable. | Defectos que nunca se exploran completamente. |
| Ambientación | Cinematografía hermosa, atmosférica. | Utilizada como ambiente en lugar de personaje. |
El veredicto
The Devil’s Advocate es una película que sabe cómo lucir bien pero no sabe cómo decir nada. Pacino ofrece una interpretación que vale la pena ver, y Theron ancla la historia en algo real. Pero el guion es hueco, los temas son obvios, y la película nunca se eleva por encima de sus propias ambiciones. Es un fracaso atractivo, y vale la pena verla una vez por la actuación de Pacino. Después de eso, no queda nada por descubrir.
The Devil’s Advocate es una película que intenta ser un clásico del horror, pero se conforma con ser una pieza de entretenimiento estilizada. No es un fracaso en todos los aspectos, pero lo es en los que importan. Es una película que parece significar algo, pero nunca cumple esa promesa.
Puntuación: 6 de 10.
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