Cocoon comienza en un páramo. El jugador despierta como una pequeña criatura insectoide en un terreno yermo y luego encuentra un orbe. Ese orbe no es una llave ni un arma. Es un mundo.
Tráiler, vía Annapurna Interactive.
Un escarabajo que carga mundos
Geometric Interactive construyó Cocoon en torno a una idea y se niega a abandonarla. Cada orbe que el jugador encuentra contiene un mundo entero en su interior. Entra en el orbe y estás en ese mundo. Salta fuera y lo llevas contigo.
Annapurna Interactive publicó el juego el 29 de septiembre de 2023 para Nintendo Switch, PlayStation 4, PlayStation 5, Windows, Xbox One y Xbox Series X/S. Es una aventura de puzles en tercera persona con vista isométrica aérea, solo para un jugador, con un marco de ciencia ficción.
La estructura es el truco. Los mundos están dentro de mundos, y los orbes se mueven entre ellos. La progresión es espacial, no narrativa. No desbloqueas una puerta con una llave. Llevas un mundo al lugar donde encaja.
Orbes como herramientas, no como llaves
Cada orbe contiene una habilidad, y esa habilidad se convierte en una herramienta una vez desbloqueada. El orbe alimenta maquinaria en los mundos desolados: ascensores, plataformas, los huesos industriales de una civilización muerta. Dispara proyectiles para activar interruptores. Encuentra caminos ocultos. El orbe es tanto el nivel como el instrumento que usas dentro de otros niveles.
Los entornos cambian drásticamente: estructuras industriales, enormes cavernas orgánicas, dispositivos biomecánicos dejados por una civilización antigua. La tarea del jugador es descubrir cómo se conectan estos lugares, no solo cómo atravesarlos.
Cocoon no se explica a sí mismo. Te entrega un escarabajo y una esfera y confía en que te des cuenta.
Peleas contra jefes y los límites del bucle
Cada orbe termina con una pelea contra un jefe. El jugador debe usar una mecánica para obstaculizar a la criatura, no simplemente superarla en daño. Eso es coherente con el resto del diseño: el juego quiere que pienses en sistemas, no en reflejos.
El riesgo en un juego de un solo mecanismo es la repetición. La respuesta de Cocoon es la escalada: los orbes se anidan, las habilidades se acumulan y los puzles te piden sostener más de un mundo en la cabeza a la vez. En general lo logra.
Donde flaquea es en los tramos tranquilos. Un páramo yermo es una apertura deliberada, pero el juego regresa con suficiente frecuencia a espacios escuetos y sin palabras como para que la parte media pueda derivar. Los puzles lo sostienen. La atmósfera no siempre.
Qué refleja la puntuación
Cocoon obtuvo un agregado de críticos de 8,9/10 en cinco medios. Esa cifra es justa y apunta a lo correcto. Este es un juego construido por personas que confiaron por completo en una idea y la ejecutaron sin relleno.
La ventana de lanzamiento, como referencia:
| Fecha | Plataforma |
|---|---|
| 29 de septiembre de 2023 | Nintendo Switch, PlayStation 4, PlayStation 5 |
| 29 de septiembre de 2023 | Windows, Xbox One, Xbox Series X/S |
Lo que importa aquí, en orden:
- La mecánica de orbe como mundo, que es genuinamente nueva.
- La estructura de anidación, que recompensa la paciencia por encima de la velocidad.
- Las habilidades que se desbloquean, que convierten cada orbe en una herramienta.
- Las peleas contra jefes, que ponen a prueba la mecánica en lugar de los reflejos.
- Los tramos sin palabras, que son la parte más débil.
Cocoon no es un juego largo, y no pretende serlo. Es una aventura de puzles compacta y segura de sí misma que respeta la atención del jugador. La apertura en el páramo es el único paso en falso: pide confianza antes de habérsela ganado. Todo lo que viene después la gana de sobra.
8,9 de 10.
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