Grip quiere ser un juego de carreras de combate. Quiere ser un espectáculo rápido, ruidoso y exagerado que te transporte a los días de Rollcage mientras avanza hacia algo más nuevo. En teoría, eso suena como una mano ganadora. En la práctica, queda en un punto intermedio.
El juego está construido en torno a vehículos que se aferran a la pista con ruedas, alas y pura inercia. Las armas están por todas partes. Misiles, láseres, minas, todo lo que se espera de un género que ama volar cosas. La premisa es simple: conduce rápido, dispara más rápido y no te dejes golpear. La ejecución, sin embargo, es donde Grip empieza a resbalar.
Tráiler, vía Wired Productions.
La pista y los vehículos
Las pistas mismas son donde Grip brilla con más fuerza. Serpentean por túneles estrechos, caen por acantilados y te obligan a frenar con fuerza solo para no salir volando por el borde. El diseño de niveles es ingenioso y a menudo te obliga a elegir entre tomar un atajo que recorta segundos de tu tiempo por vuelta o ir a lo seguro y mantenerte en el camino principal. Ese sistema de riesgo y recompensa es el corazón del juego, y cuando funciona, funciona bien.
Los vehículos añaden una capa de complejidad que algunos jugadores amarán y otros encontrarán frustrante. Cada auto se maneja de forma diferente, y cambiar entre ellos a mitad de carrera cambia la sensación de toda la experiencia. Algunos autos son ágiles y giran rápido, mientras que otros favorecen la velocidad pura pero requieren un manejo cuidadoso del derrape y el impulso. La variedad es bienvenida, pero también significa que la curva de aprendizaje es empinada. Los nuevos jugadores pasarán horas averiguando qué auto se adapta a su estilo antes de poder competir con alguien.
Combate y caos
El combate es la estrella de Grip. Los sistemas de armas son generosos, y el juego te anima a disparar a voluntad. Las minas colocan trampas detrás de ti, los misiles teledirigidos te persiguen, y las arenas de estilo arena les dan a todos espacio para maniobrar sin sentirse apretados. Cuando una carrera se convierte en una pelea total, la pantalla se llena de explosiones y el diseño de sonido lo lleva todo a un punto febril. Es caótico, emocionante y a menudo muy satisfactorio.
Pero el caos también puede ser la mayor debilidad del juego. Cuando demasiados jugadores disparan a la vez, la pantalla se llena de tanta información visual que se vuelve difícil distinguir quién es quién. El fuego amigo es un problema constante, y el juego no hace mucho para distinguir entre compañeros de equipo y enemigos cuando la acción se intensifica. Es un problema que aparece tanto en el modo un jugador como en el multijugador, y puede convertir una partida divertida en un desastre confuso.
La campaña y los modos
El modo campaña es donde Grip tropieza. Tiene poca historia y mucha carrera, con pocas rutas alternativas o decisiones significativas. Las misiones se centran principalmente en completar vueltas bajo límites de tiempo o alcanzar puntos de control, y los objetivos rara vez varían lo suficiente para mantener el interés. No hay un arco narrativo real, ni personajes memorables, ni una sensación de progresión más allá de desbloquear autos y pistas nuevos. Es funcional, pero no mantendrá tu atención por mucho tiempo.
El multijugador es donde el juego encuentra su fortaleza. El modo de pantalla dividida admite hasta cuatro jugadores en una sola pantalla, y el juego en línea es rápido y competitivo. Las partidas pueden ser frenéticas, con jugadores chocando entre sí, esquivando obstáculos y tratando de sobrevivir lo suficiente para cruzar la meta. El sistema de emparejamiento funciona bien, y la comunidad parece lo bastante activa para mantener las partidas pobladas en horas pico. No es una experiencia multijugador revolucionaria, pero es lo suficientemente sólida para justificar volver una y otra vez.
Rendimiento en las distintas plataformas
Grip funciona en múltiples plataformas, y el rendimiento varía mucho según cuál uses. La versión de PlayStation 4 se mantiene razonablemente bien, aunque no es el puerto más pulido que existe. La versión de PC es la más estable, gracias a la base del Unreal Engine 4, y es donde el juego se ve mejor. La versión de SteamVR existe como una experiencia separada, que te permite entrar en la cabina y sentir las pistas pasar bajo tus pies. La versión de Nintendo Switch es el eslabón más débil, con tasas de cuadros más bajas y menor fidelidad visual en comparación con las otras versiones.
Así se desglosan las plataformas:
| Plataforma | Características clave |
|---|---|
| PlayStation 4 | Rendimiento sólido, controles estándar |
| PC / SteamVR | Mejores gráficos, sólido soporte de realidad virtual |
| Xbox One | Multijugador competitivo, controles estándar |
| Nintendo Switch | Menor fidelidad visual, rendimiento reducido |
Veredicto final
Grip es un competente juego de carreras de combate con una identidad fuerte y algunos detalles por pulir. Las pistas son ingeniosas, el combate es emocionante y el multijugador es genuinamente divertido. Pero la campaña es débil, el problema del fuego amigo es persistente y la versión de Switch es decepcionante. Es un juego que sabe lo que quiere ser, aunque no siempre cumpla esa promesa.
Si buscas una distracción de fin de semana, Grip la ofrece. Si quieres una campaña profunda y atractiva, se queda corto. El multijugador es la razón para tenerlo, y las pistas son la razón para seguir jugando. Solo prepárate para algunos momentos frustrantes en el camino.
Puntuación: 6.8 de 10
Datos clave – Desarrollador: Caged Element – Distribuidora: Wired Productions – Plataformas: PS4, PC, SteamVR, Xbox One, Nintendo Switch – Género: Disparos, Carreras, Indie – Temáticas: Acción, Ciencia ficción – Modos: Un jugador, Multijugador, Pantalla dividida – Perspectiva: Tercera persona, Realidad virtual – Puntuación de la crítica: 6.8/10
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