MediEvil llegó a la PlayStation original en 1998 con un esqueleto como héroe y una leyenda construida sobre una mentira. Sir Daniel Fortesque es recordado como el campeón que mató al hechicero Zarok antes de morir a causa de sus heridas. La verdad es más cruel: Dan fue derribado por la primera flecha disparada en la batalla, y el Rey de Gallowmere lo encubrió.
Esa broma es todo el juego. MediEvil te pide que interpretes a un fraude, y nunca te deja olvidarlo.
Un héroe que murió antes de que empezara la lucha
La premisa es aguda. Zarok planeó tomar Gallowmere con un ejército de no muertos en 1286. La leyenda dice que Dan lideró el ejército del rey hacia la victoria y mató a Zarok antes de sucumbir a sus heridas mortales. En realidad, Dan cayó por la primera flecha. El rey lo declaró «Héroe de Gallowmere» de todos modos. Zarok se escondió.
Cien años después, Zarok regresa. Lanza un hechizo sobre Gallowmere para despertar a su ejército de no muertos y robar las almas de los vivos. El hechizo también revive a Dan, ahora un cadáver esquelético al que le falta la mandíbula y el ojo que perdió en la batalla.
Dan no pudo ascender al Salón de los Héroes tras su muerte ignominiosa. Así que aprovecha la segunda oportunidad. Detener a Zarok, salvar Gallowmere, ganarse el título que nadie debería haberle dado.
Espadas, mazas y un brazo desmontable
El juego se desarrolla a través de una variedad de niveles, muchos bloqueados detrás de objetivos. Dan lleva armas de corto alcance como espadas y mazas, y armas de largo alcance como ballestas. Muchas pueden cargarse para un ataque poderoso. Algunas, la maza entre ellas, abren áreas que de otro modo son inaccesibles.
Cuando no tiene ningún objeto, Dan se arranca el brazo y lo usa para ataques cuerpo a cuerpo y a distancia. Es la mejor idea del juego y la que señala más claramente qué es MediEvil: una premisa de terror jugada para dar risa.
Los escudos añaden defensa, pero cada tipo tiene una resistencia limitada, por lo que es mejor usarlos con moderación. Las cabezas de gárgola vienen en dos variedades. Las verdes le dan información a Dan. Las azules venden servicios o munición por los tesoros que encuentra.
La salud se rige por una barra. Se vacía cuando Dan recibe un golpe, y se agota por completo si se ahoga o cae desde una gran altura. Si se acaba, el juego termina. Las Botellas de Vida aumentan su salud máxima y rellenan la barra automáticamente cuando llega a cero. Los Frascos de Vida y las Fuentes de Vida reponen la salud y llenan las botellas vacías.
El Cáliz en cada nivel
Cada nivel esconde un Cáliz de Almas, coleccionable si el jugador ha eliminado suficientes enemigos. Algunos Cálices se otorgan por otros medios. Ciertos enemigos no tienen alma y no cuentan. Dos niveles, «The Sleeping Village» y «The Haunted Ruins», incluyen NPC con «almas buenas»: mátalos y el porcentaje del Cáliz baja.
Supera un nivel con un Cáliz en mano y Dan se teletransporta al Salón de los Héroes para hablar con un héroe que otorga una recompensa. El sistema vincula el mejor final del juego a cuán exhaustivamente juegues. Reúne todos los Cálices y Dan asciende al Salón de los Héroes, aclamado como el legítimo Héroe de Gallowmere.
El tramo final transcurre por la guarida de Zarok contra sus guerreros esqueléticos, usando las almas de los antiguos aliados de Dan recuperadas al coleccionar los Cálices. Dan también derrota al campeón de Zarok, Lord Kardok. Zarok se transforma en un monstruo poderoso. Dan lo vence de todos modos. El último aliento de Zarok derrumba la guarida. Dan escapa, las almas vuelven a los vivos, los muertos regresan a su descanso, y la magia que se desvanece de Dan lo envía de vuelta a su cámara funeraria para un sueño eterno.
Dónde está el remake
MediEvil fue rehecho dos veces. MediEvil: Resurrection llegó a la PlayStation Portable en 2005. La versión de 2019 es una reinvención moderna del juego de 1998, desarrollada por Other Ocean Emeryville y publicada por Sony Interactive Entertainment. Se lanzó en exclusiva para la PlayStation 4 el 25 de octubre de 2019. Conserva la historia del original y añade gráficos renovados, controles actualizados y audio regrabado, manteniendo la jugabilidad clásica, el humor y la estética gótica.
| Versión | Plataforma | Año |
|---|---|---|
| MediEvil | PlayStation | 1998 |
| MediEvil 2 | PlayStation | 2000 |
| MediEvil: Resurrection | PlayStation Portable | 2005 |
| MediEvil | PlayStation 4 | 2019 |
El original de 1998 comenzó su desarrollo en 1995 en Millennium Interactive en Cambridge bajo el título provisional Dead Man Dan. Su apartado visual se apoya fuertemente en The Nightmare before Christmas de Tim Burton. Se concibió primero como un shooter estilo arcade para plataformas como Windows y la Sega Saturn, antes de que Sony comprara al desarrollador y lo orientara hacia la PlayStation.
Se lanzó en Europa, el Reino Unido y Norteamérica en 1998 y en Japón en 1999, y llegó a PlayStation Network en 2007. Una secuela, MediEvil 2, siguió en 2000.
La cámara sigue siendo el problema
A los críticos de 1998 en su mayoría les gustó. Los elogios fueron para su mezcla de visuales con temática de Halloween. Las quejas fueron para los controles y la cámara, que fue calificada de engorrosa.
Esas quejas han envejecido mejor que los elogios. El look de Halloween todavía se sostiene como una pieza de dirección de arte; la cámara no se sostiene como una pieza de ingeniería. El movimiento de Dan y los ángulos fijos se pelean entre sí en espacios estrechos, y el plataformeo más difícil del juego exige una precisión que la cámara no te da. Los ataques cargados y el timing del escudo quieren una mano más firme que la que el juego proporciona.
El juego recibió una acogida mayormente positiva de los críticos en su lanzamiento, con elogios que incluyen su mezcla de visuales con temática de Halloween, pero fue criticado por sus controles y su engorroso trabajo de cámara.
Lo que sobrevive es la premisa. Un caballero muerto que nunca ganó nada, desenterrando su propia mentira, es un gancho mejor que el de la mayoría de los juegos de su época. La broma del brazo, las gárgolas, los Cálices, las buenas almas que no se supone que mates: el diseño tiene un punto de vista. Es macabro y ridículo a la vez, y se compromete.
Lo que no sobrevive es la sensación. MediEvil es un juego que se respeta más de lo que se disfruta jugar. Los niveles están construidos en torno a objetivos que te hacen ir y venir, y el combate es tan limitado que el ataque cargado se convierte en la respuesta a casi todo. El sistema de Cálices recompensa el juego minucioso, pero la cámara lo castiga.
El agregado de críticos de IGDB sitúa a MediEvil en 6,4 sobre 10, con base en 10 medios. Esa cifra es justa. El mundo, el chiste y la dirección artística se ganan su lugar. Los controles y la cámara impiden que sea más que una curiosidad con un buen vestuario.
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