«A Cinderella Story» quiere ser un cuento de hadas para adolescentes. Acerta en la fórmula y falla en la ejecución. La película de 2004, dirigida por Mark Rosman a partir de un guion de Leigh Dunlap, sigue a Samantha Montgomery, una adolescente que trabaja en un restaurante para pagar la universidad mientras soporta abusos de su madrastra y hermanastras. Conoce a su amigo en línea, Austin Ames, en un baile de Halloween, donde ella se disfraza de Cenicienta y él de Príncipe Encantador. La premisa es simple y atractiva. La ejecución no lo es.
Tráiler, vía Rotten Tomatoes Classic Trailers.
La Situación de Sam
Sam, interpretada por Hilary Duff, es una chica buena atrapada en una situación difícil. Su madrastra, Fiona, es vanidosa y cruel. Sus hermanastras, Brianna y Gabriella, son superficiales y crueles. El mejor amigo de Sam, Carter Farrell, es interpretado por Dan Byrd, y él ofrece alivio cómico. El grupo popular de la escuela, encabezado por la animadora principal Shelby Cummings, interpretada por Julie Gonzalo, es cruel con Sam. Sam trabaja en el restaurante para ahorrar dinero para Princeton. Su amigo en línea, Nomad, es otro estudiante de su escuela que también quiere asistir a Princeton para convertirse en escritor. Sin que Sam lo sepa, Nomad es Austin Ames, el popular quarterback y exnovio de Shelby. Su padre, Andy, espera que asista a USC.
El planteamiento funciona. La ejecución no lo hace.
El Baile
En el baile de Halloween, Sam usa una máscara y un vestido de novia. Austin se disfraza de Príncipe Encantador. Bailan juntos. Él no la reconoce debajo de su máscara. Ella no lo reconoce como el hombre al que ha estado escribiendo durante meses. El momento está destinado a ser romántico. No lo es. Es una oportunidad perdida.
La escena del baile se alarga. La música es genérica. La coreografía es olvidable. La cámara se detiene demasiado en la pareja. El momento debió ser una sola toma. En cambio, se extiende a una secuencia que se siente inflada. La película dura 95 minutos. Debería haber encontrado una forma de que el baile importara en cinco minutos, no en quince.
Lo Que Sigue
Después del baile, Sam le cae el teléfono celular. Austin lo encuentra. Los empleados del restaurante retrasan a Fiona y a sus hijas, permitiendo que Sam vuelva a entrar en el edificio. Al día siguiente, Austin cubre la escuela con volantes, buscando a la misteriosa Cenicienta. Shelby niega que ella y Austin hayan terminado. Fiona se niega a darle a Sam la noche libre para ir al baile. Rhonda, la gerente de larga data del restaurante, interviene. Le da a Sam una máscara y un vestido de novia guardado. Carter defiende a Shelby de los avances no deseados del amigo de Austin, y luego la besa. Tiene que apresurarse para llevar a Sam de regreso al restaurante antes de la medianoche.
Es en el desenlace donde la película muestra su debilidad. La trama se basa en la coincidencia. El hecho de que Sam le caiga el teléfono es una forma conveniente para que Austin la encuentre. El hecho de que los empleados del restaurante retrasen a Fiona es una forma conveniente para que Sam vuelva a entrar. Toda la historia depende de que las cosas sucedan en el momento adecuado. Eso no es narración de historias. Eso es conveniencia.
Los Personajes
Los personajes son superficiales. Sam es una víctima. Fiona es una villana. Austin es un héroe. Carter es un personaje secundario cómico. Shelby es una matona. Ninguno de ellos está desarrollado más allá de sus funciones. La película no les da motivaciones. No les da historias de fondo. No les da profundidad. Son estereotipos disfrazados de personas.
Duff interpreta a Sam con una inocencia deslumbrante que pretende ser encantadora. No lo es. Es plana. Murray interpreta a Austin como guapo y taciturno. Es guapo. No es taciturno. Coolidge interpreta a Fiona como vanidosa y cruel. Lo es. No se le da ningún matiz. King interpreta a Rhonda como solidaria. Lo es. No se le da ninguna complejidad. Gonzalo interpreta a Shelby como una matona. Lo es. No se le da ninguna humanidad.
La película es una vitrina para Duff y Murray. Ambos son jóvenes estrellas en ese momento. Ninguno de ellos se ve desafiado por el material. Ninguno de ellos se eleva por encima de él. La química entre ellos es débil. No conectan. No generan tensión. No generan intimidad. Se quedan uno frente al otro y hablan. Eso es todo.
Recepción y Legado
La película fue estrenada por Warner Bros. Pictures el 16 de julio de 2004. Fue inicialmente mal recibida por la crítica. Generó 70.1 millones de dólares contra un presupuesto de 19 millones de dólares. Inspiró múltiples películas directas a video. A lo largo de los años, se ha convertido en un clásico de culto.
El estatus de culto es desconcertante. La película no es buena. No es ingeniosa. No es divertida. No es romántica. No es memorable. Es un producto de su época. Es una comedia romántica adolescente de principios de la década de 2000. Es olvidable.
La película es una reliquia. Es una reliquia de una época en la que las comedias románticas adolescentes se hacían sin mucha reflexión. Es una reliquia de una época en la que Hilary Duff era una estrella. Es una reliquia de una época en la que el público aceptaba malas películas porque no tenían nada mejor que ver.
Datos Clave
- Título: A Cinderella Story
- Director: Mark Rosman
- Guionista: Leigh Dunlap
- Duración: 95 minutos
- Fecha de estreno: 16 de julio de 2004
- Presupuesto: 19 millones de dólares
- Taquilla: 70.1 millones de dólares
- La premisa es simple y atractiva.
- La escena de baile es alargada y carece de interés.
- El desenlace depende de la coincidencia.
- Los personajes son estereotipos.
- La película es un fracaso.
La película es un fracaso.
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